SOLIDARIDAD CON EL COMPAÑERO ANDRÉS FERRERAS

 SOLIDARIDAD CON EL COMPAÑERO ANDRÉS FERRERAS

El Cispren se solidariza con Andrés Ferreras y repudia el apriete realizado por Eduardo Acastello mediante una carta documento difundida por la red Whats App. Desde el sindicato de prensa advierten que harán respetar “las garantías de libertad de expresión consagradas por la Constitución Nacional y el Estatuto del Periodista Profesional”.

Por Redacción

El ex Alcalde de la ciudad de Villa María cuestiona al periodista por una nota que lo relaciona con la causa CBI Cordubensis. Tal actitud “persigue una intención disciplinadora hacia todo el colectivo de trabajadores y trabajadoras de la prensa en Villa María y el resto de la provincia”, sostiene el sindicato de prensa. Asimismo, advierte, que resulta al menos “sospechoso” que lance esta amenaza cuando el juicio a la financiera comenzará, precisamente, el 5 de noviembre próximo en el Tribunal Oral Federal N° 2.

Andrés Ferreras es periodista. Corresponsal del diario La Voz del Interior, y director del portal Villa María Vivo y ex secretario general del Cispren, delegación Villa María.

El comunicado de prensa lleva la firma de la secretaria gremial del Cispren Villa María, Rosana Calneggia, junto a los miembros de la comisión directiva del Cispren, Bárbara Arias, secretaria de prensa, Fernando Ceresole, secretario del interior, y María Ana Mandakovic, secretaria general.

El Comunicado completo

Acaste2“El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, CiSPren, manifiesta su repudio a la actitud violenta de amedrentamiento que tuvo el ex intendente de Villa María, Eduardo Accastello, hacia el compañero periodista Andrés Ferreras, corresponsal de La Voz del Interior y responsable de Villa María vivo, ex Secretario General del Cispren en esa seccional. En la jornada de ayer Accastello difundió vía redes sociales la foto de una carta documento dirigida hacia Ferreras para intimidarlo por una nota publicada el 29 de octubre pasado.

La clara intención de Accastello de estigmatizar la labor periodística por la publicación de información que le resulta incómoda, exige de reparación inmediata de su parte, ya que atentaría en contra de la libertad de expresión y del libre ejercicio del periodismo, banderas históricas en nuestra lucha sindical.

Es necesario destacar que esta actitud del ex intendente Accastello, imputado en la justicia federal por una causa de sobreprecios en la obra pública ENINDER, persigue una intención disciplinadora hacia todo el colectivo de trabajadores y trabajadoras de la prensa en Villa María y el resto de la provincia. Destacamos, por muestra, que Eduardo Accastello ofició como “asesor de programación” en la Radiodifusora de Villa María, en el momento en que ésta fuera propiedad de Gerardo Raúl Varetto, vaciador de La Mañana de Córdoba. Recordemos que ex trabajadores de La Mañana manifestaron que Accastello era quien definía la línea editorial del desaparecido medio de comunicación.

Resulta al menos sospechoso, que esta maniobra se lleve a cabo pocos días antes del inicio del juicio por la causa CBI Cordubensis en la que se mencionaría el nombre de Eduardo Accastello.

Desde el Cispren nos solidarizamos con nuestro compañero, afiliado y ex dirigente sindical, a la vez que advertimos que no cederemos un ápice en la férrea defensa de nuestro derecho de llevar a cabo la labor periodística, exigiendo las garantías de libertad de expresión consagradas por la Constitución Nacional y el Estatuto del Periodista Profesional.

Fotografía La Voz (Portada)

www.cispren.org.ar

Lesa Humanidad|Arranca un nuevo juicio por delitos cometidos en el exD2

Lesa Humanidad|Arranca un nuevo juicio por delitos cometidos en el exD2

Comenzará el martes 6 de noviembre, a media mañana, en la Torre de Tribunales federales. Las víctimas son 16. La única querellante es Sara Solarz de Osatinsky, madre de José Osatinsky (15) asesinado a quemarropa junto a José María Villegas (21), el 2 de julio de 1976, por efectivos policiales que llegaron en 11 patrulleros a su vivienda de barrio Güemes. Atestiguarán 12 testigos.  Los imputados suman 22. El canal del Centro de Información Judicial (CIJ) transmitirá en vivo el inicio, los alegatos de las partes y la lectura de la sentencia. Las audiencias  serán los martes. Acreditaciones para la cobertura.

 Por Katy García

En la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal en lo criminal n° 1(TOF1) comenzará un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos por miembros del Comando Radioeléctrico en el ex Departamento de Informaciones “D2”. El Tribunal, que juzgará a los 22 imputados en la causa “MONTIVEROS Guillermo Antonio, y otros p.ss.aa. Homicidios agravados con ensañamiento y alevosía (Ex Soria), estará conformado por Julián Falcucci (Presidente) y los vocales Jaime Díaz Gavier y José Fabián Asís. 

El canal del Centro de Información Judicial (CIJ) transmitirá en vivo los tramos centrales de proceso excepto la etapa testimonial. De modo que  el inicio, los alegatos de las partes, y la lectura de la sentencia se podrán seguir en vivo por www.cij.gov.ar/cijtv. Las audiencias se realizarán los  martes desde media mañana.

El auto de elevación a juicio agrupa a las víctimas en nueve hechos que serán investigados durante la audiencia. Son 16 en total. Hugo  Alberto Pavón Quiroga,Ramona Ángela Sánchez y Carlos Alberto Varella Alves (H.Primero); Enrique Obdulio Borghi (H.Segundo); Macario Bernabé Vaca, Celestino Fidelmino Ramírez (H. Tercero); Roberto David Garay (H. Cuarto); Isaac Garay (H. Quinto); Roberto Leopoldo Esteso ( H. Sexto); MarioRobertoTallei, Juan Carlos Molina (H.Séptimo),José Osatinsky, José MaríaVillegas (H. Octavo); José Luis Nicola,Vilma Ethel Ortiz y Gustavo Gabriel Olmedo (H. Noveno).

OSATINSKY Josecito

José Osatinsky, tenía 15 años.

El fiscal será Maximiliano Hairabedián y en representación de la única querellante, Sara Solarz de Osatinsky, lo harán los abogados Claudio Orosz y Lyllan Luque. El hecho Octavo describe que el 2 de julio de 1976 -entre las 10 y las 11-, Carlos Guillermo Berti, Néstor Morandini, José Osatinsky (15) y José María Villegas (21) se encontraban en la casa ubicada en Brasil n° 669, de Barrio Güemes, cuando llegan al lugar 11 móviles policiales pertenecientes al Comando Radioeléctrico, Unidad Regional Nº 1, de la Policía de la Provincia de Córdoba. Los moradores intentan huir por el fondo. Son perseguidos a los tiros y es ahí que Villegas y Osatinsky son asesinados a quemarropa. Los otros logran huir. Los patrulleros y sus responsables -jefe de coche y acompañantes- están debidamente identificados. Hay abundante prueba documental y testimonial que será expuesta durante la audiencia.

Sara Solarz, la madre del niño fusilado es sobreviviente de la ESMA. Su esposo Marcos Osatinsky estuvo detenido en el D2. Fue brutalmente asesinado el 21 de agosto de 1975 en un enfrentamiento fraguado y su cuerpo dinamitado. En el marco de la megacausa La Perla se juzgó y condenó a los policías ejecutores y a los que dieron las órdenes. Mario (18), su otro hijo, fue acribillado junto a un grupo de militantes en marzo de 1976. En 2003, sus restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EaaF) en una fosa común del cementerio San Vicente. Las cenizas se encuentran en un campo santo en Tucumán junto a los restos de su padre.

Imputados y defensa técnica

Los 22 acusados serán juzgados por los delitos de “Imposición de tormentos agravados, homicidios agravados y privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, ocurridos entre marzo y julio de 1976, en el Departamento de Informaciones D2, ex centro clandestino de detención y actual Archivo Provincial de la Memoria (APM).

Los imputados Jorge Eduardo González Navarro, Miguel Ángel Gómez, Herminio Jesús Antón, Roque Cámara, José Antonio Cuello, Fernando Martín Rocha, Roberto Andrés Isaías, Ramón Zalazar, Ricardo Perrín, José Acevedo, Ramón Ernesto Abregú, Oscar Hugo Pérez, Víctor Hugo Núñez, Antonio Apolinar Astrada, Aurelio Gallego, Delfín Jesús Barrionuevo, Gilberto Antonio Montiveros y Raúl Oscar Del Prado, serán patrocinados por integrantes de la Unidad de Defensores Públicos Oficiales.

Mientras que los defensores particulares Virginia Sayavedra, Sonzini Astudillo, Pablo Morelli, Facundo Pérez Lloverás y Alejandro Fernández Ale, asistirán a los imputados Roberto Juncos, Pedro Nolasco Bustos, Nicolás Miguel Aguirre, Miguel Ángel Bustamante y Patricio Carreras.

Con éste suman 11 los juicios realizados en Córdoba. En 2008, por primera vez, en esta provincia-una de las más castigadas por la represión ilegal-, Menéndez y un grupo de represores fueron juzgados y condenados por los asesinados de Hilda Flora Palacios, Humberto Brandalisis, Carlos Lajas y Raúl Osvaldo Cardozo ocurridos el 15 de diciembre de 1977. (1)  El último, reunió a dos expedientes acumulados: González Navarro, con 35 víctimas y Vergéz con 26. Los hechos juzgados habían ocurrido en el Campo de la Ribera y el D2 durante el terrorismo de estado. La sentencia se dio a conocer el 17 de abril de 2018.

Familiares de detenidos y desaparecidos por razones políticas junto a la Agrupación H.I.J.O.S. invitan a la sociedad a movilizarse hasta la explanada de Tribunales Federales para acompañar a las familias y amigos de las víctimas. Dirección: Concepción Arenal 690 (esquina Paunero), barrio Rogelio Martínez. El juicio es oral y público. Quien decida asistir debe ser mayor de edad y presentar el DNI.

 Acreditaciones

Cronistas gráficos, digitales y radiales, fotógrafos y videoperiodistas, podrán acreditarse para la cobertura del juicio a través de un correo electrónico dirigido al encargado de prensa José Ferrer Juárez. Aquí las direcciones: tofcordoba1@pjn.gov.ar /condoraferrer@hotmail.com

El texto debe consignar la siguiente información: nombre y apellido, DNI, medio y responsable editorial, carnet, o documento que acredite la condición de periodista del medio. Quienes pertenezcan al mismo medio pueden hacerlo en un solo correo. Cabe destacar que  habrá una Sala de Prensa con circuito cerrado de televisión que estará ubicada en el primer piso del edificio .

Consultas a los teléfonos fijos: 4334803/08 |Celular: 156 220 088.

Nota

1-Ver crónicas, informes y entrevistas realizados por un equipo de periodistas que colaboraron para el Diario del Juicio en este enlac

Fuente Prensa TOF1

Fotografía ilustrativa APM

Seguir el desarrollo del  juicio por  www.diariodeljuicio.com.ar

 

www.cispren.org.ar

Jornada de lucha en defensa de la fuente laboral y aumento salarial

Jornada de lucha en defensa de la fuente laboral y aumento salarial

Radio Nacional Córdoba celebró su cumpleaños  n° 61 en la calle. Gran jornada de lucha y  abrazos solidarios. Los tres oradores  Alejandro Ojeda (AATRAC), Marcelo Díaz (ALECYT) y Javier de Pascuale (CISPREN),  junto a los trabajadores y las trabajadoras de la emisora, se manifestaron por la unidad del movimiento obrero para afrontar los tiempos difíciles que se avecinan.  Fuerte reclamo por la apertura de  paritarias. El martes próximo, se realizará una primera reunión.  #YoBancoANacionalCordoba 

Por Redacción

La lluvia paró y el sol acompañó la celebración que contó con una importante respuesta a la convocatoria. Al mediodía, sobre la calle Santa Rosa, se realizó el acto. La apertura y presentación estuvo a cargo de la delegada del Cispren Paula Hernández quien leyó un conjunto de demandas referidas a los salarios que “están congelados desde hace 180 días con una inflación que supera el 42 por ciento”. El pase a planta permanente de los trabajadores precarizados cuyos contratos finalizan a fin de año y con una asignación que no supera el mínimo vital y móvil. “¡Pase a planta Ya!, pidieron a coro. Exigen que se reponga la programación local retirada de la grilla apenas asumió este gobierno. En este punto sostienen que “tener programas propios es la única forma de garantizar el federalismo».

Delegada del Cispren

Paula Hernández, da lectura a un punteo de reclamos

Recuerdan que “ya no tenemos la FM, las transmisiones especiales ni los programas de fin de semana y feriados”. Por otra parte, piden que se avance en la obra de reparación de la cúpula del auditorio que permanece cubierta con paneles publicitarios. También el arreglo de la antena. Como si esto fuera poco, no cuentan con servicio de seguridad, desmalezado y desinfección. “Por eso decimos: en Radio Nacional Córdoba no sobra nadie». Y un aplauso enorme respaldó la consigna.

en la calle RN

Santa Rosa esquina General Paz

 

Ante todo: La Unidad

El primero en tomar la palabra fue Alejandro Ojeda, secretario adjunto de la Asociación Argentina de Trabajadores de la Comunicación (AATRAC). «Estamos atravesando un momento muy difícil, de mucha incertidumbre, porque están en juego las fuentes de trabajo. A ello se suma la actitud del gobierno que retrasa la paritaria”, sostuvo. Luego, habló Marcelo Díaz, secretario general de Alecyt (Asociación Libre de Empleados de Correos y Telecomunicaciones) quien trajo la solidaridad de la directiva nacional y de las 62 Organizaciones de Córdoba. Coincidió con las demandas del documento y alertó sobre el cierre de emisoras que se viene haciendo de a poco. “Estamos para defender a los compañeros y no vamos a claudicar. Vamos a seguir trabajando en todo lo que haya que hacer para que los compañeros tengan sus derechos”, señaló. Tras abogar por la unidad del movimiento obrero destacó que “No debemos permitir que se pierdan las fuentes laborales” y subrayó que “los dirigentes debemos estar a la altura de las circunstancias. Unidos, codo a codo, porque este gobierno neoliberal viene por todo”. Sostuvo que hay 500 mil puestos de trabajo en riesgo. Y que están anunciando jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios. Los asistentes acompañaron con el estribillo ¡Unidad delos trabajadores y al que no le gusta se jode, se jode!

nota periodista

Notas con los medios

Paren la mano

Javier de Pascuale, secretario adjunto del Cispren (Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación) agradeció el acompañamiento de los presentes en esta jornada de lucha «en defensa del patrimonio de los cordobeses y de los argentinos». Alertó que día tras día “Están destruyendo el patrimonio nacional, los medios públicos, y los derechos de los ciudadanos” cada vez que una oficina pública se cierra. “Con la aprobación de este presupuesto el gobierno está justificando lo que ya vienen haciendo. Matando de a poco un estado que hemos construido en años y que ha posibilitado la construcción de la clase media argentina y del país más igualitario de Latinoamérica, en su momento”, sostuvo.

Añadió que «Los trabajadores somos los que podemos encabezar esta lucha y tenemos que estar unidos, más allá de cualquier diferencia, y marcarle el rumbo a nuestra clase política” para resolver el ataque continuo al bolsillo de los trabajadores.

Reafirmó que seguirán acompañando la lucha de los medios públicos y recordó que durante la represión “han detenido a trabajadores de prensa y no podemos seguir soportándolo. Les decimos que ¡Paren la mano! ¡Paren la mano!», finalizó.

abrazosss

Armando el abrazo…

Solidaridades

Mientras se realizaba el abrazo se leyeron numerosas adhesiones de personas e instituciones locales y de otras provincias. Entre ellas, de Ilda Bustos, Daniel Passerini, Carmen Nebreda, Javier Muso, Dante Rossi, Luciana Echeverría, Pablo Carro y Hugo Yasky, CTA de los Trabajadores, Trabajadores de prensa de otras filiales de radios nacionales (Esquel, Buenos Aires). Trabajadores de prensa de los SRT-UNC, Canal 8, La Voz del Interior, Hoy Día Córdoba, Redacción 351, La Nueva Mañana, Eterogenia, Radio Sur, Radio Sucesos, Red de Radios Rurales, Sindicato de Luz y Fuerza, Mariela Parisi y Susana Morales, decana y vicedecana de la FCC, Centro de Estudiantes de la FCC, Sindicato de Prensa de Rosario (SPR), Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), Sindicato de Peones de Taxi, Agrupación MásDemocracia.

Miguelito

Solidaridad de organizaciones y dirigentes sociales

Juventud Sindical, Cecopal, Centro de Día, Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos, Apyme, Sindicato de Ladrilleros, Oscar Salas, artistas plásticos, cantantes, Orquesta de Música Ciudadana, locutores y periodistas de  medios alternativos. Estuvieron presentes: Gabriela Estévez y Carmen Nebreda (FpV), Liliana Olivero (FIT), el abogado constitucionalista Miguel Julio Rodríguez Villafañe y Eduardo Fernández (Apyme), entre otrxs.

Fotografía  Gabriela Lescano y Agencia Prensared 

www.cispren.org.ar

 

 

 

 

 

 

 

 

Mariana Mandakovic expondrá sobre mujer y sindicalismo en el Congreso   

Mariana Mandakovic expondrá sobre mujer y sindicalismo en el Congreso  

La Secretaria general del Cispren, disertará en la Jornada “1983- 2018: 35 Años de Democracia, Participación, Género y Juventud en el Sindicalismo”, que se realizará el próximo martes, 30 de octubre, en el Salón Blanco del Palacio del Congreso nacional, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 Por Redacción

Mariana y megáfono

María Ana Mandakovic aceptó la invitación cursada por la diputada nacional por Córdoba, María Soledad Carrizo (UCR-Cambiemos) y la Organización de Trabajadores Radicales (OTR) para conformar el panel de debate “Participación y representación” el marco de la jornada “1983- 2018: 35 Años de Democracia, Participación, Género y Juventud en el Sindicalismo”. Desde su experiencia y conocimiento hablará sobre los desafíos de las mujeres y las nuevas generaciones de trabajadores y trabajadoras en el ámbito sindical actual. Cabe destacar que es la primera mujer que ocupa el máximo cargo en el sindicato de prensa de Córdoba. Asumió por la lista Blanca en 2017 y tiene mandato hasta 2020.

La dirigente sindical -más conocida como Mariana- es editora en  Propuesta Editorial y  docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCC), de la Universidad nacional de Córdoba.

 

Foto Radio Tortuga y Congreso de la Nación

Sonia Torres: “Soy una madre del pueblo a quien le robaron sus hijos y nieto”

Sonia Torres: “Soy una madre del pueblo a quien le robaron sus hijos y nieto”

El 17 de Octubre, en el Centro Cultural Córdoba, se celebró un nuevo aniversario del nacimiento de Abuelas de Plaza de Mayo. En el escenario, cómodamente sentados, Sonia Torres y Horacio Verbitsky, dispuestos a ser entrevistados por el periodista Alejandro Mareco. Por más de una hora dialogaron sobre el proceso de acumulación que, con avances y retrocesos, condujo al logro de políticas de memoria, verdad y justicia. Ambos destacaron la importancia del movimiento de derechos humanos.

Por Katy García*

Ale Mareco

Alejandro Mareco

El periodista Alejandro Mareco ofició de presentador. Habló de las trayectorias. Destacó la vasta obra del periodista y analizó que “Durante los últimos 30 años, sus investigaciones y artículos periodísticos de los domingos en Pagina 12, han alumbrado, sacudido, conmocionado y, sobre todo, revelado. Estas cosas le han valido, entre otras reacciones persecutorias, el deseo del presidente (Mauricio) Macri de embarcarlo en un Cohete a la Luna junto con otros 560 argentinos molestos para sus intereses. Claro, es que Horacio había revelado que el propio hermano del presidente había sido beneficiado con el blanqueo por más 600 millones”, manifestó.

Y explicó además la creación del portal El Cohete a la luna que semanalmente ofrece informes y análisis políticos realizados por periodistas, especialistas, y escritores. Eligió un texto de la sección “La música que escuché al escribir” donde Verbitsky le cuenta a sus lectores que la semana pasada mientras escuchaba “La muerte y la doncella, cuarteto para cuerdas de Franz Schubert”, se enteró “de la condena a los torturadores que violaron a Silvia Suppo y luego forzaron a abortar. Es un fallo histórico que, a su vez, ayuda a entender porqué no es posible un Bolsonaro en la Argentina”. Y es en este punto que anuncia: “voy al encuentro de Sonia Torres”.

Ida y vuelta

Tras destacar la importancia de los juicios y reconocer la tarea de los Organismos de derechos humanos “aún en los años de indiferencia y adversidad”, Mareco trazó un perfil de Sonia Torres donde valora su lucha incansable y ejemplar. “Es nuestro emblema, nuestra madre, nuestra abuela. Ella es una de las mejores imágenes que nos puede devolver en una sola vida nuestro espejo colectivo (…). Si ella está de pie, nosotros lo estamos y seguimos como ella nos lo enseñó”, dijo, conmovido. Y leyó un párrafo de unas declaraciones realizadas tras la sentencia de la megacausa La Perla. Entre otras cosas había expresado: “Ni siquiera pienso que los culpables mueran en la cárcel. Las Abuelas trabajamos desde el amor, solo queremos justicia como la que hicieron este Tribunal y los tres fiscales (…) Para que los argentinos tomemos conciencia, para que no haya impunidad”.

Luego dio paso a la conversación donde no faltaron el humor y la ironía. Sonia tomó el micrófono y dijo con firmeza: “Demasiados halagos para una sola persona. Soy una de las tantas madres que perdieron a sus hijos y nietos. No soy una mujer heroica. Soy una madre del pueblo a la que le robaron sus hijos y nieto”. Agregó que han pasado 42 años desde que empezó la búsqueda de su hija Silvina Parodi, embarazada de seis meses y medio, y su esposo Daniel Orozco, secuestrados y desaparecidos durante la represión ilegal.

Complicidades

los dos juntos

Sonia Torres y Horacio Verbitsky repasan la historia reciente

Respondiendo a la pregunta inicial sobre cómo conoció al periodista contó que lo leía en el diario Página 12 pero deseaba verlo en persona. Con la abogada María Teresa Sánchez viajaron a Buenos Aires y fue ahí que decidieron visitarlo en su estudio. “Pensaba que sería un lugar fastuoso, amplio, pero en realidad era más bien un refugio lleno de libros y con una foto con Perón”, comenta, risueña y le dice que se lo veía muy joven. Horacio asiente y agrega que ambos son “comeaños” porque son mucho más viejos de lo que parecen. Y acotó que ahora sumó la foto con Néstor Kirchner. Evocó, que en aquellos años, ya se contactaba con lxs abogadxs Marité Sánchez, el Gringo Zanotti, María Elba Martínez, el Petiso Arroyo, y Luis Reinaudi con quien mantenía una relación especial porque sus padres se conocían por cuestiones laborales. María Elba, fue su abogada ante la CIDH donde lograron que se derogue el desacato. Y presentaron una denuncia ante el Juzgado federal N° 3 a cargo de Cristina Garzón de Lascano contra el arzobispo Raúl Francisco Primatesta por el robo de bebes.

El tema fue cajoneado y no tuvo difusión en los medios masivos. En torno a esta complicidad eclesiástica citó varios ejemplos. Entre ellos a la monja Monserrat Trigo citada a declarar en el juicio por el robo del nieto de Sonia. Días previos a la fecha, se fue del país. Otro caso resonante fue el de “Christian Von Wernich quien fue encontrado en Chile oficiando con nombre falso”.

Sonia completó. “No hay duda de que la Iglesia es cómplice de la dictadura porque si hubiera salido a decirle a los militares que dejaran de matar, no habría 30 mil desaparecidos, 500 niños robados y 52 embarazadas baleadas con sus niños en la panza”. Más adelante dirá que este hecho fue “escabroso”.

Narró las gestiones que hizo a través de un emisario ante el Papa Francisco (Jorge Bergoglio) para que la religiosa nombrada declare. Finalmente se le informó que había sido liberada de toda restricción, no obstante,  la mujer eligió guardar silencio. “Mi nieto cumplió el 14 de junio pasado 42 años. Y lo voy a encontrar antes de partir”, dijo, convencida.

Sonia Torres1

Vista parcial de la sala. Las abogadas del equipo de Abuelas, Marité Sánchez y María Eugenia Taquela.

A brazo partido

Ambos opinaron sobre los tiempos adversos a los que aludió Mareco en una de las preguntas. Sonia contó que al principio (las madres) se fueron conociendo y que se prometieron dejar de lado las diferencias y priorizar la búsqueda de los hijos. “Tuvimos adversidades, pudimos zanjarlas, y aquí estamos. Nos gusta trabajar desde el amor porque el odio no construye nada “, enfatizó. Cabe recordar que Irma Ramacciotti y Otilia Lescano de Argañaraz, fallecidas, fueron cofundadoras de la filial de Abuelas.

Horacio recordó a Emilio Mignone y detalló la tarea desplegada desde el Cels para desbloquear el silencio local y dar a conocer en el exterior lo que estaba pasando. Aquí recordó la labor de la cordobesa Adriana Lesgart. También se refirió a otras acciones como “La persistencia de las madres en las rondas, los habeas Corpus, así como el trabajo conjunto de Mignone y Augusto Comte que teoriza sobre la represión en Argentina y que fue presentado en París” labor en la que participó Sara Solarz de Osatinsky.

A la vez, subrayó la importancia del contexto internacional, las organizaciones y personas que ejercieron influencia para que pudiera venir la CIDH. En este punto recordó que la primera reunión de la Comisión fue con Primatesta. Le pidieron un espacio para realizar las entrevistas y obtener los testimonios. La respuesta fue que “la Iglesia no estaba para estas cosas”. En realidad, dice, quería congraciarse con la dictadura.

Acumulación

Sonia Torres2

Vista lateral de la sala. Entre los asistentes, el legislador provincial Martín Fresneda, la directora de DD.HH de la Municipalidad,Guadalupe Mías, y más atrás el fiscal Carlos Gonella, en segunda fila.

Tras analizar el periodo democrático, el Juicio a los Juntas, los objetivos del gobierno de Alfonsín, opinó que “Fue un proceso gradual, de acumulación”. Que no cesó “a pesar de todos los contratiempos” donde el tema pasa a ser la preocupación de sectores más amplios. Por caso, las organizaciones sindicales que tardaron unas más que otras en asumir que la mayor cantidad de víctimas eran trabajadores. También repasó la época de Menem cuando los torturadores (Juan Carlos) Rolón y (Antonio) Pernías habían sido propuestos para ascensos que luego el Senado de la Nación impidió. “Ese fue otro punto de inflexión”, destacó – aludiendo al análisis en términos de proceso-, al que se suman el encuentro con (Alfredo) Scilingo quien le confesó haber participado de los vuelos de la muerte. La publicación del libro y la conmoción que ese hecho produjo. Otros hitos relatados como la autocrítica de Balsa, las leyes del perdón, la reapertura de los juicios por la verdad, y la ventana que se les abre a las Abuelas para reclamar por el robo de bebes “tuvieron una importancia fundamental”.

Señaló además que cuando llegó Néstor Kirchner había más de un centenar de militares detenidos. Y que fue “la lucha del movimiento de derechos humanos lo que le permitió al presidente llevar adelante su política de derechos humanos”. En esa línea histórica recordó que cuando el Cels pidió que bajaran los cuadros de los genocidas fueron escuchados y la acción se llevó a cabo. Incluso, fueron invitados a participar en forma directa. Pero ni él ni Estela de Carlotto aceptaron. “Y bueno, me perdí una foto histórica que desde lo personal lo siento, pero desde el punto de vista político creo que hice lo correcto”, reflexionó.

Sonia agregó que a veces les preguntan si son “kirchneristas” y ellas responden que sí. Aun cuando tengan diferencias “fueron los Kirchner los que nos escucharon y pusieron en marcha las políticas de memoria verdad y justicia”, sostuvo.

libertad milagro

Sonia, Horacio y Luciana, recuerdan que Milagro Sala sigue presa

Hay recambio

Sobre el final se les pidió que dejaran un mensaje para los jóvenes. Sonia manifestó que es “muy optimista” y contó que la nieta más chica tiene 18 años y los demás son bisnietos “que tienen mucha fuerza y ganas de militar”. Y argumentó que “La prueba está en la última marcha del 24 de marzo donde las tres cuartas partes (de las columnas) eran jóvenes. Y eso de alguna forma reivindica la lucha de nuestros hijos que ya no están”, resaltó.

Para Horacio claramente “Ya se ha producido el relevo generacional, sobre todo en la mitad femenina de la sociedad. A mi juicio, el movimiento iniciado por “Ni Una Menos” está llamado a modificar las relaciones de poder en la Argentina, del mismo modo que fue la aparición la clase obrera como actor político a partir del 17 de octubre de 1945, y la aparición del movimiento de derechos humanos desde la primera ronda de las madres en 1977”. Analizó en este sentido que el movimiento de mujeres tiene la misma potencialidad, no tiene una agenda restrictiva, es trasversal y generosa. “Hay una nueva clase trabajadora y una nueva clase media que creció sin miedos”, dijo, refiriéndose a los nacidos en democracia.

Recalcó, como lo hace habitualmente, que los lugares son las personas con las que se relaciona. Así, Córdoba es Sonia Torres, Marité Sánchez, Vitín Baronetto y lo fue María Elba Martínez. Son las relaciones personales, la gente que milita, que se la juega, que lucha y consigue cosas”, ratificó.

sonia Torres3

Luciana Juri, dejó todo en el escenario

El cierre del acto fue musical. La cantora Luciana Juri interpretó un conjunto de canciones del folcklore latinoamericano que un público entusiasta compensó con el aplauso.

 

*Agencia Prensared

Fotografia Nicolás Castiglioni y Mechi Ferreyra

www.cispren.org.ar

Islyma|Conferencia Taller «Opinión Pública, Medios y política de la posverdad» 

Islyma|Conferencia Taller «Opinión Pública, Medios y política de la posverdad» 

El Instituto de Salud Laboral y Medio Ambiente (Islyma) invita a participar de la Conferencia -Taller «Opinión Pública, Medios y política de la posverdad» que se realizará el próximo JUEVES  25 de octubre a las 17:30, en la sede del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación. Se trata de una propuesta abierta dirigida a instituciones sindicales, políticas y sociales, y al público en general.

Inscripciones: llenar una ficha en este enlace: https://goo.gl/forms/gMQJdeWbWuVqzMZB2

Consultas: psicologiapolitica.equipo@gmail.com

 

IslymaTaller 1

 

La entrega de certificados se realizará mediante correo electrónico con los datos consignados en la inscripción previa.

Islyma Taller 2

 

 

 

Prensa Islyma/Imagen Ilustrativa Otro mundo es posible

www.cispren.org.ar

 

 

 

 

 

Ilegal impuesto a las ganancias a mutuales y cooperativas en el presupuesto

Ilegal impuesto a las ganancias a mutuales y cooperativas en el presupuesto

A propósito del presupuesto 2019, presentado por el gobierno nacional ante el Congreso de la Nación, un reconocido especialista afirma que pretender cobrarle impuesto a las mutuales y cooperativas de ahorro, crédito y seguros, es ilegal y por ende inconstitucional. Repasa el concepto de presupuesto y analiza las leyes vigentes y las razones que las eximen del pago de dicho tributo que no se condice con el concepto troncal del cooperativismo.

Por Miguel Julio Rodríguez Villafañe*

Miguelito RodriguezAutorEl presupuesto nacional es el instrumento jurídico que desarrolla los ingresos y los gastos previstos para el año fiscal. Al presupuesto lo confecciona el Poder Ejecutivo y lo envía al Congreso de la Nación para que éste, en uso de sus atribuciones, lo analice y luego lo apruebe, pero para que esto último suceda válidamente, dicho presupuesto debe respetar leyes que lo regulan en su confección y contenido.

Entre las normas que lo regulan, el presupuesto debe respetar, esencialmente, lo dispuesto por la Ley 24.156. Esta norma denominada “Ley de  Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional” es la base del conjunto de leyes aplicables, en la confección debida y legal del presupuesto nacional.

Esta ley establece, en lo que aquí importa, que el presupuesto deberá: “a) Garantizar la aplicación de los principios de… legalidad,… en la obtención y aplicación de los recursos públicos…”, (art. 4). Luego, determina también, que el presupuesto, “… no podrá reformar o derogar leyes vigentes, ni crear, modificar o suprimir tributos…”, (art. 20). De acuerdo a lo antes analizado, resulta que el Presupuesto Nacional para el año 2019, presentado por el Gobierno Nacional, el 17 de septiembre de 2018, en el artículo 85, elimina las exenciones que poseían por ley las mutuales y cooperativas de ahorro, crédito y seguros, en materia de impuesto a las ganancias.

Al respecto, la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), creada por Ley 27.343 para controlar la legalidad de proyecto de presupuesto, su titular Marcos Makón hizo un informe sobre el proyecto de Presupuesto que el Ejecutivo envió para 2019. En dicho informe se estableció que era “importante mencionar que el artículo 85 -y muchos otros-, no cumplen con lo dispuesto por el artículo 20 de la ley 24.156, dado que no se relacionan directa y exclusivamente con la aprobación, ejecución y evaluación del presupuesto. Las modificaciones propiciadas por dichos artículos deberían impulsarse a través de otras normas legales”.

El funcionario del Congreso dejó en claro, que no cabe, en la ley de presupuesto eliminar las exenciones que poseían las mutuales y cooperativas de ahorro, crédito y seguros respecto del impuesto a las ganancias. Por lo que lo dispuesto en el artículo 85 del presupuesto para el año 2019 es ilegal.

Asimismo, llama la atención que el año pasado, al tratarse una ley específica en la temática, como fue la Ley de Reforma Tributaria 27.430, el oficialismo y la oposición coincidieron en eliminar los artículos 23 y 24 del ante-proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, que contemplaban algo similar a lo incorporado ahora en el artículo 85 del Proyecto de ley de presupuesto para el año 2019.

No obstante lo resuelto en la Ley de Reforma Tributaria, el gobierno de Mauricio Macri ha buscado nuevamente imponer el impuesto a las ganancias a las cooperativas y las mutuales. Así, incluyó dicho objetivo al Consenso Fiscal 2018, que hizo firmar a los gobernadores. Ahora, en el contexto de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue buscando atajos para castigar impositivamente a las organizaciones de la economía solidaria.

Imponer impuesto a las ganancias en la ley de presupuesto es ilegal y por ende inconstitucional, porque viola el artículo 20 de la ley 24.156, en tanto implica reformar leyes vigentes y crear nuevos tributos.

Cabe referir que la Ley 20.321 Orgánica para las Asociaciones Mutuales, en el artículo 2º, determina que las mutuales son “las constituidas libremente sin fines de lucro por personas inspiradas en la solidaridad, con el objeto de brindarse ayuda recíproca frente a riesgos eventuales o de concurrir a su bienestar material y espiritual, mediante una contribución periódica”.

Estas asociaciones son una verdadera “Empresa Social” que no persigue utilidades para distribuir entre sus socios, sino por el contrario, busca lograr recaudar fondos para financiar sus objetivos. La estructura económica de la mutual implica un equilibrio de ingresos entre actividades que permiten algún superávit económico para que, con ese dinero, poder llevar adelante actividades que no son sustentables sin un aporte extra que se saca de las actividades que dejan un resto económico. Todo ello con el objetivo de alcanzar un bienestar, desde el esfuerzo propio y la ayuda mutua, por lo que no se les puede aplicar el impuesto a las ganancias.

En lo que respecta a las cooperativas hay que poner particular énfasis en la afirmación de su calidad de persona jurídica de existencia ideal, sin fines de lucro. El objeto social de las cooperativas: humanista, participativo y democrático, está centrado en las personas y no en la ganancia. Las entidades cooperativas no trabajan el concepto de rentabilidad económica esperada, porque buscan la prestación de servicios a sus asociados y en ello se trata de salvar los costos y no obtener ganancias, ya que su fin está no en el lucro sino en el desarrollo humano equitativo.

El acto cooperativo no es un acto de mercado. Desde su finalidad las cooperativas son «entes de gestión» porque no persiguen el lucro sino que gestionan los bienes a su cargo para que el beneficio lo obtengan sus asociados, por lo que tampoco cabe que se les apliquen, a ninguna de ellas, el impuesto a las ganancias.

*Abogado de cooperativas y mutuales, periodista de opinión

Imagen EnRedando

www.cispren.org.ar

Ateneo| ¿Qué sabemos de Educación Sexual Integral?

Ateneo| ¿Qué sabemos de Educación Sexual Integral?

Red Par invita a participar del ateneo de discusión sobre Educación Sexual Integral dirigido especialmente a docentes, padres, madres y cuidadoras y cuidadores de niñas, niños y adolescentes; periodistas, comunicadores institucionales y estudiantes de comunicación. Miércoles 3 de octubre, a las 17.30, en la sede del Cispren, sito enObispo Trejo 365. Entrada libre y gratuita.

Redacción*

La actividad propuesta se enmarca “en el contexto del debate parlamentario para la actualización de la Ley de Educación Sexual Integral y la necesidad de su plena implementación en todos los niveles educativos del país” y está organizada por la Red Par (Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación No Sexista).

Participan: Marcos Ordóñez (médico) y las periodistas integrantes de la Red Par, Pate Palero y Jimena Massa.

Marcos Ordóñez es magister en salud sexual y reproductiva, y conductor del programa de televisión Principio Activo Salud, que se emite por Canal 10 de los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad.

Pate Palero es periodista especializada en temas de género y niñez, conduce el programa de radio Me extraña Araña de Radio Universidad, y en Canal 10, el programa feminista Mujeres que mueven el mundo.Es guionista y actriz en Oxitocina, propuesta feminista teatral con más de ocho años en los escenarios.

Jimena Massa, doctora en Antropología Social por la Universidad de Florianópolis, estudió la construcción de lazos de parentesco en niños apropiados en la dictadura argentina, restituidos a sus familias. Expositora en temas de género en congresos internacionales, es docente de periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad Nacional de Córdoba.

 

Contactos y entrevistas.
Pate Palero 351 155 919726
Jimena Massa 351 3 212777

*Fuente Prensa PAR

Imagen ilustrativa Feim

www.cispren.org.ar

Angelelli|Baronetto le responde al diario La Nación

Angelelli|Baronetto le responde al diario La Nación

En una carta dirigida a Julio Saguier, vicepresidente de la empresa, Luis Miguel Baronetto refuta los argumentos de un editorial que no solo impugna el proceso de beatificación de Enrique Angelelli anunciado por el Vaticano sino que cuestiona la sentencia condenatoria dictada por la justicia federal argentina y ratificada por la CSJN. Desde la Iglesia católica el Obispo Marcelo Colombo cuestionó en duros términos la polémica opinión.

Por Katy García*

 Baroneto autorLuis Miguel Baronetto, querellante en la causa por el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli y presidente del Centro Tiempo Latinoamericano, rebate los argumentos del editorial publicado el pasado 30 de julio, por el periódico La Nación. El artículo afirma desde el título que se trata de “Una beatificación de tono político-ideológico” porque interpreta que “de ninguna manera –el obispo- constituye el modelo de ejemplaridad cristiana que la Iglesia exige para iniciar un proceso de canonización”. Critica, claramente, el proceso de beatificación llevado adelante por la justicia canónica del Vaticano.

 

No obstante, gran parte del texto está dedicada a poner en cuestión la sentencia condenatoria dictada, en 2014, por el Tribunal Oral Federal en lo criminal de la Rioja y ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN). Coherente con la línea editorial – tribuna de doctrina-, apela a la teoría de los dos demonios y al negacionismo para denostar ambos procesos. Particularmente, pone el foco en las pruebas que la justicia federal desmontó durante el juicio por crímenes de lesa humanidad que juzgó y condenó a los responsables del asesinato del pastor.

Baronetto responde en 10 puntos lo que considera un “cúmulo de errores” referidos a los hechos ya probados durante el juicio realizado en la ciudad de La Rioja, luego de 38 años de impunidad. La causa caratulada como “Menéndez, Luciano Benjamín, Estrella, Luis Fernando, Videla, Jorge Rafael, y Romero, Juan Carlos; acusados de homicidio agravado p/el concurso de dos o más personas en concurso real con asociación ilícita”, había sido elevada a juicio en 2012. El punto 11 lo dedica al tema de la canonización.

El también biógrafo del sacerdote señala que lo hace en defensa del derecho a la información de los/as lectores/as del diario y por respeto a la memoria del obispo. La carta llegó a destino. Habrá que ver si es tomada en cuenta y en consecuencia hacerla visible como réplica.

Las Pruebas de la condena

La teoría del accidente que fue homicidio

La teoría del accidente que fue homicidio

Aquí la transcripción del punteo que contradice una tras otra las afirmaciones publicadas que generan confusión. (Ver link al final)

1- El médico Cappeletti, que atendió a P. Arturo Pinto al llegar al hospital de Chamical, declaró: que Pinto no podía hablar por la fractura del maxilar inferior y la inflamación de la lengua. Pese a ello los policías sumariantes le hicieron firmar un breve escrito fraguado en la madrugada del 5 de agosto de 1976 en el mismo hospital.

2- Tampoco pudo declarar después, porque tal como surge de las constancias, el sumario policial se archivó el 31 de agosto de 1976, cuando Pinto aún no había regresado de su internación y recuperación en Córdoba.

3- La primera reapertura de la causa se produjo en septiembre de 1983, a raíz de declaraciones del Obispo de Neuquén Mons. Jaime De Nevares, en el marco de los homenajes a Mons. Angelelli, también presididos por los obispos Jorge Novak, Miguel Hesayne y Marcelo Mendiharat.

4- Apenas el Juez de Instrucción Aldo Morales resolvió el 19 de junio de 1986 que la muerte de Mons. Angelelli había sido “un homicidio fríamente premeditado y esperado por la víctima”, el Coronel Eduardo de Casas miembro de inteligencia del ejército, desarrolló un rápida tarea contactando al entonces obispo de La Rioja Bernardo Witte, a quien le presentó un supuesto testigo: Raúl Alberto Nacuzzi, que nunca declaró ante la justicia. Y según manifestó su segunda esposa (el 9 de mayo de 2014) en la audiencia del juicio, mantenía relaciones con los militares del Batallón de Ingenieros de la Rioja, concurría al mismo y era visitado en su casa, ocasiones en que la esposa, según declaró bajo juramento, debía retirarse de su vivienda.

5- Este Coronel De Casas, interventor de la policía federal de La Rioja, logró que el obispo Witte certificara una manifestación privada de Raúl Nacuzzi, la que fue depositada en la escribanía de Ilda Rearte de Mercado, quien cuando se produjo la segunda reapertura de la causa en el 2006, la aportó al Juzgado Federal de La Rioja.

6- Copia de esa manifestación de Nacuzzi y un “peritaje extrajudicial” efectuado por el Cnel. Maximiano Payba, se acumularon en actuaciones secretas de los servicios de inteligencia, que incluyeron informes sobre recordaciones y homenajes al obispo Angelelli hasta los años noventa. Estas actuaciones llegaron al Tribunal en el 2014 por dos vías: por un lado las incorporó el entonces también acusado por el crimen ex Gral. Jorge Rafael Videla, quien además dijo al juez que dichas copias le habían sido proporcionadas por su colaborador Cnel. Eduardo de Casas. La copia mecanografiada del peritaje del Cnel. Payba, estaba titulada en forma manuscrita diciendo que había sido realizada “a pedido del obispo Witte”. La otra copia, que llegó con la documentación aportada por el Conferencia Episcopal Argentina, no tenía título manuscrito alguno.

Y cuando el Tte. Cnel. Payba declaró por videoconferencia en el juicio dijo que la había realizado a pedido del área de inteligencia del Estado Mayor del Ejército. Esta maniobra para desviar la investigación concluyó cuando la Cámara Federal de Córdoba aplicó las leyes de obediencia debida y punto final a los entonces acusados, sobreseyendo provisionalmente la causa.

7- Dieciséis años después, en 2006, tras producirse por segunda vez la reapertura de la causa al anularse las leyes referidas; y al resolver el Episcopado Argentino, encabezado por el Cardenal Bergoglio, la creación de una Comisión Ad Hoc para dilucidar la verdad sobre la muerte de Mons. Angelelli, se inició la segunda etapa del plan de ocultamiento – como lo calificó el Tribunal juzgador -, esta vez encabezado por el general Jorge Eduardo Apa, jefe de inteligencia “Subversiva Terrorista” del Estado Mayor del Ejército. Su objetivo principal estuvo dirigido a ofrecer sus “informaciones” a los obispos, especialmente a Mons. Carmelo Giaquinta y Mons. Roberto Rodríguez (entonces obispo de La Rioja) de la Comisión Ad Hoc, con quienes lograron reunirse en el Cenáculo “La Montonera”. A la máxima jerarquía el Gral. Apa escribió: “…La iglesia sería víctima de una maniobra perversa”…al instrumentar “la muerte de Angelelli como martirio…”.

8- En relación al “otro vehículo”, las primeras menciones fueron las aportadas por el personal del hospital de Chamical que atendió al sobreviviente Pinto y en su estado de shock balbuceó su existencia. En el expediente se encuentra reiterada por Nicolás Fernetti y Fernando Perotta, dos de las personas que llegaron al lugar pocos minutos después; y las declaraciones de los sacerdotes Gervasio Mecca y Esteban Inestal, quienes recordaron que en 1977 al dirigirse a Chamical, al pasar por el lugar del hecho, el P. Pinto les refirió la presencia de un auto blanco, con alitas en las puntas, tipo Peugeot.

Arturo Pinto, acompañante del obispo en su último viaje, fue el único testigo presencial que pudo declarar por primera vez ante la Justicia en 1984. Allí contó la maniobra del auto blanco que provocó el vuelco de la camioneta del obispo Angelelli ocasionando su muerte inmediata. Esta declaración fue reiterada en términos similares en varias oportunidades tanto en las etapas instructorias como en el juicio.

El chapista Nelson Ibañez, declaró que la camioneta era de color blanco hielo y tenía una mancha como hubiese sido rozada por un auto color blanco tiza. Es absolutamente falso que “otros testigos declararon no haber visto otro vehículo en el lugar”. Si, en cambio el oficial Pio Tanquía, que encabezó la primera comitiva policial que llegó al lugar del hecho. El policía dijo que vio un auto blanco, que le pareció un Peugeot 504, a poca distancia entre unos árboles al costado de la ruta. Y lo vio en dos oportunidades, al llegar al lugar y poco después cuando regresó al puesto policial de Punta de Los Llanos.

9- Dentro de las falsedades contenidas en los informes de inteligencia aportados a la causa judicial por el Archivo de la Comisión de la Memoria de La Plata, abundan escritos que endilgan vinculaciones del obispo Angelelli con la “subversión”, sin que en caso alguno esté respaldado en prueba objetiva y documentada. Pero fueron justamente esos informes maliciosos los que abonaron las mentes asesinas de los militares que ordenaron ejecutar el crimen. Sólo con aviesa intención se puede apelar a una foto recortada, que originalmente fue publicada con epígrafe e información sobre las refacciones de una sala de primeros auxilios en el barrio “4 de junio” de la periferia riojana en 1973, por jóvenes peronistas.

10- Son falsas también, y temerarias, las afirmaciones acerca de sus homilías. En ninguno de los cuatro tomos que publican todas sus homilías se encuentran palabras que no sean convocatorias a bregar por la justicia y por la paz. Y específicamente la denuncia de todas las formas de “cómo se mata la vida”, en su carta pastoral de Cuaresma de 1976.

11- Conociendo en profundidad el proceso judicial y la responsabilidad con que se actuó en la causa canónica, alentamos que el testimonio ejemplar del obispo católico Enrique Angelelli, nos contagie de su compromiso con la verdad, la justicia y la paz.

Profetas del odio

Sobre este punto el Obispo Marcelo Colombo también manifestó su desacuerdo a través de la Agencia Informativa de la Iglesia Católica (AICA). En uno de los párrafos reprocha la posición del diario que “menosprecia el rigor jurídico de la justicia humana que en sucesivas intervenciones, primero en La Rioja a partir de la actuación ejemplar del doctor Aldo Morales y años después de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y los indultos, en la justicia federal, tuvieron a su cargo el estudio de las circunstancias y los autores del atentado que terminó con la vida de monseñor Angelelli”.

Durante la misa celebrada el sábado 4 de agosto, a 42 años del asesinato del obispo, y en memoria del laico Wenceslao Pedernera y de los curas Gabriel Longueville y Carlos de Dios Muria, también víctimas de la dictadura cívico militar, les habló a los fieles acerca de “los profetas del odio que en su omnipotencia se sienten dueños de este país, cuando creíamos que la democracia era fuerte para que no volvieran a insinuarse los ideólogos de la seguridad nacional”.

*Redacción Agencia Prensared

Ver texto del editorial aquí

Respuesta de Marcelo Colombo

Fotografías Archivo Agencia Prensared

 

 

El Islyma entregó los premios del 9º Concurso “Sin Presiones”

El Islyma entregó los premios del 9º Concurso “Sin Presiones”

En el Centro de Documentación “Juan Carlos Garat” ,del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren), se realizó la entrega de premios y menciones de la novena edición del Premio Sin Presiones que organiza el Instituto de Salud laboral y Medio Ambiente (Islyma-CTA). Fue el martes 31 de julio.

Por Redacción

El concurso de expresión escrita comenzó en 2010. En esta ocasión se organizó con el Instituto de Salud y Seguridad de los Trabajadores/as (ISST) de ATE. Silvia Belga, integrante de la  Comisión Directiva del ISLyMA, coordina el concurso. Los trabajos narran vivencias únicas ocurridas desde que salen hasta que vuelven de sus lugares de trabajo. Y lo que ocurre mientras realizan sus tareas. Se abordan temáticas que revelan malas condiciones de ambiente y salud de los trabajadores que podrían provocar enfermedades y muerte. Año tras año se reciben numerosos trabajos que dan cuenta de diferentes experiencias. El jurado estuvo a cargo de Teresa Amatta (ISST-ATE), Jorge Yabkowski (Médico, miembro de la Mesa Ejecutiva Nacional de CTA-A) y María Dolores Bertarelli (ISLyMA).

Silvia belga

Silvia Belga y el Jurado

Aquí, se publican los tres primeros premios.

 LOS PREMIOS

Primer Premio del 9º Concurso “Sin Presiones”

Título: “PRIMERA HORA”

Primer Premio Taconás

Primer Premio

 

Por Miguel Toconás *

Terminaba junio y sentía en el aire la soledad de los desamparados.

Tenía el privilegio de una ducha caliente para cortar el sueño que no me dejaba comenzar la rutina. Una taza de café y tostadas de ayer acompañaban mi lento despertar.

Ya transcurría el día veinticinco y mis ahorros no alcanzaban ni para el colectivo de ida al trabajo, había entrado en un círculo vicioso de realizar reemplazos en los hospitales del estado y cobrar dentro de quien sabe cuándo.

Por ese entonces vivía en casa de mis padres y para llegar al Hospital de Niños debía caminar una hora y cuarto. Me despertaba tipo cuatro y media de la madrugada para poder llegar a las seis menos diez aproximadamente.

El frío secaba mi rostro y los zapatos medio gastados no estaban hechos para semejante caminata, odié el clima, odié el invierno, y a cada uno de los colectivos que pasaban como burlándose de mi pobreza.

Llegaba al Hospital y comenzaba a preparar el material para los niños que ya estaban esperando para la consulta de hematología, entonces, ellos madrugaron más que yo – pensé.

Mi humor estaba como el tiempo, mal, pero los niños te cambian la vida en un segundo.

Soledad Medina tenía una sonrisa enorme, dientes grandes como de conejo y unos ojos de muñeca. No podía ver su belleza porque tenía el rostro hinchado por la quimioterapia, un pañuelo gris cubría su vergüenza y las manos lastimadas permanecían cerca de su boca.

Ella y su madre venían de Ledesma que queda a dos horas de viaje hasta llegar a Jujuy capital, por supuesto que debieron tomar el último colectivo de la noche y dormir en la terminal para llegar siempre a primera hora.

Habíamos encontrado un punto en común ya que desde que había entrado a ese servicio decoré con dibujos para que se sintieran a gusto y no sea tan “hospital”. A ella también le gustaba dibujar y siempre me traía cosas nuevas. Fue la decoración más hermosa de toda mi vida.

Por alguna razón debía estar allí para recibir a esos niños y darles lo mejor de mi trabajo, punzar esas manitos era tan difícil y duro que te hace replantear tu profesión. Los niños me eligieron y no dejaban que otro los tocase.

Una punción con lanceta en el pulpejo del dedo para una extracción de sangre en tubos capilares, frotis sanguíneos en portaobjetos para las coloraciones y la medición de la hemoglobina en un hemoglobinómetro.

El tiempo pasaba, pero ¿qué es el tiempo para todos nosotros que lo malgastamos en mirar televisión o simplemente dormir?; en cambio para estos niños el tiempo era precioso y solo podían usarlo para soñar y escuchar promesas de sus padres.

Soledad estaba quieta acurrucada en la falda de su madre esperando la próxima dosis de quimioterapia.

Mi juventud no permitía darme cuenta de lo que estaba viviendo, poco a poco descubrí el dolor de las personas y no me refiero al dolor físico sino al que provoca la desidia, la injusticia y la maldita contaminación ambiental.

Luego de la consulta con la doctora, pasaron a sala pues quedaron internadas.

No podía entender como esa madre soltera lograba soportar y reponerse para atender a su hija. La conocía desde abril y no hablaba mucho, todo lo que sabía era por su hija.

Sus defensas estaban bajas y muy anémica por lo que le indicaron una transfusión de glóbulos rojos y seis unidades de plaquetas.

Mientras su mamá fue a la capilla del hospital como siempre, me quedé cuidando que pasara la sangre.

¿Tienes miedo? – me preguntó Soledad.

Con tan solo nueve años descubrió el dolor y ganó una fortaleza increíble, siendo ella quien consolaba a su madre.

Me contó que su mamá trabajaba en una finca tabacalera y que le pagaban muy poco, a veces cuando no terminaba recibía mucho menos, por eso ella debía ayudar. Su tarea era recoger las hojas de tabaco y ponerlas a secar en los hornos.

La gente pudo haber prejuzgado a su madre por hacerla trabajar pero ignoraban que si no lo hacía no tendrían para comer. Pero nadie hacía nada por todos los niños que trabajaban en las plantaciones de tabaco exponiéndose a los agroquímicos con terribles consecuencias.

En una charla con la doctora me dijo que los casos de leucemia estaban aumentando y más en esa zona, cree que el contacto reiterado con este tipo de sustancias altera su nivel inmunológico y coincide con la aparición de leucemias.

La medicación la durmió y sin querer quedó sujetándome la chaqueta. Miraba sus manos maltratadas por el trabajo y ahora por los pinchazos. No encuentro explicación a tanta injusticia, por qué un niño debía trabajar para poder comer y por qué una madre entraba en un juego pernicioso del trabajo en negro. Vi que mi mala suerte no significaba nada para estas personas, puesto que mi salud no corría peligro. Simplemente lloré por haber sido tan desagradecido y quejarme por el viento, el frio, y los colectivos que no podía tomar.

Soledad me enseñó que no puedo quejarme de lo maravilloso de la vida.

Sí, tengo miedo – respondí a la pregunta que me hizo anteriormente con voz suave para no interrumpir su sueño.

Esa misma noche Soledad partió.

*Trabajador de la Salud, ciudad de Córdoba

El Jurado expresó:

“Emocionante relato de la cotidianeidad en los hospitales públicos, la injusta distribución de la riqueza, la crueldad de los agrotóxicos en la salud de les niñez y jóvenes, el miedo -más que a la vida- a tanta injusticia. Es Un relato sencillo conserva la fuerza en el planteo y el remate. Dialoga con mucha claridad entre su propio trabajo de enfermería con el trabajo de la madre de la paciente y la propia paciente. Trabajo infantil, contaminación por agrotóxicos, precarización laboral son descriptas con palabras simples y contundentes. Primera Hora es una historia y tiene un final impecable.”

Segundo Premio del 9º Concurso “Sin Presiones”

Título: “CRONICA DEL OLVIDO”

2º Premio Palladino

Segundo Premio

Por Walter Guillermo Palladino*

Conocí a María una fría mañana de junio del ‘93. En la sala de espera de un pequeño hospital enclavado en plena meseta patagónica, ella aguardaba su turno conmigo. Yo tenía tan solo 27 años y en el breve tiempo que llevaba ejerciendo, la poca experiencia se compensaba con el impulso de mi juventud y con el entusiasmo de trabajar en esta apasionante profesión de psicólogo. María en cambio tenía la experiencia y la sapiencia de sus 52 años de edad y sus casi 30 años de ejercer la docencia como maestra rural. Había cosas en común que atravesaban su humanidad y la mía y promovían en el encuentro terapéutico una empatía que me ayudó a comprender su realidad y sus circunstancias. Teníamos algo en común: nuestra procedencia, ya que ambos éramos cordobeses. Además, nuestro destino: aquel pueblito árido y ventoso alejado de los grandes centros de poder, de las grandes urbes, al cual habíamos llegado (ella casi tres décadas antes que yo) para desarrollar nuestras vocaciones. Y compartíamos la convicción de que ese -como tantos otros lugares recónditos de este extenso país- era un territorio donde, más que en otros, las personas con sus diversas profesiones u oficios eran necesarias, por no decir imprescindibles.

Ella y su esposo se habían radicado en este pueblo de 5000 habitantes veintinueve años atrás, exactamente un 18 de febrero de 1964. Ambos eran maestros, jóvenes e idealistas impulsados por el sueño de un lugar tranquilo donde criar a los hijos (aunque nunca pudieron ser padres), por llevar una vida libre de las avaricias y el anonimato de la ciudad. Él se quedó en la escuela del pueblo y ella eligió la escuelita de un paraje ubicado a seis leguas de distancia. La conmovió saber que llevaba cuatro años cerrada por falta de maestros; la movilizó el desafío… y su tremenda humanidad. Fueron sus convicciones las que la hicieron permanecer sin pensar jamás en volver al confort de su Córdoba natal, aun cuando a los cinco años de estar en esas tierras su marido murió en un accidente automovilístico. A pesar de la insistencia de sus familiares y amigos para que retornara, María se quedó y se fue arraigando como un árbol a la tierra. Y sus convicciones se colorearon de utopías y éstas, al decir de Eduardo Galeano, le sirvieron para caminar y seguir caminando por años las áridas y despobladas tierras de la meseta patagónica.

En la primera entrevista, mientras tomo sus datos personales y casi como aportándome un dato de su identidad me dice: “soy católica y peronista, católica por tradición y peronista por convicción” y agrega: “pero peronista de Perón y Evita”, acaso queriendo diferenciarse de las políticas neoliberales que gobiernan e impregnan el aire en esos años. Su rostro arrugado y su piel reseca no coinciden con su edad cronológica. “Si se queda en éstas tierras se pondrá igual que yo”, comenta, tal vez adivinando en mi mirada el asombro disonante entre sus años y las huellas que el tiempo ha marcado en su cuerpo. Y continúa: “la piel se va curtiendo de frío, viento y salitre y se va arrugando; algo parecido le va pasando al alma”.

María llegó a la consulta conmigo derivada por la Junta Médica del Consejo Provincial de Educación. Llevaba un año de carpeta psiquiátrica asistiendo una vez al mes a un psiquiatra en la capital provincial, y estaba medicada con antidepresivos. La Junta le había renovado la carpeta por sesenta días y le solicitaba, además de los informes psiquiátricos, valoración psicológica sugiriéndole iniciar un tratamiento.

Me entrega la solicitud de la Junta, leo un diagnóstico: “trastorno depresivo, con componentes fóbicos y sintomatología psicosomática”. Luego de tratar casi un año a María y conocerla en profundidad pensé que si los diagnósticos fueran menos técnicos, menos fríos y más humanos yo escribiría, si tuviera que ponerle un nombre que definiera su malestar: “tristeza, impotencia y miedo por descuidos y olvidos”.

De sus 29 años de actividad docente María ejerció en forma casi ininterrumpida su labor durante 28 años, sólo alguna coyuntura como una leve afección en su estado de salud o los días de licencia por la muerte de su cónyuge interrumpieron su actividad. Y ahora llevaba doce meses sin trabajar.

Su semblante se transforma, su voz se entrecorta, tartamudea nerviosa y comienza a temblar cuando en las sesiones le menciono la posibilidad de volver a la escuela.

Nos remontamos en la terapia hacia los orígenes de su historia laboral. María me cuenta de “su” escuelita y el adjetivo posesivo singular que entrecomillo habla de su sentimiento de pertenencia por ese espacio el cual, tras permanecer cuatro años cerrado, ella fue refundando. La escuelita, distante a seis leguas del pueblo, era el único centro educativo de un paraje compuesto por unas 70 familias. “Cuando llegué eran más, cerca de 90 familias”, me cuenta. A la inversa de lo que ocurría en el resto de las poblaciones, en esos parajes perdidos se venía produciendo en las últimas décadas un notorio decrecimiento demográfico.

María me explica: “La falta de oportunidades hace que la gente migre, sobre todo los jóvenes que se van a buscar trabajo y ya no vuelven y nadie de los que andan buscando un lugar para vivir mejor elige lugares como ese para radicarse”. María me cuenta su rutina diaria de años para llegar a su trabajo, levantándose a las 5:30 para tomar el único colectivo diario que atravesaba la meseta desde la cordillera al mar y esperar hasta las 18:00 hs. el único colectivo que, en recorrido inverso, la devolvía a su casa. Con el tiempo pudo comprarse una estanciera rural, la misma que seguía usando. “A veces se me rompía en el trayecto y era cuestión de esperar horas a que alguien pase para darme una mano o avisarle al mecánico del pueblo. Estos caminos de ripio rompen todo, muchas veces he dejado la estanciera en el camino y me he subido a lo primero que pasaba para llegar al trabajo, he viajado en camiones, en el móvil policial y hasta a caballo. De algún modo había que llegar, los chicos esperaban y el día que no llegaba, no había escuela”. Seis leguas, es decir apenas treinta kilómetros, en éstas geografías es como cruzar a nado la mar.

Durante el tiempo que atendí a María, su trabajo ocupó un lugar central en las sesiones. Su trabajo y todo lo que se anexó a él, porque en él María fue asumiendo un compromiso que se transformó en un estilo de vida, trascendiendo su profesión de maestra, impregnando y atravesando otras áreas de su vida, involucrando prácticamente a todo su ser. María enseñando y aprendiendo. María enseñando oraciones y verbos, sumas y restas, fábulas y cuentos. María aprendiendo de esos niños y de sus padres y abuelos, saberes y costumbres originarias y ancestrales. María recopilando de los ancianos leyendas y creencias mapuches y repitiéndoselas a esos niños para que no olviden sus raíces. María ayudando a la cocinera (el único personal de la escuela, además de ella) y junto a sus treinta alumnos sirviendo la gran mesa en la pausa para el almuerzo, porque en lugares como esos la escuela alimenta el espíritu y el cuerpo. María sentada en la gran ronda con los niños y las abuelas en el patio de tierra de la escuela, las mujeres les enseñan a hilar la lana de oveja con la que tejerán en el telar ponchos y mantas. María asistiendo un parto o ayudando a la machi que con sus medicinas y rezos, está curando el dolor agudo en el vientre de la madre de Nahuel, su alumno de segundo grado. María en su estanciera por los caminos de ripio, llevando a toda prisa al pueblo a Hilda y a su bebe que vuela de fiebre y se ahoga al respirar, María en el Hospital con esa madre y su bebe muerto entre sus brazos. María compartiendo junto a ese pueblo, única huinca (blanca) invitada a celebrar el nguillatún, la rogativa mapuche. María mirando a los hombres cansados en el bar de ese paraje perdido, hombres jóvenes conquistados por el alcohol, gastando sus pocos pesos para olvidar las penas que genera el olvido. María cada mañana saludando a sus alumnos: “mari mari” (buen día) e izando su corazón de bandera argentina junto a la Wiphala, con su voz de Aurora, con sus manos blancas de tiza, con su bondad y alegría, en esa mixtura de culturas intentando hacerse patria, intentando integrarse entre las paradójicas contradicciones de sus símbolos. María semilla, brotando y regalando generosamente sus frutos, enseñando y aprendiendo, abrazando y acogiendo a un puñado de niños y a su gente, todos igual de olvidados en las tierras del olvido…

Pasaban los meses, María seguía asistiendo a tratamiento psicológico una vez por semana. La Junta Médica seguía renovando los tiempos de su carpeta médica, los plazos se cumplían, se extinguían y estaban evaluando jubilarla. Entonces le pregunté a María cómo se sentía, cómo se veía. Redundó en metáforas para contestar a mi pregunta: “Un cansancio en el alma. Una margarita deshojada. La hojarasca del otoño”. Cuando hablábamos de estas cosas no me miraba a los ojos, su mirada se volvía distante, como focalizada en la lejanía, acaso de tanto mirar la amplia e infinita planicie de la meseta donde el cielo y la tierra se juntan y aquel es tan inmenso que parece devorar el horizonte. Pienso… ¿cuántas imágenes de dolor y desamparo habrán captado esas retinas y cuánto de ese dolor y desamparo impactaron en su alma? Y pienso también… ¿quién contuvo los coletazos de ese dolor que caló su ser? María, fresca vertiente calmando tanta sed, ¿quién calmaba la tuya? María, sol radiante, ¿quién cuidó el brillo de tu luz proveedora? María olvidándose de sí misma en su entrega generosa y plena. María olvidada por todos los que deberían de algún modo responsabilizarse de cuidar a los que cuidan.

Mientras escribo esta historia y pienso en las condiciones en que María desarrolló su trabajo, no puedo dejar de asociarlo con la violencia. Creo que hay una violencia simbólica y silenciosa cuando las instituciones y las organizaciones dejan a sus trabajadores a merced de la desidia y el olvido, máxime cuando estas instituciones u organizaciones son estatales pensando en que el Estado no es una empresa y debe velar por sus ciudadanos, incluyendo a sus trabajadores. Y entonces no dejo de preguntarme donde estaba el Estado mientras María se volvía cada vez más vulnerable. Así como la violencia psicológica deja secuelas menos perceptibles a simple vista que la violencia física pero sus efectos son más profundos y permanentes, así también se van produciendo secuelas profundas en las personas cuando las condiciones laborales son adversas. Cualquier ser se vuelve vulnerable si su trabajo incluye desamparo, falta de cuidados, de apoyo, de contención y la impotencia que produce la exposición permanente a situaciones extremas como el hambre, la miseria y el sufrimiento humano. Siento que el involucramiento personal, la buena predisposición y los propios recursos para afrontar tanta adversidad no alcanzan, no son suficientes sin apoyo, sin sostén adecuado. Van haciendo surcos en lo anímico, en lo emocional, en la psiquis, dejando heridas profundas hasta transformar a ese trabajador o a esa trabajadora en un ser vulnerable, tan vulnerable como se volvió María.

No pude culminar el tratamiento psicológico con ella. Poco antes de cumplirse el año de su inicio las autoridades sanitarias decidieron mi traslado a otro hospital de la provincia. Si bien era para mí un reconocimiento y una significativa mejora en mis condiciones laborales, me fui de ese pueblo con sentimientos encontrados, sintiendo que así como la escuela de María estuvo cuatro años sin maestra, el hospital quedaría sin psicólogo que cubriera mi puesto. Así funcionan las cosas cuando predomina el olvido. Supe que al tiempo María fue jubilada por invalidez, sin reconocimientos ni honores por su trabajo humanitario y comprometido de casi tres décadas.

Han pasado 25 años de esta historia y hoy la recuerdo y escribo para presentar en un concurso. Y el concurso es una excusa. No me moviliza un premio; escribo por placer, pasión y expresión. Escribo por compromiso ético. Y el concurso es también un instrumento a través del cual deseo que esta historia llegue a muchos. Quizás cada vez que sea leída, se vaya recuperando y multiplicando la memoria de mujeres trabajadoras como María y como la de tantos otros trabajadores anónimos que en su profunda entrega y compromiso se van afectando física, psíquica y socialmente sin el apoyo y cuidados necesarios. Quizás recuperando estas historias podamos ir desterrando un poco el olvido.-

*Trabajador en Atención Primaria de la Salud (Mendiolaza)

El Jurado expresó:

Excelente relato del transcurrir de una maestra rural en el sur de Argentina, narrado por una tercera persona (la psicóloga de la docente). Las vivencias laborales, las “violencias simbólicas” que afectan su salud al punto tal de permanecer un largo período con carpeta psiquiátrica, tratamiento psicológico y culminar su carrera docente con una jubilación por invalidez y ningún tipo de “reconocimiento” a sus 28 años de trabajo sostenido, de la preservación de la memoria de ciudadanos al otro lado del río Colorado. Este relato recupera el trabajo silencioso y comprometido de una mujer que hizo docencia popular; en su labor cotidiana se sintetiza la labor comprometida de tantas otras ocultas, olvidadas.

Tercer Premio del 9º Concurso “Sin Presiones”

Título: “EL GRITO”

3er premio Ibarra

Por María Cecilia Ibarra *

Un choro me tiene agarrada como una tenaza del brazo izquierdo, y otro me tira con fuerza de la cartera que tengo colgada del hombro derecho… yo no se la doy y al mismo tiempo empiezo a gritar algo asì como: “¡¡¡Nononononononononooooooo!!! ¡¡¡AAyy AAAAAaaaaaayyyyyy!!!… Son las dos y media de la tarde, nudo vial del hombre urbano, tránsito enloquecido propio de la hora y gente caminando… no puedo creer que esté pasando, pero sí.

Grito y pataleo desaforadamente. Los hombres saltan el cerco conmigo también, llevada en andas por ellos. Y allá vamos, juntitos los tres. El barranco tiene una pendiente casi imposible de empinada hasta el río. Estamos bajando y trastabillando, ninguno de los dos me suelta y lo agradezco internamente porque es lo que único que me está impidiendo rodar de cabeza, “nos” está impidiendo rodar de cabeza.

Me sorprende mi astucia para gritar, no es un grito pelado interminable, sino alaridos cortos: “¡¡¡Aaaaaaaah!!!… ¡¡¡Aaaaaaaah!!!… ¡¡¡Aaaaaaaah!!!”… que me permiten respirar entre medio y no perder el aliento.

Sigo gritando, y no solo porque tengo miedo de quebrarme una pierna. También porque estoy cansada. Cansada de trabajar tanto y que mi sueldo sea una mierda, y que estos boludos se crean que me van a sacar algo, porque estamos a quince del mes y ya no tengo un peso. En el bolso solo quedan unas monedas para criollos, mi uniforme de enfermera, las llaves de mi casa y un celular choto… es ridículo y estoy furiosa… “¡¡¡UAAAAAAAAAAAaaahhhhh!!!”

Uno de ellos, el de la derecha, me dice con inesperada tranquilidad, casi con dulzura: “Soltá la cartera… soltá la cartera, mamá”. Al fin, ya al pie del barranco me sueltan y salen corriendo, me quedo con la tira deshilachada en la mano y todavía intento perseguirlos. A los tres pasos me doy cuenta de que es inútil, ya me llevan una cuadra, entonces me pongo a insultarlos con todos los peores epítetos imaginables y termino con la remanida cantinela de los que trabajamos en salud: “¡¡¡Ya van a caer por el Hospitaaaaaal!!!”

Cuando me doy vuelta veo a Noemí a mi lado con las manos en las mejillas y los ojos desorbitados, parece el famoso cuadro de Munch ahora devenido en emoji: “No pude hacer nada…Ceci perdoname, Ceci, perdoname… Jamás había visto algo así”. Obvio que le creo. Hace pocos meses que vino a trabajar a Córdoba desde San José de la Dormida, donde estoy casi segura que siguen dejando las puertas sin seguro. Pero, además, es flaquita y frágil, a menos que sea cinturón negro de varias artes marciales y no me lo haya comentado, no sé qué podría haber hecho.

La abrazo y la calmo con la certeza de que acabo de perder a mi compañera de las vueltas del trabajo caminando. “Si estamos ahí no más, vos en General Paz, yo en Juniors y de paso hacemos ejercicio”. La había terminado de convencer con el último aumento de boleto urbano.

Desde arriba nos llaman y hacen señas. Unos comedidos pararon un patrullero. Un remisero paró por su cuenta, porque vio gente.

Noemí me ayuda a escalar y cuando alcanzamos el nivel de la ruta tomo aire y les cuento a los policías lo que pasó. Describo a los choros, eran dos, de veintitantos, de pulóver uno y campera el otro, creo. Los dos de pelo corto.

Me hacen hablar un rato y después resulta que no pueden hacer nada, igual tendré que ir al precinto correspondiente a hacer la denuncia. Noemí me presta el teléfono y llamo a mi casa, mi marido me dice que me tranquilice, que él se encarga de llamar por las tarjetas… “Y al cerrajero”, le recuerdo yo… “¡Uh! sí, claro”.

El remisero se ofrece a llevarme aunque sabe que no tengo un peso. Eso también le cuento a mi marido. Cuando llegamos, Andrés nos está esperando en la puerta y le paga. Yo me meto al baño a ducharme.

La barranca del nudo vial estaba llena de cardillos y amor seco. Tengo espinados hasta los calzones. La calza de felpa no me importa, está vieja y estirada, la tiro y listo. Con el buzo me entra la duda, lo compré hace poco y me queda cómodo. Lo dejo a un costado para ver si después con paciencia y una pinza de depilar puedo hacer algo.

Cuando me acabo de duchar y ponerme una camiseta blanca y un jogging, suena el timbre.

Andrés me llama, dice que me busca la policía. Los agentes me muestran en un celular una foto de dos adolescentes con cara de susto, uno alto y flaquito, medio colorado, otro más chiquito, y me preguntan si los reconozco.

Les digo que no, que los míos eran adultos. Pregunto por qué los detuvieron. Me dicen que pasaban en moto, que les encontraron un dinero que no supieron cómo justificar.

Pido de nuevo ver la foto. Los canas me alcanzan el celular esperanzados, quizá logren un arresto y figurar con sus jefes. Yo miro las caras y pienso en sus madres. En su preocupación cuando no lleguen esta noche. Porque seguro los demoran 48 horas, ni les importa que sean menores. Y en lo que puedan hacerles mientras tanto. Les devuelvo el celular y les repito que no, que nunca los había visto en mi vida, que nada que ver.

Se van, medio resentidos conmigo.

Yo me quedo sentada, revolviendo el té que Andrés me puso enfrente y pensando en cómo fue que llegamos a este punto, a enfrentarnos así, pobres contra pobres.

No puedo dejar de pensar en los chicos de la foto. En poco tiempo mis mellizos tendrán su edad.

Siento como una lasitud en todo el cuerpo y la garganta me arde ahora que bajó la adrenalina. Mañana me va a doler todo y alguien me va a aconsejar que llame a la ART. Y lo haré, al fin y al cabo fue a la salida del trabajo.

La próxima vez que me asalten no me resisto. Ya aprendí eso. Y lo otro… ni hablo con la policía.

Quisiera gritar otra vez pero ya no me quedan fuerzas para eso…Quizás más tarde cuando Andrés y los chicos estén dormidos me encierre en el baño a llorar un rato.

*Enfermera Hospital Público Ciudad de Córdoba

El Jurado expresó:

“Grito de bronca, de impotencia, de la violencia instalada en los cuerpos, de las solidaridades humanas de lo deshumanizante. Excelente relato que muestra un sinnúmero de sensaciones que pasan por nuestros cuerpos y cabezas, dando cuenta de lo que somos en esta descarnada sociedad. Su principal mérito es contar la historia de violencia urbana con tensión y simpleza. La violencia como contexto del sufrimiento que estalla en la última frase. Y la reacción primaria de no rebelarse, de «dejarse llevar» para moderar el sufrimiento. “

Más información en http://www.islyma.org.ar/