PONENCIA COMPLETA DE MARIA TERESA ANDRUETTO
La escritora cordobesa realizó una exposición crítica respecto al denominado «VIII Congreso Internacional de la Lengua Española 2019» que se llevó a cabo entre los días 27 y 30 de marzo del corriente año. Texto completo del discurso pronunciado durante el acto de clausura del evento. Algunas preguntas cuestionadoras que luego analizó citando diversos autores en su argumentación. ¿Para qué un congreso en estas pampas sin intervención local sobre sus contenidos? ¿Es la lengua de España la misma que se habla en América?, ¿El muy diverso castellano de cada uno de nuestros países es la misma lengua española de la que el Congreso habla? Y finalmente, porque estamos en Argentina, ¿se trata de la misma lengua que aquí se habla?
TEXTO COMPLETO
«Hay una grieta en todo/ Así es como entra la luz, dice Leonard Cohen, y entonces es ahí, en las fisuras, donde quisiera mirar. No fue sencillo para mí aceptar la invitación a cerrar este congreso, por las disidencias diversas que con él tiene –por razones también diversas- la comunidad a la que pertenezco y por mis propias disidencias. Me tranquilizan dos cuestiones, la primera es que antes de aceptar hice saber mi posición y la invitación se sostuvo –con un espíritu democrático y una amplitud que mucho agradezco-, la otra es que estoy aquí como escritora y el lugar de quien escribe es, en lo que respecta a la lengua, un lugar de desobediencia, de disenso. En nombre de ambas cosas digo estas palabras.
La primera cuestión tiene que ver con el nombre mismo del congreso, llamado aquí –y es al menos curioso que la contraparte nacional se haya plegado a esa denominación- Congreso de la Lengua Española, porque para nosotros, para nuestro sistema educativo, la academia, la alta cultura y la cultura popular, esta lengua en la que aquí hablo siempre ha sido la lengua castellana. Así llegó a América, con la conquista y con la iglesia, la lengua de Castilla y fue esa lengua y no otras que se hablaban o se hablan en España, la que se impuso –no sin dolor, no sin lucha, no sin resistencia- sobre las lenguas originarias.
Esto nos lleva a preguntarnos de quién es la lengua, quién le da nombre y quiénes reconocen su lengua en ese nombre. Aunque en las previas a este Congreso se ha insistido en la idea de que la lengua es de todos sus hablantes, en la amplia procedencia geográfica de los ponentes y en la alta presencia de mujeres en las mesas, me pregunto si esa que se dice de todos es la misma lengua; en caso de serlo, quiénes son sus dueños y atendiendo a que una lengua con tantos hablantes, además de un capital simbólico es un capital económico, quiénes hacen usufructo de ella.
Desde Madrid, el ministro de Educación de la provincia, a la pregunta de un periodista acerca de ciertos contenidos, reconoció que ni la parte argentina ni la cordobesa intervienen en la elección del temario. Es la Real Academia, dice. Nosotros actuamos en la parte logística del Congreso. A su vez, el director de la Real Academia, remarcó la importancia de estos congresos con la frase: Durante unos días, se tratará de ponerle voz española a los asuntos que nos ocupan a todos, tal vez sin tener dimensión de lo que la frase “voz española” significa aquí, para nosotros.
Entonces, no debiéramos desentendernos de ciertas preguntas, aunque incomoden, preguntas como:
¿Para qué un congreso en estas pampas sin intervención local sobre sus contenidos? ¿Es la lengua de España la misma que se habla en América?, ¿El muy diverso castellano de cada uno de nuestros países es la misma lengua española de la que el Congreso habla? Y finalmente, porque estamos en Argentina, ¿se trata de la misma lengua que aquí se habla?
Sí y no. La misma y otra. Para los hablantes de mi país se trata de una cuestión que lleva más de un centenario, cuestión desestimada o minimizada por las instituciones españolas de la lengua, sus espacios de formación, sus editores…, como lo expresa blanco sobre negro el reciente planteo del director mexicano Alfonso Cuarón, quien declaró en la clausura de un ciclo de cine en Nueva York, que le resultaba ofensivo para el público (e imagino que sin dudas también para sí mismo) que su película Roma se haya subtitulado en España. Me parece muy, muy ridículo, a mí me encanta ver, como mexicano, el cine de Almodóvar y yo no necesito subtítulos al mexicano para entender a Almodóvar.
Le parece ridículo, dice, que un español necesite que le digan No os acerquéis al borde en lugar de Nomás no se vayan hasta la orilla. Entiendo muy bien lo que dice Cuarón, me ha pasado que una editora española haya pretendido cambiar durazneros por melocotoneros con la extraña fundamentación de que en España nadie entendería la palabra duraznero, pero sucede que melocotonero es una palabra tan artificial para un argentino que nunca jamás podría usarla. En fin, cierta pretensión de uniformidad, la homogeneización que destruye lo singular o lo invisibiliza, el modo en que se ilumina la propia lengua al ver cómo toma caminos diversos.
Todo eso: borrado, dice la cordobesa Eugenia Almeida, porque el castellano de esta América es un conjunto de variables mestizadas por pueblos originarios, aportes árabes, africanos, europeos y asiáticos que –esclavizados, sometidos, aceptados o bienvenidos – impregnaron nuestros modos de decir y de pensar. Hablaba el ruso en quince lenguas, dice en algún lugar Julia Kristeva. La segunda cuestión aparece cuando reparamos en que esto no es recíproco. Casi 600 millones de personas de 22 naciones hablamos la misma lengua. ¿Son soberanas lingüísticamente esas naciones? Y si así es, ¿por qué sus modos de decir necesitan ser traducidos a un decir mejor, a un bien decir?
En la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos firmada en Barcelona en 1996, se expresa que los hablantes pueden usar la lengua según las necesidades de cada lugar de origen, garantizando así los principios de una paz lingüística mundial justa y equitativa, factor decisivo de la coexistencia social y cultural. Más del 90% de los hablantes de lengua española habita en países de América, y menos del 10%, en España, sin embargo las variedades idiomáticas americanas no tienen tantas posibilidades de ser reconocidas por la Academia y, cuando lo son, pasan por formas folclóricas, americanismos. Por su parte, en el Diccionario Panhispánico de Dudas, alrededor de un 70% de lo que se considera “malos usos de la lengua” es de origen latinoamericano, lo cual tiene que ver no sólo con la idea de purismo y la pretensión de uniformidad, sino sobre todo con la convicción de que el bien decir se decide fuera de nosotros. Se trata de las políticas de control del idioma, de la tensión entre las hablas de una comunidad y las normas que esa comunidad dicta o acepta y de la lucha entre transformación y preservación.
La advertencia gramatical no me limita, sino que me recuerda que yo estoy en la lengua, y me da movilidad dentro de ella. Me recuerda que la lengua es mía y que no es solo mía… me recuerda que el vínculo es el vehículo compartido. El interés por la gramática trasunta el interés por la conservación del espacio público, dice la colombiana Carolina Sanín.
¿Sin leyes seríamos más libres?
Necesitamos instituciones reguladoras pero necesitamos también que esas instituciones nos representen de una manera más justa, porque una lengua – que por cierto es mucho más que sus reglas- vive en las bocas de sus hablantes y es asombrosa la velocidad con que lo vivo deviene en frase hecha, en palabra muerta, en clisé. Un idioma es una entidad en permanente movimiento, una inmensidad, un río, en su adentro caben muchas lenguas como caben muchos pueblos.
Argentina, para dar el ejemplo que más a mano tengo, no se hizo solo con descendientes de hispano hablantes, es un país que mezcló la población originaria con la invasora, y recibió aluviones migratorios de italianos, gallegos, árabes, aymaras, vascos, polacos, guaraníes, armenios, coreanos, alemanes… .se trata de un país que nunca vivió el purismo idiomático, la necesidad de conservar la “casticidad”, palabra por otra parte tan cercana a la castidad. En fin, que somos impuros o mestizos (muchas veces mestizos étnicos y siempre mestizos culturales), que es impura nuestra lengua y esa impureza es nuestra riqueza.
Dice el colombiano Fernando Vallejo que preguntarse quién habla bien es una tontería porque el castellano se habla como se puede en todos los ámbitos del idioma, un idioma de 22 países entre los cuales contamos a España. En fin, que para riqueza de hablantes, escribientes y lectores y para riqueza de nuestras literaturas, peninsulares, latinoamericanos y ecuatoguineanos debiéramos cuidarnos mucho de una lengua que se someta a la lengua oficial, una escritura que ponga en retirada a cada modalidad de la lengua en particular, cuidarnos de no confundir la lengua viva con los cementerios de la lengua, acoger, dice también Fernando Vallejo, el idioma de la vida, que es el local. Hasta acá, un poco distraídos, podríamos pensar que se trata de diferencias de habla, de lo singular que se aleja de ciertas normas, de ciertos corrales, cierta legislación que va y viene desde una región a otra, pero por cierto que no se trata de un camino de ida y vuelta entre modos diversos de usar la lengua, sino de una corriente que va o pretende ir desde la antigua metrópoli hacia sus dominios de antaño y nunca de modo inverso.
Esa corriente de poder lingüístico unidireccional viene a nuestros países con las formas de decir y escribir que España considera correctas sin comprender que a muchas expresiones del castellano de España las comprendemos nosotros poniendo a prueba nuestros oídos, porque la música, y el habla, y el gusto, no son los mismos para todos y porque, parafraseando un relato cristiano, hay ovejas que son de este corral y otras que son de otro corral pero de todas es el universo de la lengua.
No hace mucho, una investigadora madrileña me dijo llena de sorpresa ella y más sorprendida yo por su reflexión, No entiendo por qué los argentinos necesitan traducir a Dante (a raíz de una edición aquí de La divina comedia, con traducción del poeta Jorge Aulicino) si ya está traducido al español, pero es que tal vez ni se advierte siquiera cómo pegan en nuestros oídos muchas traducciones de editoriales españolas, especialmente cuando se trata de escritores que trabajan con lo coloquial; pero no me extiendo en el tema porque de todo esto, habrán dado cuenta las mesas sobre traducción del Congreso, ya que es materia habitual de debate entre nuestros traductores.
No se trata de una cuestión menor, ni tampoco meramente retórica. Durante la pasada dictadura, los escritores argentinos en el exilio español se preguntaban qué hacer con nuestro lenguaje. Elijo dos respuestas a esa pregunta; el escritor y crítico David Viñas, en julio de 1980, dice en una carta ¿Se academiza la cosa, se la agayega, se le pone almidón y se la plancha? En otra carta, de agosto de 1980, el escritor Antonio Di Benedetto, dice: He procurado clarificar un tanto el vocabulario para el lector español, sin dar la espalda a mi potencial lector argentino o latinoamericano. Con tal criterio he sustituido algunas voces. Ejemplo: no “saco”, que aquí sugiere “bolsa”, sino chaqueta, dicción que no es extraña al argentino, ¿verdad? ¿Verdad? Podemos oír un grito ahogado en ese ¿verdad?, un gesto de desesperación, porque la elección de la lengua (y dentro de ella, la de sus infinitos matices) indica en qué sistema literario puede o quiere insertarse un escritor, indica por quiénes y de qué modo desea ser leído y revela también el costo que ese escritor está dispuesto a pagar para encontrarse con sus lectores. Cuando comencé a publicar y se abrió tímidamente alguna posibilidad de editar mis libros fuera de Argentina, la lengua, esa materia con la que trabaja un escritor, comenzó a presentarse como un obstáculo.
No es el libro, no es la historia, es el lenguaje…, tan argentino, se me dijo en muchas ocasiones. En 1876, Juan María Gutiérrez, preocupado por el lenguaje rioplatense (como Esteban Echeverría y Juan Bautista Alberdi, sus colegas de la Asociación de Mayo), rechazó públicamente la propuesta de integrar la Real Academia Española, lo que provocó una serie de cartas con un periodista español que también polemizó acerca de ello con Sarmiento.
La cuestión de si hablar castellano o una de las lenguas originarias del territorio que ocupa nuestro país y en el caso de hablar castellano, qué castellano hablar y escribir, en fin, la pregunta acerca de si era conveniente seguir a pie juntillas a la Academia Real del país del cual estábamos independizándonos o si debíamos dejar que la lengua, aun siendo la misma -la misma y otra por cierto- se independizara a su vez y corriera a su aire, aceptando nosotros, sus hablantes, las transformaciones que le íbamos dando, se discutió aquí en la segunda mitad del siglo diecinueve, una discusión que nuestros prohombres dieron por saldada hace ya más de 150 años.
Esa cuestión, que en nuestras carreras de letras se estudia como la polémica acerca de la lengua, polémica que es por supuesto lingüística y estética pero por sobre todo fuertemente política, se dirimió en el marco del movimiento estético/político romántico, y la llevaron adelante Gutiérrez, Echeverría, Sarmiento y Alberdi, los cuatro grandes escritores románticos argentinos, a la vez cuatro políticos centrales, lo que es casi decir los fundadores de nuestra literatura y de la nación. De todo ello emergió la convicción de que ese castellano que se hablaba no necesitaba sujetarse a los dictámenes de su casa central, de modo que ser un hablante o un escritor argentino es también ser un usuario de la lengua desobediente ante la demanda de casticidad.
La tercera cuestión, aparece cuando reparamos en la lengua como un capital no sólo simbólico, cuando comprendemos su faz económica, y entonces nos preguntamos ¿quién usufructúa los dividendos que da esta lengua en el mundo?
El gobernador de la provincia dice sabemos que es un recurso natural inmenso, un bien renovable que se multiplica con el uso, que gana valor cada día y hoy es deseable inclusive para los nacidos y criados en otras lenguas, lo cual coloca en primer plano este aspecto de la lengua como capital económico. A la hora de certificar internacionalmente los cursos de aprendizaje como lengua extranjera, las jornadas internacionales para profesores de español, como suelen llamarse, ¿quién certifica?, ¿quién obtiene los dividendos de esas acciones? ¿Se distribuyen esos dividendos entre los diversos países en que se habla castellano o se trata de un recurso que le pertenece mayoritariamente a instituciones españolas? Todas las relaciones humanas están mediadas por la política, atravesadas por diferencias de poder, y ese poder se materializa en el lenguaje que, citando a Bajtin, es producto de la actividad humana colectiva y refleja en todos sus elementos tanto la organización económica como sociopolítica de la sociedad que lo ha generado.
La búsqueda de uniformidad, el paso de un rasero que aplane las particularidades de nuestros castellanos, va en consonancia con la persecución de un mayor rendimiento económico, con que libros, películas y series, publicaciones en papel o digitales, cursos de enseñanza y literatura destinada a niños y jóvenes sirvan para la mayor cantidad posible de usuarios.
Por eso la persistente búsqueda de un castellano a la española o un latinoamericano neutro que permita a esos productos circular en todo el continente, viajando más y mejor, penetrando de modo más rápido, sin que importe que eso sea a costa de nuestras singularidades y vaya -como de hecho va- contra la riqueza del idioma. Baste escuchar en nuestro país a alumnos, hijos o nietos, hablando de leños, carros y neveras para comprender lo que digo.
¿Por qué hablan como hablan los personajes en los programas infantiles enlatados? ¿Por qué se subtitula una película de un castellano a otro, como sucedió con la ya citada Roma y sucede con tantas otras? ¿Es porque los españoles no comprenden la palabra orilla y necesitan que se la traduzca como borde? ¿O se trata de simplificar y uniformar para atraer el mayor número posible de espectadores hacia una película o una serie que pueden generar mucho dinero? Empresas y capitales multinacionales promueven la ampliación del mercado del castellano, en su modalidad española o en lo que llaman americano neutro para, en lo uniforme y hegemónico, reforzar el monopolio de la lengua como negocio; buscan un idioma de modalidad única (para tantos hablantes de culturas tan distintas), a costa de su depredación, del mismo modo que los monocultivos en su búsqueda desmedida de dinero van contra la riqueza del suelo y la diversidad que nos ofrece la naturaleza. Víctor Klemplerer, en su libro sobre las transformaciones de la lengua alemana durante el Tercer Reich, registra en su diario de manera minuciosa cómo el lenguaje se va falsificando, va perdiendo su singularidad y su verdad, lo que constituirá la más potente difusión del nazismo en todas las capas de la población.
La vida de una lengua, si en algún sitio reside, es en lo particular, en su inestabilidad; la uniformidad como estrategia económica, la mono lengua, la neutralidad, lo que produce es destrucción, depredación. En ese arco ingresan las industrias de la lengua, el turismo idiomático, la corrección política donde se incluyen los debates actuales sobre si el lenguaje es inclusivo o no y en qué medida esa inclusión incluye la diversidad de todo tipo, no sólo la de género.
Pero volvamos a nuestra resistencia ante la demanda de uniformidad en los modos de decir; ya que el pensamiento se construye en y con el lenguaje a través del cual se manifiesta, podríamos avanzar un paso en nuestro razonamiento y decir que se trata en realidad de una demanda de uniformidad no sólo en los modos de decir sino también en los modos de pensar.
Por eso, si bien muchos acceden a esas demandas, otros tantos nos sostenemos en el desacato, el desacomodo, el rechazo a una lengua apta para todos los públicos. No se trata de un capricho, se trata de una búsqueda de identidad que se refleja en el modo de hablar y de escribir, desvíos de cierto extranjero deber ser para encontrar en lo individual más hondo, allí donde refracta lo social, ecos de la lengua de un pueblo, una región, una comunidad, un sector social, búsqueda de un contrapoder frente a lo hegemónico. Se dice que la lengua no es de las instituciones, sino de los hablantes, y aunque así es en lo que hace al uso cotidiano, no parece suceder lo mismo en el aprovechamiento económico que una lengua provee, porque sin dudas no es mayoritariamente el castellano argentino, ni el mejicano ni el peruano, ni el boliviano…, el que se comercializa en la enseñanza internacional del idioma, en las pruebas de aptitud sino la modalidad española que por la vía del país que la lleva a la práctica, se beneficia con esos recursos.
La falta de políticas públicas sobre este asunto vuelve vulnerables a los individuos, a las culturas y a la identidad de nuestros países. Sin duda el Estado español encuentra en la extensa difusión de esta lengua en Latinoamérica una posibilidad muy fértil de desarrollo económico, y perder ese control -aceptar su des homogenización, comprender y respetar las libertades de un territorio donde vive el 90 por ciento de sus hablantes- sería perder ingresos. Pero nuestra lengua – al igual que nuestros recursos naturales- no puede medirse sólo en términos económicos, porque se trata de una construcción colectiva que es necesario sostener cuidando los derechos lingüísticos de la comunidad y de sus individuos. Todo esto es también responsabilidad del Estado (de cada uno de los Estados), cuyo rol debe ser activo, instrumentando políticas que defiendan y promuevan esos derechos, los que se refieren a las variedades del castellano y los que se refieren a las lenguas de nuestros pueblos originarios.
En territorio argentino hay más de 19 lenguas (aymara, huarpe, wichí, mapuzungun, qom, quechua, pigalá, guaraní, entre otras) que lograron sobrevivir –no sin resistencia, no sin persistencia- desde que el rey Carlos II prohibió por decreto el uso de las lenguas nativas, lo que nos demuestra una vez más que leer y escribir son instrumentos de poder. Entre letra y letra hay un confesionario, entre palabra y palabra un mandamiento, y más allá del margen de la hoja que se lee, bulle una Babel pagana en voces deslenguadas, ilegibles, constantemente prófugas del sentido, dice el chileno Pedro Lemebel.
Tal vez no muchos ciudadanos argentinos saben que en nuestro país hay 3.000 escuelas bilingües donde concurren niños de 32 pueblos originarios y trabajan (o trabajaban hasta el anterior gobierno nacional, según palabras de la escritora Sandra Comino, partícipe del ahora vaciado Plan Nacional de Lectura) 1.800 educadores, docentes auxiliares en Lengua y Cultura Aborigen. La cuarta cuestión, el lenguaje inclusivo. El Congreso de la Lengua se ocupará del presente del español, pero no discutirá sobre lenguaje inclusivo, han dicho a la prensa, con total firmeza, las autoridades de la Academia.
Tendremos participación igualitaria entre varones y mujeres, se dijo y yo no puedo dejar de preguntarme si habrá habido mujeres y en qué proporción en las decisiones de contenidos. Desconozco si la Academia y el Instituto tienen mujeres en sus directorios, pero si las tienen, ellas no han dado sus opiniones a la prensa; se dijo que hay 250 ponentes de 32 países. ¡250 ponentes y ni una sola mesa de discusión sobre un tema como es la inclusión de género, vivamente presente en la agenda actual, tanto de América Latina como de España! El lenguaje inclusivo nos pone delante de la carga ideológica de la lengua, que habitualmente nos es invisible.
Claro que compartimos la lengua y que ella no es de nadie, ni siquiera de las buenas causas. Claro que corremos riesgos de que el lenguaje inclusivo se vuelva pura corrección política. Claro que no sabemos qué pasará con la literatura, ni si es posible escribir en lenguaje inclusivo de un modo lo suficientemente cargado de ambigüedad como para conservar la función poética del lenguaje, de un modo que además de hacernos pensar, nos conmueva, nos emocione, nos complejice.
Claro que no sabemos, y menos puedo saber yo, qué sucederá en el largo plazo, si ese lenguaje que viene a irrumpir se estabilizará en la lengua y en tal caso de qué modo, si ingresará y de qué manera a nuestras literaturas, pero sabemos de su uso y expansión en ciertos sectores sociales (especialmente urbanos) y en jóvenes de cualquier género, y vemos cómo impregna y permea los usos públicos, periodísticos y políticos, y entonces resulta asombroso que no se haya incluido siquiera una mesa de discusión sobre algo que está moviendo los cimientos de nuestras sociedades. En la lengua se libran batallas, se disputan sentidos, se consolida lo ganado y los nuevos modos de nombrar -estos que aparecen con tanta virulencia- vuelven visibles los patrones de comportamiento social. Palabras o expresiones que llegan para decir algo nuevo o para decir de otro modo algo viejo, porque el lenguaje no es neutro, refleja la sociedad de la que formamos parte y se defiende marcando, haciendo evidente que los valores de unos (rasgos de clase o geográficos o de género o de edad…) no son los valores de todos. Algo que no existía comienza a ser nombrado, algo que ya existía quiere nombrarse de otro modo, verdadera revolución de la que no conocemos sus alcances, ni hasta dónde irá, ni si abarcará un día a la mayor parte de la sociedad, a sus diversas regiones, a las formas menos urbanas de nuestra lengua y a todos sus sectores sociales.
No podemos prever su punto de llegada, pero sí sabemos que está entre nosotros de un modo tal que no podemos obviar. Lo que queda claro, lo insoslayable, es que se trata de una cuestión política, de que la lengua responde a la sociedad en la que vive, al momento histórico que transitan sus hablantes, porque como dice también Victor Klemperer, El espíritu de una época se define por su lengua. El asunto entonces es cómo se las ingeniará la lengua para conservar un territorio común entre sus hablantes, para seguir siendo en su diversidad, sus diferencias y su riqueza, un lugar de reunión, para usar el nombre de un libro y de un poema de nuestro Alejandro Nicotra.
La lengua es mía pero no sólo mía, entonces cada uno de nosotros es dueño de la lengua, siempre que tenga la conciencia suficiente como para advertir su componente social. Este código compartido, este contrato entre hablantes, esta libertad tiene siempre por límite el deseo de ser comprendidos, porque no hablamos solos ni para nosotros sino para comunicarnos con otros. Ante esa complejidad, sólo caben la diversidad y la flexibilidad; por otra parte, la lengua nos da todo el tiempo muestras de saber transformarse sin destruirse y, finalmente, sacudir el lenguaje, es – en palabras de Althusser- una forma entre otras, de práctica política. Otra cuestión, el castellano como lengua de las ciencias y del conocimiento.
El posicionamiento del castellano como lengua científica y filosófica, nos lleva a la disputa ante el inglés como lengua dominante, a entrar en diálogo y tensión con otras lenguas y contra la imposición de una lengua única para el universo científico. En fin, que el mismo razonamiento sostenido en defensa de las variables americanas del castellano ante su variante oficial, se aplicaría en este campo de disputa en el que nuestro idioma está en condición de minoría con respecto a la lengua oficial de las ciencias, el inglés como lengua única. Una tarea de principal importancia es la recuperación del castellano como lengua del saber, lo que no equivale a promover un provincianismo autoclausurado y estéril sino un universalismo en castellano que se acompaña con el aprendizaje de muchas otras lenguas para acceder a todas las culturas y entrar en interlocución con ellas contra la imposición de una lengua única.
El desarrollo del castellano como lengua del saber, del pensamiento y del conocimiento académico postularía un internacionalismo de otro orden, babélico y no monolingüe, y requeriría un cambio radical en nuestra cultura de autoevaluación universitaria y científica, dice el cordobés Diego Tatian y el argentino/mexicano Enrique Dussel, en su libro Filosofías del sur, pregona que las diversas tradiciones se dispongan para un auténtico y simétrico dilogo, gracias al cual cada una aprendería muchos aspectos desconocidos, más desarrollados por otras tradiciones. Se trataría de un mutuo enriquecimiento que exige situarse éticamente reconociendo a todas las comunidades con iguales derechos de argumentación, superando los centrismos hoy vigentes que llevan a la infecundidad y frecuentemente a la destrucción de descubrimientos de otras tradiciones, dice.
La amenaza de una lengua de comunicación única es muy real. Contra esa amenaza, es necesario que cada uno hable su lengua y más de una lengua, dice Bárbara Cassin. Lugar común la lengua y el pensamiento, donde lo común no aspira a lo uniforme, lo aceptado por todos ni lo ya dado, sino a un territorio que, abrigando las singularidades, permita encontrar en un tesoro acumulado por generaciones de escribientes y de hablantes, las palabras que nos permitan abrir la historia, decir cosas nuevas y a la vez reconocer la radical igualdad de los seres humanos.
Para ir cerrando
El lenguaje da acogida a la experiencia de los hombres, nos promete que lo que se ha experimentado no desaparecerá del todo, dice John Berger. Una novela, un cuento, un poema, dice también él, usan los mismos materiales que el informe anual de una corporación multinacional. El hecho de que estén hechos con casi las mismas palabras y similar sintaxis no significa más que el hecho de que un faro y la celda de una prisión puedan construirse con piedras de la misma cantera, unidas con el mismo cemento. En fin, que casi todo depende del modo en que se articulan las palabras, el modo en el que cada uno de nosotros se vincula con el lenguaje como lugar de reunión, en el convencimiento de que él es –además de instrumento práctico- vehículo de expresión de la subjetividad de un individuo y de una sociedad, tesoro fecundado por múltiples desvíos e innovaciones, sostenido por generaciones de hablantes y escribientes como motor de creación, factor de mutación, de transformación, para dar testimonio de lo vivido e imaginado, de la ligazón con lo sagrado, la celebración de lo acontecido y el lamento por lo perdido; en fin, para construir Memoria e Historia.
Entre lo personal y lo político, lo privado y lo público, lo individual y lo colectivo, crece esta lengua nuestra. Para que su energía no se pierda, para que eso que habita en ella y es fácilmente corrompible, no pierda su música, nervio o alma -la diversidad puesta a vivir en nuestras bocas-, ella se distancia de lo oficial, de lo abstracto, lo general, lo convencional, en busca de lo sepultado bajo capas de artificios, condicionamientos y convenciones, porque cuando por mentirosa, farragosa, fangosa o inexacta, por excesiva, hinchada, henchida o snob, por grandilocuente, críptica o burda, se corrompe la relación entre las palabras y las cosas, todo el delicadísimo equilibro, todo el misterioso artefacto, se desploma.
La homogenización a través de una lengua, la búsqueda de una lengua de nadie producto del capitalismo, dice Barbara Cassin y nos advierte sobre la amenaza de un lenguaje único para la comunicación. Necesitamos diversidad en las lenguas, como parte de la diversidad de los ciudadanos. Cada palabra es el resultado de una historia y de una serie de representaciones, pero solo adquiere su significado, que designa una cosa y no otra, en su diferencia con otras palabras de la misma lengua. Cada lengua tiene su forma de inventar, de inventariar, de describir, de concebir, de comprender.
Una lengua es una energía y se inventa todo el tiempo. Sabemos que las leyes son necesarias para sistematizar la lengua y enseñarla a las siguientes generaciones, y sabemos también que una lengua está en permanente movimiento y que, de no ser por esos movimientos, desvíos, disidencias y transformaciones, estaríamos hablando hoy lenguas romances o latín vulgar…, de hecho el castellano comenzó desobedeciendo, como lo muestran las Glosas Emilianenses, esas anotaciones al margen en un códice escrito en latín, que en el siglo X u XI algún monje hizo para aclarar algún pasaje, anotaciones en un modo de decir en el que ya hablaba el pueblo pero que todavía no había pasado a su forma escrita.
En fin, que en una lengua cabe un mundo, y en ese mundo caben los disensos y las luchas. Digo esto sabiendo del lugar en el que estoy, deseando profundamente que unos y otros, de aquí o allá, podamos volvernos más y más conscientes de que la uniformidad no es el camino para que la lengua que compartimos se mantenga viva; pienso entonces en congresos de la lengua donde el país receptor intervenga activamente en los contenidos, en un congreso que revise su nombre, un congreso donde se discutan los beneficios económicos de la enseñanza de castellano en el mundo y donde no se vuelva costumbre traducir en un país el castellano de otro país, porque si hay riqueza en esta lengua nuestra, esa riqueza no está en la rigidez sino en la posibilidad de aceptar la potencia de lo diverso y de lo múltiple, la riqueza del permanente movimiento, como sin ir más lejos han hecho los hablantes de lengua inglesa –donde la estandarización proviene de la literatura, los medios y el uso- en sus distintos modos de hablarlo y escribirlo.
Necesitamos oírnos en nuestras semejanzas y nuestras diferencias, en los múltiples meandros que ofrece este idioma nuestro en el que Cervantes y Rulfo, Sor Juana, García Márquez, Gabriela Mistral y Roa Bastos, Teresa de Ávila, Luis de Góngora, Elvira Orphée y José Donoso, César Vallejo, Quevedo, Borges, Blanca Varela y Juana Castro, Gil de Biedma, Lemebel, Lugones, Arguedas, Watanabe, Sara Gallardo y Onetti, Humberto Akabal, Arlt, Saer y Rosario Castellanos, entre tantos otros… abrieron con mano de seda y de hierro los intersticios de la lengua que de mil maneras les había sido impuesta, para poder decir lo que aún no había sido dicho. Alfabetizando a población chiriguana en la frontera salteña, nuestra educadora María Saleme entendió que no servían las cartillas hechas en Buenos Aires, que tenía que empezar por la palabra agua, porque el chiriguano es hombre de río, y cuando lo hizo en los valles calchaquíes descubrió que la palabra nudo no era agua, sino tierra. Adrian Bravi, escritor argentino de lengua italiana, en un libro que se llama La gelosia della lingua cuenta acerca de una tía que emigró a Argentina en un barco en el que faltó agua potable y donde murieron casi todos los niños de brazos, una tía que podía contar lo vivido en castellano pero al intentar decirlo en italiano, se quebraba porque al evocarlo sus recuerdos tomaban vida propia.
¿Es borde la palabra? ¿O es orilla? ¿O es canto, o línea, o costa, o ribera, o margen? Cada uno tiene sus razones para decir de uno u otro modo porque la lengua es mía, pero no solamente mía. Esa lengua en la que nuestros recuerdos toman vida propia, en la que podemos razonar y conmovernos, conocer y cuestionarnos, aprender e imaginar, hasta que lo nombrado adquiera vida propia. Porque, como en la parábola que relata Gershom Scholem, aunque no sepamos encender el fuego ni encontrar aquel lugar en el bosque, ni seamos ya capaces de rezar, podemos seguir contándonos unos a otros nuestras historias y la Historia. Perder eso sería perdernos, sería una nueva forma de barbarie.»
Fotografía La Voz
Descargar Andruetto – CONGRESO DE LA LENGUA.
www.cispren.org.ar
Causa Montiveros | Cinco perpetuas, penas de 2 a 9 años para cuatro acusados, y ocho absoluciones
Las penas máximas son para los autores de los homicidios de José María Villegas y José Osatinsky; José Luis Nicola, Vilma Ethel Ortiz y Gustavo Gabriel Olmedo cercados y masacrados por efectivos policiales. Alivio y reparación en algunos y malestar en otros por las absoluciones. El 10 de abril se conocerán los fundamentos de la sentencia.
Por Katy García*
Ante una sala colmada por familiares, miembros de Organismos de Derechos Humanos, funcionarios, militantes y público en general, el presidente del tribunal, Julián Falcucci, junto a los vocales Jaime Díaz Gavier y José Fabián Asís, dio a conocer el veredicto para los 17 acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos entre marzo y julio de 1976 por policías del Comando Radioeléctrico.
Pasado el mediodía el presidente leyó la parte resolutiva. En primer lugar rechazan los pedidos de nulidad e inconstitucionalidad planteados por la defensa pública y privada (1). Luego, se dieron a conocer las penas acordadas que en general coinciden con lo solicitado por el fiscal general Maximiliano Hairabedián. No obstante, las absoluciones generaron desazón. Cuestión que será analizada por las partes cuando se den a conocer los fundamentos el 10 de abril próximo. El militar Jorge González Navarro único imputado en el hecho sexto por la privación ilegal de la libertad y tormentos sufridos por el abogado Roberto Esteso fue separado por razones de salud. Y los policías que participaron están muertos.
Dictaron cinco perpetuas para los imputados Fernando Rocha, Pedro Nolasco Bustos, José Arturo Acevedo, Antonio Apolinar Astrada y Ricardo René Perrín, por los homicidios de Osatinsky (15) y Villegas (22) ocurridos en Barrio Güemes y descriptos en el hecho octavo. Perrín, por videoconferencia, también fue condenado con la misma pena por los homicidios citados más los de Gustavo Gabriel Olmedo, Vilma Ethel Ortiz y José Luis Nicola (Hecho noveno).
En tanto que los imputados por los delitos de privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos agravados por la condición de perseguido político de la víctima recibieron penas que van de 2 a 9 años. Miguel Ángel Bustamante, fue condenado a 2 años en suspenso y Miguel Ángel Gómez a 9 años. Para el primero, la fiscalía había solicitado tres años. Roque Osvaldo Cámara y José Antonio Cuello, por mayoría, deberán cumplir 4 años de cárcel. En este caso, el fiscal había pedido tres.
Las absoluciones fueron para Ramón Zalazar, Roberto Andrés Isaía, Víctor Hugo Núñez, Delfín Jesús Barrionuevo, Gilberto Antonio Montiveros, Hugo Oscar Pérez, Aurelio Gallego y Raúl del Prado. Uno de ellos, Montiveros, le da el nombre a la causa y otro, Del Prado, fue acusado por la querella que solicitó perpetua durante el alegato.
“Me voy con el corazón partido. Todo esto me retrotrae al juicio de Silvina (Su hija desaparecida junto a su esposo Daniel Orozco y el niño recién nacido y apropiado que aún busca) y es muy triste que haya habido cinco perpetuas y muchas absoluciones. No dudo que los jueces habrán tenido sus fundamentos. Ahora, lo que me llenó de alegría es ver la sala llena. Eso significa que no decae el interés de la gente por conocer lo que pasó hace más de cuarenta años”, expresó, Sonia Torres, Abuela de Plaza de Mayo, filial Córdoba, apenas se conoció el veredicto.
Ayer y hoy, el mismo escenario
Para Claudio Orosz, representante junto a Llyllan Luque de la única querellante Sara Solarz de Osatinsky, “Queda muy clara la participación del Comando Radioeléctrico en el sistema represivo, sino no habría condena. Entiendo que el Tribunal ante la no acusación en algunos tramos de los diversos casos que había, se ve obligado a absolver porque no hubo pedido fiscal. Pero, sí creo que es otro juicio de lesa humanidad, con castigos bastante duros contra los policías autores de los homicidios a quienes antes llamaba subversivos y hoy lo hace con los chicos en los barrios humildes. Matan y arman un escenario de un supuesto enfrentamiento”, enfatizó.
Luque dice que “En principio estoy conforme con las cinco perpetuas. Pero vamos a esperar los fundamentos para conocer por qué fue absuelto el chofer imputado (Raúl Oscar)Del Prado”. A modo de reflexión señaló que “Cada paso que se da no es solo contra la impunidad, se construye futuro”.
Los Juicios reparan
Santiago Nicola, conmovido y con la voz entrecortada, le dijo a este medio digital que la sentencia le sacó una carga de encima. “Era lo que esperábamos después de muchos años: una perpetua para (el imputado) Perrín el único sobreviviente de los que participaron en el asesinato de mi viejo. El juicio se hizo en un marco que no es el mejor, pero estoy conforme”, expresó, en el hall central de la sala de audiencias. Santiago sobrevivió a la masacre de San Vicente en el placard del baño de la casa dinamitada y saqueada donde fueron ultimados su padre José Luis Nicola junto a Papilo Olmedo y Vilma Ortiz. La madre, Lucía Molina, desapareció en 1977.
Laura Ortiz, sobrina de Vilma, asistió a todas las audiencias como la mayoría de los familiares directos de las víctimas. Después del proceso y de conocida la sentencia afirma que “los juicios deben seguir porque son un acontecimiento que nos da solidez, fuerza, resistencia, y la posibilidad de una construcción colectiva de la memoria para seguir dándole batalla a semejante atrocidad como fue la dictadura. Que arrasó con tantas vidas, con tantas historias, que dejó tantas huellas. Después de 43 años seguimos intentando saber más y que hayan sido juzgados nos engrandece como sociedad. Es algo ganado”.
Dice que el trayecto les permitió “armar otro mapa de las personas que nos fueron arrebatadas” a través del contacto con quienes fueron compañeros de militancia y de estudio. “En lo personal me vi siempre muy tocada por la historia de mi tía, me acerqué a su vida y me sentí muy identificada. Creo que pude construir un lazo más allá de la muerte”, sostuvo. Agrega que a través de esos contactos cobró vida, dejó de ser una foto fija, y puede verla como una mujer que “tuvo una participación activa, amorosa y comprometida”.
También rescató otros vínculos como el creado con Santiago Nicola a quien conocía desde el relato. “Cuando lo pude conocer y a través del juicio pudimos acercarnos pasó otra cosa que la siento como una burla a la muerte. Nosotras las personas que sobrevivimos y sufrimos las pérdidas, desde el amor y la amistad, hemos podido abrazarnos a la vida. Cosa que estos asesinos, no saben. No saben lo que es la fuerza del amor”.
Sergio Mirkin es primo hermano de José Osatinsky a quien nombra como Joshela, el niño con quien jugaba. Y es sobrino de Marcos Osatinsky, padre de José y Mario, militante montonero, detenido y trasladado al D2, en 1975, torturado y luego asesinado en un enfrentamiento fraguado. Es parte de esa familia diezmada. Le cuesta hablar sin quebrarse. “Para mi este juicio es reparador. Nos atraviesa por que recién ahora conozco lo que realmente pasó. Todavía pensaba que en cualquier momento lo iba a encontrar porque su cuerpo no apareció” y prosigue “José tenía la utopía de que íbamos a vivir en un mundo más justo. Y no tuvo la oportunidad de vivir, de formar una familia. Tenemos el corazón roto. Pero gracias a la fortaleza de los Organismos y a la memoria como una herramienta para que estas muertes no hayan sido en vano, para que no queden en el olvido y para que nunca más más suceda”, manifestó.
Alivio
“Me siento bien, me siento aliviado y me siento contento porque hubo un aprendizaje en la sociedad. Jamás pensé que esto iba a suceder. He saldado una deuda con José ya que no pude hacer nada por él en ese momento. Me hace feliz de haber sido un granito de arena para que esto pasara. La pérdida de los chicos ha sido enorme. Ambos eran valiosos, semillas de una planta muy fructífera para el país”, señaló, Raúl Berti, hermano de Carlos Berti, uno de los jóvenes que pudo escapar junto a Néstor Morandini, cuando fueron cercados por los policías que fueron condenados hoy a prisión perpetua. (Tanto su hermano como Néstor fueron después asesinados).
Este final de juicio, como en los diez anteriores, es para las víctimas y sus familias un acontecimiento de alto voltaje emocional. El abrazo, los aplausos, el llanto contenido, afloran. Las pancartas, bien altas, con la imagen del ser querido, los sostiene. Mientras, se escuchan de fondo los cánticos que fortalecen y la charla que contiene. Y se habla de reparación, de Nunca Más, y se invoca, tres, cuatro, cientos de veces, a “los 30 mil compañeros desaparecidos”.
* Agencia Prensared
Fotografía Nicolás Castiglioni
Toda la cobertura del juicio está en este sitio www.cispren.org.ar |Aquí los alegatos de la querella y el Ministerio Público Fiscal.
Alegatos querella: https://www.cispren.org.ar/causa-montiveros-orosz-fue-cercado-capturado-y-asesinado-con-centenares-de-balazos/
Alegatos del fiscal: https://www.cispren.org.ar/causa-montiveros-hairabedian-fueron-asesinados-por-la-espalda/
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8M|TRABAJADORAS DE PRENSA ADHIEREN AL PARO NACIONAL
En el marco del 8 de Marzo, día Internacional de la Mujer Trabajadora “las compañeras trabajadoras de la prensa y la comunicación adherimos y convocamos al PARO NACIONAL DE MUJERES y ASAMBLEA PERMANENTE EN TODOS LOS MEDIOS DE LA PROVINCIA.
Por Redacción
Durante la jornada de lucha se debatirán «cuestiones ligadas a garantizar los derechos y a organizar de manera colectiva una actividad de cara al 8M con nuestras propias reivindicaciones”, expresa el Cispren a través de un comunicado de prensa.
Desde el sindicato y la comisión de Género -creada durante el 35° Congreso Provincial de Trabajadorxs de Prensa y la Comunicación Autogestionada- destacan la enorme importancia de la celebración del Día de la Mujer Trabajadora “desde una perspectiva de clase, sumando a nuestros debates las cuestiones ligadas a las condiciones de trabajo, la crisis económica y salarial, como así también a profundizar el debate sobre el protocolo en contra de la violencia de género para las empresas periodísticas de toda la provincia”. Para mayor información sobre las medidas anunciadas comunicarse con la delegada o delegado de cada medio para acordar la modalidad de la asamblea.
Fotografías ilustrativa wikipedia
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VENEZUELA|CHARLA ABIERTA CON LUIS BILBAO
El Círculo Sindical de la prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren) invita a sus afiliados y a la comunidad en general a participar de este encuentro con el periodista y escritor Luis Bilbao que se realizará el próximo jueves 14 de marzo, desde las 18, en la sede del gremio. El tema a debatir será la situación política y económica de Venezuela en el marco de la Patria Grande.
Por Redacción
“En el marco de una situación de permanente conflicto en territorio venezolano y de amenazas constantes de intervencionismo norteamericano, es necesario
conocer a fondo las cuestiones más íntimas que llevaron a nuestro país hermano a posicionarse en dicho escenario”, afirma la convocatoria realizada desde el sindicato de prensa.
El analista internacional brindará una charla con perspectiva latinoamericana desde la Patria Grande sobre la situación actual del país hermano.
Luis Bilbao es periodista, escritor, especialista en economía y política, director de la publicación América XXI , ex asesor político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y del ex presidente bolivariano Hugo Chávez.
Ha colaborado en numerosas publicaciones como Le Monde Diplomatique, El Periodista, entre otras.
Entrada libre y gratuita.
Fotografía Kaos en la red
Causa Montiveros| Hairabedián: “Fueron asesinados por la espalda”
El fiscal acusó por cinco víctimas de homicidios abatidos por integrantes del Comando Radioeléctrico. Solicitó prisión e inhabilitación perpetua absoluta para Fernando Rocha, Pedro Nolasco Bustos, José Arturo Acevedo, Antonio Apolinar Astrada y Ricardo Perrín. Para los que cometieron delitos de privación ilegal de la libertad y tormentos agravados penas que van de tres a nueve años. Y nueve absoluciones.
Por Katy García
El fiscal Maximiliano Hairabedián dividió el análisis en dos grupos. El martes pasado expuso sobre siete de los nueve hechos que conforman la causa. Hoy analizó los últimos -octavo y noveno-que dan cuenta de los homicidios de José María Villegas y José Osatinsky; José Luis Nicola, Vilma Ethel Ortiz y Gustavo Gabriel Olmedo. Sobre el último hecho afirmó que quedó demostrado a través de la identificación de los restos de Olmedo que fueron asesinados por la espalda. Coincidió con la querella respecto al cercamiento en Barrio Guemes. Al concluir la exposición dio a conocer el pedido de condenas y absoluciones para los acusados. Carlos, hermano de Gustavo, mezclado con los demás familiares palpita que por fin habrá justicia. Al salir del recinto, no pudo contener las lágrimas al recordarlo.
Hecho Octavo
El 2 de julio de 1976, entre las 10 y las 11, Carlos Guillermo Berti, Néstor Morandini, José Osatinsky (15) y José María Villegas (21) se encontraban en una casa ubicada en Barrio Güemes. Alertados por una denuncia de vecinos sobre una explosión llegaron al lugar 11 móviles policiales pertenecientes al Comando Radioeléctrico, Unidad Regional Nº 1, de la Policía de la Provincia de Córdoba. Los cuatro muchachos huyen por el fondo y los techos. Son perseguidos y cercados a los tiros. Villegas y Osatinsky no consiguen saltar las paredes y son asesinados. Los otros jóvenes logran huir.
Para el fiscal no hay dudas que hubo una explosión en la casa y que alguien llamó a la policía. Que los móviles llegaron al lugar y que los habitantes de la casa huyeron. En ese marco persecutorio, dos logran huir y dos son abatidos. Hizo hincapié en que no hubo un “enfrentamiento” como dice la defensa. Por el contrario se preguntó si no fue “un asesinato alevoso con el concurso de un conjunto de personas”.
Tras analizar el informe oficial que consta en un libro de guardia afirmó que para la fiscalía es falso. Alude a que fueron recibidos a los tiros. “No fue así”, desmintió, y agregó que el reporte fue incorporado horas después. “La versión del enfrentamiento está totalmente descartada. No hubo impactos de disparos en la vivienda ni en las demás casas”, ratificó. “Fue un homicidio. No solo asesinaron, robaron todo, se quedaron en la casa y le costó a la dueña recuperarla”, enfatizó. Desde lo testimonial citó a Sara Solarz de Osatinsky, y a Raúl Berti, quienes recibieron información de primera mano por parte de Morandini y de Carlos Berti quienes pudieron ver que “no hubo tal enfrentamiento y que les dispararon mientras corrían”.
Añadió que los vecinos comentaron que uno de los chicos ingresó a la casa de la familia Biondo quienes le pidieron a la policía que no lo maten porque se iba a entregar.
El procedimiento
Hairabedián describió las funciones del Comando Radioeléctrico y negó que fuera “un grupo de tareas” el que se dirigió al lugar. No obstante aclaró que “Se trata de homicidios alevosos y hay que determinar quienes participaron con certeza en el momento en que matan a los jóvenes”.
Detalló cuáles fueron los móviles y quiénes los operaban. “No hace falta demostrar quiénes dispararon” o de qué arma salió el tiro. “Los que dispararon y cercaron, incurrieron en el delito de homicidio calificado”, afirmó. No fue difícil para el fiscal conocer cuáles fueron esos móviles y los operadores programados para salir al otro día. Dijo, que los seis primeros “estuvieron en la persecución y muertes” y que “todo sucedió de manera rápida. Los que estaban lejos, no tengo la certeza de que hayan llegado y participado”. Hubo quienes se encontraban en otros procedimientos. Y se dio el caso en que uno no logró llegar porque se accidentó en el camino.
El 348
En este móvil, el 348, Pedro Nolasco Bustos, jefe de coche, fue el primero en llegar. Iba secundado por Colazo (f). El fiscal pulverizó la declaración de Bustos “el que más declaró”. Refirió que sus afirmaciones fueron mendaces. Por caso, cuando se refirió al lugar del tiroteo o cuando dijo que no se bajó del coche “porque pensaba que era un chusmerío o tenía frío” cuando había recibido un llamado por una explosión. Sobre esta cuestión afirmó que “La explosión de la bomba (panfletera) no hizo ningún daño”. También rebatió sus dichos referidos a existencia de armas; de autoridades provinciales, y del juez Sánchez Freites, felicitándolos por el procedimiento. Del mismo modo, sostuvo que el barrio no había evacuado como dijeron Bustos y también Perrín “en términos más escuetos”.
Por la espalda
En el Pasaje Bello de barrio San Vicente fueron asesinados los militantes José Luis Nicola, Vilma Ethel Ortiz y Gustavo Gabriel Olmedo. “No hay dudas de que el procedimiento existió y que las muertes están comprobadas” y acotó que el estudio del Equipo Argentino de Antropología Forence (Eaaf) identificó el cadáver de Gustavo Olmedo y se pudo comprobar que fueron abatidos por la espalda
Dijo que la teoría del “enfrentamiento” sumaba elementos a favor y en contra. Explicó que a la luz de los libros de guardia, comunicados, informes de la morgue, y varios testimonios, se trataba de una “casa operativa” donde funcionaba una imprenta y que los jóvenes militaban en la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO) “una organización político militar” que después del golpe se radicaliza y vuelca a la resistencia. Apuntó que en este caso existieron las felicitaciones y cinco días de licencia y que los diarios de la época abonaban la idea de enfrentamiento.
Tampoco la familia tenía claro cómo sucedieron los hechos. Recordó que Santiago Nicola –el bb rescatado con vida – expresó en su declaración que su abuela Irma Ramacciotti tomó contacto con un exalumno quien le aseguró que “no fue un enfrentamiento y que los mataron”.
Analizó que “Hay elementos para ambas hipótesis. Pero hay una prueba dirimente y es que fueron asesinados por la espalda, por atrás”, manifestó. Tal afirmación está sostenida en una resolución del Juzgado N° 3 que indica que “lo mataron con tres disparos desde atrás hacia delante”. Mostró a través de un PowerPoint el ingreso de las balas en la parte posterior del cráneo. El cuerpo fue encontrado en una fosa común del Cementerio San Vicente y luego identificado. En 2003, le fueron entregados los restos a la familia. Antes, habían sido identificados Mario Osatinsky, Liliana Sofía Barrios y Horacio Miguel Pietragalla.
Los hechos uno al siete
El martes pasado – tras la exposición de los abogados querellantes Claudio Orosz y Lyllan Luque en representación de la única querellante Sara Solarz de Osatinsky-el fiscal comenzó el alegato analizando los primeros siete hechos ocurridos entre abril y mayo de 1976. Las características comunes indican que las víctimas eran sometidas a privaciones ilegítimas de la libertad. Los sacaban de sus casas o lugares de trabajo como por ejemplo a Enrique Obdulio Borghi, detenido en la empresa SanCor. Luego los trasladaban al Departamento de Informaciones (D2) donde eran sometidos a tormentos. Ese periplo duraba días o meses para luego ser liberados o enviados a prisión.
Las víctimas eran Hugo Alberto Pavón Quiroga (desaparecido), Ramona Ángela Sánchez y Carlos Alberto Varella Alves (h1); Enrique Obdulio Borghi, (h2); Macario Bernabé Vaca, Celestino Fidelmino Ramírez (h3); Roberto David Garay (h4); Isaac Garay (h5); Roberto Leopoldo Esteso (h6); Mario RobertoTallei, Juan Carlos Molina (h7).
Pavón Quiroga
El hecho primero se concretó en Alta Gracia. Pavón Quiroga, el dueño de casa, y Ramona Ángela Sánchez y Carlos Alberto Varella Alves – quienes eran pareja y le alquilaban una pieza- fueron detenidos por personal policial, trasladados a la comisaría, y luego retirados por personal del D2. “Lo buscaban a él”, dijo el fiscal, refiriéndose a Pavón quien de acuerdo a varios testimonios fue “sometido a golpizas tremendas” que lo dejó en estado “deplorable”. La pareja recuperó su libertad a los pocos días. Pavón nunca salió en libertad como mintieron en el cuaderno de guardia sus verdugos.
“Esto permite sostener que fue asesinado”, afirmó. Reconstruyó el hecho en base a los dichos de los testigos que declararon durante el proceso y los documentos. “No hay dudas de que los acusados participaron y sabían que estaban actuando al margen de la ley”, señaló. Sin dudas “se trató de un asalto de bandidos, les robaron todo y los maltrataron”. Manifestó que está probado el dolo, el robo y el pillaje en el caso de los policías de Alta Gracia por la “modalidad delictiva”. Más adelante afirmó que Ramona Sánchez y Alvez (h1) no tenían militancia política. Pavón tampoco. Uno de los testigos declaró que le preguntaban por su novia. Lo mismo ocurrió con los detenidos en la empresa SanCor que les preguntaban sobre el asesinato de un gerente pero en realidad fue la excusa para indagar sobre la actividad sindical.
Bustamante
Uno de los acusados, Miguel Ángel Bustamante, a cargo de la alcaidía, era el titular de la Guardia de Infantería. Fue imputado de acuerdo a la instrucción por privación ilegal de la libertad y porque no evitó que siguieran los tormentos sufridos por los detenidos. Destacó que el lugar era un alojamiento general de presos y que si bien funcionaban en el mismo espacio tenían regímenes distintos. Citó las declaraciones de varios testigos que afirmaron que “el trato era diferente” que recibían visitas, comida y podan ir al baño. “Uno era el infierno y otro las vacaciones”, dijo otro testigo. En este punto dijo que “debía ser desincriminado en cuanto a los tormentos” y de hecho lo hizo.
En relación a la privación ilegal de la libertad apuntó que el manejo de los presos era competencia del D2. Que la Alcaidía les daba ingreso y previo alojarlos los revisaba un médico según consta en los libros de guardia. Tras analizar las condiciones “legales” permitidas de la época -estado de sitio, detenciones sin orden judicial, por averiguación de antecedentes, a disposición del PEN-, concluyó que no podía “probar el dolo en esa “pseudolegalidad de época”. No obstante afirmó que las detenciones de Pavón Quiroga, Tallei y Molina eran ilegales.
Pedidos de condena
Para Miguel Ángel Gómez: nueve años de prisión por privación ilegítima de la libertad más imposición de tormentos agravada y participación reiterada, (Hechos 1,2,3,4,5 y7, en perjuicio de Ramona Ángela Sánchez, Carlos Alberto Varella Alves, Hugo Alberto Pavón Quiroga, Enrique Obdulio Borghi, Macario Bernabé Vaca, Celestino Fidelmino Ramírez, Roberto David Garay, Isaac Garay, Mario Roberto Tallei y Juan Carlos Molina en calidad de coautor y en concurso real. (arts. 45 y 55), conforme al Código Penal vigente al tiempo de cada uno de los hechos.
El ex funcionario Miguel Ángel Bustamante acargo de la Alcaidía pidió una condena de tres años de prisión de ejecución condicional como autor mediato de privación ilegítima de la libertad agravada (hechos 1 y 7). A la vez, que sea absuelto por privación ilegítima de libertad agravada en perjuicio de Isaac Garay y Obdulio Borghi, y los tormentos (hechos 1,2,3, 5,y 7).
Tres años para Roque Osvaldo Cámara, José Antonio Cuello y Fernando Martín Rocha, por privación ilegítima de libertad agravada (h1, 4 y5) y como coautores en concurso real.
Asimismo le pidió al Tribunal que beneficie con la absolución a: Ramón Zalazar, y Roberto Andrés Isaía, por privación Ilegítima de Libertad agravada(h7).
Por el hecho octavo pidió para Fernando Rocha, Pedro Nolasco Bustos, José Arturo Acevedo y Antonio Apolinar Astrada, prisión e inhabilitación absoluta perpetua porhomicidio agravado en perjuicio de: José Osatinsky y José María Villegas, como coautor y en concurso real. Al mismo tiempo y por el mismo hecho la absolución de Hugo Oscar Pérez, Víctor Hugo Núñez, Delfín Jesús Barrionuevo, Gilberto Antonio Montiveros, Aurelio Gallego y Raúl del Prado.
Asimismo, para Ricardo René Perrín, también se pidió prisión e inhabilitación absoluta perpetua por el delito de homicidio agravado en perjuicio de José Osatinsky, José María Villegas, José Luis Nicola, Vilma Ethel Ortiz y Gustavo Gabriel Olmedo. Como coautor y en concurso real (arts. 45 y 55), conforme al Código Penal vigente al tiempo de cada uno de los hechos. (h8 y 9).
En el caso de Esteso dejó a criterio del Tribunal la resolución.
Luego de un cuarto intermedio comenzaban los alegatos de la defensa. El próximo martes siguen los alegatos de la defensa.
Quien desee asistir deberá concurrir con DNI. También se podrá seguir por el canal del CIJ.
Fotografía Nicolás Castiglioni (Archivo)
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Causa Montiveros| Orosz: “Fue cercado, capturado, y asesinado con centenares de balazos”
Ayer alegaron los abogados de Sara Solarz de Osatinsky, única querellante en la causa Montiveros que juzga delitos de lesa humanidad cometidos por personal policial del Comando Radioeléctrico, ocurridos entre marzo y diciembre de 1976. La víctima es José Osatinsky (15). El fiscal Maximiliano Hairabedián inició la acusación por un total de nueve hechos y seguirá el próximo martes.
Por Katy García
En la sala de audiencias del TOF1, pasadas las 11, arrancó la etapa de los alegatos. Los primeros en hacerlo fueron Claudio Orosz y Lyllan Luque en representación de Sara Solarz de Osatinsky, madre de José Osatinsky (15) “perseguido, cercado y asesinado” -junto a José María Villegas (21) – el 2 de julio de 1976, en Barrio Güemes, por miembros del Comando Radioeléctrico. “Queremos recordar que Sara es la representación viviente de la promesa que Héctor Pedro Vergez -Ex jefe de torturadores integrante del Comando Libertadores de América, condenado a prisión perpetua en la megacausa La Perla-, hizo cuando dijo que el apellido Osatinsky iba a desaparecer de la faz de la tierra, y no pudo suceder”, dijo, emocionado, con la voz entrecortada.
Recompuesto recordó que ella fue “víctima de las mazmorras de la Esma” y que apenas recuperó la libertad “denunció ante los organismos internacionales los horrores que vivió, los nacimientos de niños, y los asesinatos de sus madres”. “Seguramente, nos estará viendo por el CIJ o por el Diario del Juicio”, deslizó, antes de entrar de lleno a desarrollar su alocución ante el Tribunal conformado por Julián Falcucci (presidente) y los vocales Jaime Díaz Gavier y José Fabián Asís.
En primer lugar reafirmó entre otras consideraciones generales que estos hechos se encuadran “en el marco de un plan sistemático, clandestino, y generalizado de aniquilación al oponente político- como señala el fallo del Juicio de los Comandantes- por parte del estado terrorista, desde el 24 de marzo de 1976. Y en Córdoba, desde septiembre de 1974, como quedó sentado en el fallo La Perla, D2 y La Ribera”. Agregó que en esta provincia “desde las esferas estatales se fomentaba la eliminación de personas por su ideología y militancia, mediante bandas parapoliciales y sindicales burocráticas”.
El hecho octavo
El abogado leyó seguidamente el hecho tal como fue descripto en la pieza acusatoria. Dicho texto afirma que José María Villegas y José Osatinsky son las víctimas del accionar llevado a cabo en el marco de la llamada “lucha contra la subversión”. Así, un total de 11patrulleros, debidamente identificados, cada uno con tres agentes, concurren al lugar, el 2 de julio de 1976, alertados por una explosión reportada por vecinos. Cuando llegan a la casa ubicada en Barrio Güemes “emprendieron la persecución y el cercamiento de los cuatro jóvenes. Les dieron alcance, y tras centenares de disparos les ocasionaron la muerte”. Los otros jóvenes Carlos Berti y Néstor Morandini logran huir.
Un tramo de la exposición que definió como contextual lo dedicó a reivindicar la condición de militantes de los integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) agrupación donde militaba Joshela quien asistía a una escuela técnica. “En esa época teníamos entre 15 a 18 años”, dijo, recordando su propia militancia en el Colegio Nacional Manuel Belgrano y su posterior exilio. En ese orden señaló que no solo luchaban por el boleto estudiantil sino por objetivos políticos más amplios.
Desde ese lugar explicó que “realizábamos volanteadas en las puertas de nuestras escuelas y en las calles” porque (el ministro de educación Jorge Alberto) Taiana había autorizado los Centros de Estudiantes que luego (Oscar) Ivaninissevich prohibió. Para evitar ser detenidos como ya había ocurrido afirmó que se utilizaban las llamadas bombas panfleteras. “Como las que hacia yo, con cajas de zapatos, y una mecha adosada a un espiral”, graficó. Precisamente, la explosión que llamó la atención de los vecinos era este tipo de artefacto que los jóvenes, asustados, se apuraron en decir que “había explotado una garrafa”.
En otro trayecto hizo un recorrido histórico por las luchas y la resistencia populares que confluyen en los años setenta con altos grados de participación y organización. Dijo que en este contexto se explica la militancia de José y que luego en marzo de 1976 pase a ser “un blanco, un objetivo”, de las fuerzas de seguridad. “Fue cercado, capturado, y asesinado con centenares de balazos y nuestro acusado tuvo una participación dirimente”, afirmó, refiriéndose a Raúl Oscar Del Prado
Señaló la cadena de mandos de la estructura policial y su vinculación con el Área 311 del Tercer Cuerpo de Ejército y su máximo jerarca Luciano Benjamín Ménéndez fallecido como otros que deberían haber estado sentados en el banquillo.
Concluyó manifestando: “Estamos por Joshela, por él, por ellos, por Sara, buscando Justicia.Justicia.Justicia”.
Vocación de aniquilar
Lyllan Luque comenzó recordando que Joshela vivía con su madre y que ese día salió rumbo a la escuela. Pero se fue a la casa donde vivían los hermanos Carlos Berti y Raúl Berti (testigo), y José María Villegas, militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Esa semana se encontraba en la casa, de paso, Néstor Morandini, que había desertado del ejército.
La abogada analizó la prueba -los testimonios de varios testigos, la documentación y la inspección ocular-para demostrar que fue un procedimiento enorme que atacó a personas desarmados. Asimismo manifestó que no se trataba de “una casa operativa donde se escondieran armas o refugiara gente. Era una casa de estudiantes”. Manipulaban una bomba panfletaria, se asustaron y en vez de irse de la casa se quedaron “Porque no tenían idea de la vida. Y es ahí que se fueron por los techos”, dijo, citando el testimonio de Raúl Berti. Sostuvo que escapaban los cuatro juntos, desarmados. Desmintió la versión de que hubiera un “arsenal” y recordó que fueron las fuerzas del orden las que saquearon la casa.
En relación a la prueba documental afirmó que se encontró “un memo y las copias del libro de novedades de la guardia”. Comentó en este sentido que las fuerzas de seguridad “acomodan hoy como ayer” los datos. En ese contexto unos dicen que fueron recibidos por impactos de bala y otros que no. Que había explosivos y que tuvieron que desalojar la casa. Mientras que los vecinos declararon que permanecieron en sus viviendas y que desde ahí veían los cascos de los efectivos policiales “marchar” y luego realizar el rastrillaje.
Para Luque “Había una vocación de aniquilar” porque además ametrallaron los tanques de agua.
“Los chicos -Joshela y José María -no pudieron escalar la pared por eso se vuelven. Y en esas cuadras cortas, 11 móviles, y más de 30 personas en dos cuadras de 50 metros, aseguraron el rastrillaje. Sin este cerco, no habrían sido asesinados. Uno a cien metros, y otro a 50, con más de 100 disparos. En la esquina donde quedaron dientes, y sangre”, describió y mostró un plano.
Para la querella quedaron acreditados los homicidios. Fueron abatidos por personal policial. Los cuerpos se encontraban en la morgue acompañados de informes policiales. Asimismo el acta de inhumación y de defunción indican que la muerte se produjo tras una “hemorragia masiva causada por múltiples heridas de bala”.
Pedido de pena
Para el acusado Del Prado solicitó prisión perpetua, en cárcel común. Argumentó que como chofer colaboró al cercamiento y que si bien no hay prueba de que haya disparado, su conducta abonó a la división del trabajo. Como parte de la estructura represiva y como coautor por dominio funcional del hecho.
Pasadas las 13, el fiscal Maximiliano Hairabedián dio comienzo a su alegato que continuará el próximo martes. (Este sitio ofrecerá el informe completo la semana entrante).
Ver alegatos en www,youtube.com Juicio por crímenes de lesa humanidad en Córdoba publicados por el Centro de Información Judicial.
Fotografía Niciolás Castiglioni (Archivo)
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El Cispren rechaza el fallo judicial en contra de lxs trabajadorxs de C5N
El sindicato de prensa de Córdoba se solidariza con los trabajadores y las trabajadoras del Canal C5N. Solicita que “el estado intervenga” para revertir el conflicto creado tras el bloqueo de la cuenta sueldos que es inembargable. Destaca, además, la grave situación laboral que enfrenta el sector donde la pérdida de puestos de trabajo, la precarización y el cierre de medios, son moneda corriente. Texto completo.
Por Redacción
“El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, Cispren, rechaza el reciente fallo judicial que impide la apertura de una cuenta inembargable para que lxs trabajadorxs puedan acceder al cobro de sus salarios sin problemas, poniendo así en riesgo sus fuentes laborales y la continuidad de un medio de comunicación tan importante para nuestra sociedad.
Es necesario que el Estado intervenga de manera inmediata para impedir que está situación se agrave de manera irremediable.
Desde el Cispren nos solidarizamos con lxs compañerxs y llamamos al alerta permanente al resto de nuestra actividad ante el saqueo desmedido que vienen sufriendo nuestras fuentes laborales. Más de 3000 trabajadorxs en la calle, 3000 voces silenciadas”.
Comisión Directiva Cispren
Córdoba, 8 de febrero de 2019.
Fotografía: estadodealerta.com.ar y Minuto Uno
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Causa Montiveros | Se prorrogó el inicio de los alegatos
Fue porque el testigo Luis Alberto Nieto propuesto por la defensa de Pedro Nolasco Bustos no asistió por problemas de salud. El ex comisario será evaluado el lunes próximo y luego se decidirá si podrá declarar el martes. Si así no fuera se incorporará por su lectura la declaración anterior. El expolicía participó del procedimiento que terminó con la vida de los militantes José Osatinsky (15) y Juan José Villegas (22) el 2 de julio de 1976 , descripto en el hecho octavo. Ampliaron su declaración Bustos, Pérez y Abregú, acusados en el hecho citado.
Por Katy García*
La apertura de la audiencia se retrasó esta mañana porque se estaba diligenciando la presencia del testigo solicitado por el abogado defensor del imputado Pedro Nolasco Bustos. Apenas se abrió el debate en la sala de audiencias del TOF 1, el presidente del tribunal, Julián Falcucci informó que el excomisario Luis Alberto Nieto (80) propuesto por Benjamín Sonzini Astudillo no se haría presente. Por varias razones. Una, porque ya no vivía en el domicilio al que le fue enviada la notificación. Y otra por la enfermedad que padece. Esta mañana lo fueron a buscar a su nueva casa y la esposa les informó que no estaba en condiciones de presentarse porque lo habían operado y cursaba una enfermedad grave.
El fiscal Maximiliano Hairabedián y los abogados querellantes Lyllan Luque y Claudio Orosz propusieron que se incorpore lo declarado durante la instrucción. La defensa insistió en la importancia del testimonio. Tras deliberar el Tribunal envió al médico Eduardo Gasparrini para que certifique la situación. En tanto se tramitaba esa acción declararon Pérez, Abregú y Bustos. La querella que representa a la única querellante Sara Solarz de Osatinsky se mantuvo expectante hasta último momento.
El acusado Oscar Hugo Pérez, negó que haya estado en el lugar del hecho mencionado. Manifestó que ese día estaba destinado al móvil 330. Por su parte, el entonces cabo Raúl Ernesto Abregú relató que el 24 de junio de 2013 personal de la Aeronáutica allanó su domicilio y “me llevaron detenido, inculpado de dos hechos ocurridos en un procedimiento en la calle Brasil”. Se refiere a los asesinatos de José María Villegas y José Osatinsky. Comentó que su esposa lloró y que la tranquilizó diciéndole que no había participado y que en unos días volvía. “Cinco años hace que estoy acá, pero confío en la justicia. Se me acusa de algo que no cometí. Nunca estuve en ese procedimiento”, afirmó. Añadió que cuatro meses después leyó la causa. Y que consta en el libro de guardia que ése día estaba en la Seccional 13 y no en la Décima.
Bustos: “Me quedé en el auto porque hacía frío”
El imputado Pedro Nolasco Bustos pese al consejo de su abogado declaró y respondió a las preguntas formuladas por la fiscalía, el tribunal y la defensa. Y excluyó a la querella. Contó su versión de lo sucedido el 2 de julio de 1976 en barrio Güemes. Explicó que acudió al lugar tras recibir un llamado por radio que le informaba que “unos vecinos se quejaron por una explosión”. Llegaron a la calle Brasil cuatro patrulleros en dupla. En uno él era jefe de coche y en el otro iba Ricardo René Perrín al mando. Afirmó que “me quedé en el auto porque sentía frío” y que “el chofer mío, Colazo” (f) bajó con otros efectivos y golpearon las puertas de una casa con ventanas azules o celestes. En ese instante una mujer desde una casa señalaba “se van por los techos, se van por los techos”. Cuando escucha el tiroteo, dice, “Me bajo del coche y me olvido de la ametralladora”. Y que otro efectivo gritaba “son siete y corren por los techos”. Entonces, junto a Perrín que era karateca abren la puerta de la casa, ingresan al living y ven que “había unos caballetes llenos de bombas. Unas 12 o 15”, afirmó. Luego, llegaron (Fernando Martín) Rocha y el comisario Luis Alberto Nieto. (El testigo en cuestión)
Precisó que a los 20 minutos salieron y pidieron la presencia de la división explosivos. Al requisar la casa aseveró que debajo de una cama había “como una mochila” con una luz que “titilaba”, ametralladoras y “granadas montoneras”. Le pidió permiso a Nieto para irse del lugar. Caminó dos cuadras y vio que se había reunido mucha gente en la esquina. “Había un chico muerto con una pistola al costado del cuerpo que tenía unos 15 años, con el pelo cortito como yo, rubio… había un auto adelante y disparos sobre el capot”.
Después, prosigue, llegaron autoridades provinciales y Jefes de la Policía que los felicitaron por el procedimiento. Negó que haya habido un escenario de sangre y que por boca de Manzanelli “el que más sabía de Montoneros” supo que se trataba de (José) Osatinsky. Al tiempo, se enteró de que “había otro muerto más”, manifestó, aludiendo a José María Villegas.
“Nunca me llamaron a declarar por este hecho. Y en mi legajo no figura que colaboré”, le dijo al Tribunal. Añadió que el sumario y el libro de guardia no están en la Seccional Décima de policía.
A las preguntas del fiscal sobre precisiones acerca de como funcionaban los patrulleros respondió que “Siempre nos movíamos en dos móviles. Uno iba atrás porque éramos atacados por la guerrilla”. Negó que hayan sido recibidos a balazos en la casa y respecto al tiroteo expresó que “se produjo a los dos o tres minutos” y que los que subieron a los techos fueron el chofer y otro efectivo ambos con “armas de puño”. Aunque reconoció que había ametralladoras. Recordó que desde la casa escuchó “Unos cinco minutos de disparos” y que transcurridos los 15 siguientes ya estaba presente Rocha. Al finalizar el procedimiento “nos mandaron a seguir patrullando” en vez, sugirió, de enviarlos “a recoger las armas”. Tarea que cumplió el Comando de explosivos.
La Situación de Nieto
Tras el cuarto intermedio el médico de Tribunales informó en la sala de audiencias que el hombre padece un aparente cáncer de páncreas y un avanzado estado de cirrosis que le produce encefalopatía, vértigos, mareos, y caídas. “Esa situación puede revertirse a corto plazo con cierta medicación”, especuló, pero aclaró que será su médico de cabecera quien lo resuelva. No obstante arriesgó que podría mejorar clínicamente entre 10 a 30 días y que ahora no estaba en condiciones de declarar. Tal cuestión hizo que Claudio Orosz advierta sobre los tiempos procesales en un juicio oral. Insistió con la incorporación por su lectura. La fiscalía opinó que se aguarde qué determina el médico de cabecera y se realice una nueva evaluación. La defensa coincide con el planteo para no retrasar la marcha del proceso.
Finalmente el Falcucci afirmó que “Para extremar los recaudos de la defensa en juicio se pedirá que Gasparrini se presente el lunes (próximo) en la casa de Nieto y evalúe si estará en condiciones de declarar al día siguiente.
Más pruebas
El fiscal Hairabedián le acercó al Tribunal material referido al funcionamiento de las jurisdicciones. Además, ofreció fotocopias del informe del Equipo Argentino de Antropología Forense (EaaF) sobre los cuerpos de Gustavo Gabriel Olmedo y de José Osatinsky identificados años atrás. En este sentido, Claudio Orosz solicitó que “se especifique en el informe la cantidad de proyectiles que tenía en su cuerpo. Pido que lo oralice”, refirió. También se incorporaron por su lectura numerosos testimonios recogidos durante la instrucción. Entre ellos el de Sara Solarz de Osatinsky más la prueba documental y pericial. También quedó expuesto que los oficios solicitados a la Policía de la Provincia de Córdoba no tuvieron respuestas.
Por video conferencia el acusado Perrín siguió las instancias del proceso. También se dio a conocer que el militar Jorge González Navarro (90) solicitó no comparecer al juicio por razones de salud. Hasta le fecha no se recibieron los informes respectivos. Se le pidió al cuerpo médico local que evalué la situación.
La causa Montiveros iniciada en noviembre del año pasado juzga violaciones a los derechos humanos contra 16 víctimas ocurridos entre marzo y diciembre de 1976. Con este juicio ya son 11 los procesos desarrollados en esta provincia una de las más castigadas por la represión ilegal. En el banquillo están siendo juzgados un militar y un grupo de expolicías del Comando Radioeléctrico.
Cuarto intermedio hasta el martes 12 de febrero a las 11. Esta etapa está siendo transmitida por el canal del Centro de Información Judicial (CIJ).
*Agencia Prensared
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