Una alta adhesión tuvo el paro nacional de este jueves, que se inició con una movilización desde el día anterior, y con un alto acatamiento de las y los trabajadores de prensa en Córdoba, contra el ajuste, la represión y los salarios de miseria.
Por Redacción*
Las y los trabajadores de prensa de Córdoba y de todo el país, participaron en la jornada de protesta y movilización contra el ajuste y las políticas del gobierno de Milei, tras iniciarse el plan de lucha que culminó en el paro de este jueves 10 de abril, convocado por las tres centrales sindicales (CGT, CTAT, CTAA).
«En Córdoba tuvo un alto acatamiento e impronta propia el paro de las y los trabajadores de prensa en defensa de la actividad en general, la cuestión salarial, la defensa de los medios públicos que están siendo muy atacados y vaciados y la de los medios autogestivos que la pelean desde hace rato”, declaró Andrés Fundunklian, secretario Gremial del Cispren.
También, agregó, es un momento en el que hay una clara persecución hacia las y los trabajadores de prensa, donde los diferentes gobiernos, ante todo el nacional, reprime. “Un símbolo de los últimos hechos de represión fue el ataque artero al fotógrafo Pablo Grillo”, manifestó.
Por otra parte, Fundunklian explicó que el Cispren está en una paritaria en donde las empresas llevaron como propuesta un 8 por ciento, para seis meses. Esto significa un promedio de 1.3 por ciento mensual, una suma paupérrima, muy baja, si se tiene en cuenta la inflación mensual, en un retraso salarial, desde el año pasado, se llega a los 620 mil pesos mensuales.
El secretario gremial destacó dos aspectos de la medida de fuerza: “Por un lado, un hecho histórico que se logró fue que en la Voz del Interior, por primera vez se realizó el paro de manera conjunta entre Cispren y Gráficos, lo que dificultó muchísimo la salida de la versión impresa del diario. Tuvieron que trabajar un par de jefes en donde se trastocó el esquema de trabajo de la Voz. Obvio, no era un objetivo en sí mismo que el diario no salga, porque sabemos que ellos lo pueden garantizar, pero sí la muestra de unidad es clave. Y, por otro, varios medios autogestivos decidieron adherirse a la medida y no publicar información.”
“El símbolo de unidad de los sindicatos y de los dos grupos distintos de colectivos de trabajadores que, desde el año pasado se viene coordinando, resultó en este caso muy positiva, ya que no pudieron dictar la conciliación obligatoria por ser un paro general. «Hubo en la Voz una altísima adhesión e incluso de trabajadores que pararon por primera vez, en una clara muestra de la precarización laboral que se vive en una empresa que expulsa a sus trabajadores por sus magros salarios y los cambios de condiciones desfavorables».
Movilización, paro y más lucha
En la masiva movilización que se realizó el último miércoles por las calles de Córdoba, las y los trabajadores de prensa nucleados en el Cispren fueron partícipes de la jornada de protesta que se realizó, acompañando la lucha de los jubilados para luego marchar hacia un acto central en la clásica esquina de las avenidas Colón y General Paz.
También, desde el plenario abierto de las centrales obreras, ubicado detrás del escenario central, se realizó una radio abierta a cargo de comunicadoras y comunicadores, principalmente, de medios cooperativos, en el móvil de FM La Ranchada, con el acompañamiento del Cispren.
En la jornada, las seccionales de Villa María y Río Cuarto, también se solidarizaron con los jubilados y realizaron la medida de protesta alrededor de la plaza central.
Para María Ana Mandakovic, secretaria General de Cispren y Adjunta de CTAA, el paro es el resultado de numerosas acciones que se vienen realizando desde el plenario abierto, en donde participan sindicatos de las diferentes centrales. “Ése es un espacio de reflexión permanente donde podemos evaluar la necesidad de construir un plan de lucha para frenar las políticas de Milei, pero también la de los gobiernos provinciales que le dan gobernabilidad a un gobierno nacional que basa sus políticas en ajuste, represión, y beneficios a los grupos hegemónicos de siempre.”
Agregó, que cada día se observa que las necesidades cotidianas de nuestro pueblo no están resueltas. «Y, más allá de que UTA y AOITA no se hayan adherido el paro se sintió y eso es lo importante porque vamos a continuar construyendo más planes de lucha y paros generales, en la medida de que no nos den respuesta a las necesidades que tenemos».
“Hoy más que nunca debemos pensar en una unidad estratégica que no solo unifique la lucha en la calle sino también que podamos construir un proyecto de país con más justicia social, más inclusivo y que pueda ponerle un freno a la desigualdad creciente que hace que nuestro pueblo este sufriendo de la manera en que está”, aseveró Mandakovic.
Por su parte, para Ilda Bustos, secretaria General de la UOGC (Unión Obrera Gráfica de Córdoba) y del triunvirato de la CGT Córdoba, afirmó que la mayoría de los sindicatos de Córdoba, las cuatro centrales, «junto a jubiladas y jubilados nos movilizamos para concluir en este paro general, en el que le decimos basta a este plan de exterminio, hambre y destrucción que nos tiene con bajos salarios, precariedad laboral y cuyo único beneficiario es el capital financiero”.
Para Leticia Medina, secretaria de la CTA de los Trabajadores, y secretaria General de Adiuc, las diferentes reuniones y plenarios conjuntos entre las dos CTA y las dos CGT y la UTEP «nos permitió ir coordinando acciones y movilizaciones con nuevos desafíos en un escenario que cambió. Entendemos ya el rechazo de la ciudadanía a los efectos de la situación que generan las políticas de ajuste que se sienten. Y, como organizaciones sindicales, tenemos que estar a la cabeza de esos reclamos para poder darle forma y cauce a una transformación de la realidad».
Asimismo enunció que desde el sector universitario se rechazan las políticas que profundizan el ajuste contra el Estado nacional. En el caso de la universidad, «sufrimos un ataque del 27 por ciento al presupuesto, y para el nuevo reconducido, hay un recorte de más del 25 por ciento». Esto implica «una pérdida de salarios de más del 50 por ciento, con un deterioro que hace inviable sostener las actividades académicas y el sistema científico e imposibilita dar continuidad a las funciones de la universidad que tanto prestigio y acompañamiento le permitieron ganarse en la sociedad».
La unidad y lucha sigue siendo el camino ante los salarios de indigencia, la crueldad de un modelo opresivo encabezado por el gobierno de Milei, por paritarias libres y contra el ajuste y el saqueo.
*www.cispren.org.ar
Imágenes: Cispren.


