En la noche del lunes se realizó un sentido homenaje a Gabriela Cabús y Nicolás Fassi, ex miembros de Comisión Directiva del Cispren, que fallecieron este año, en reconocimiento a su trayectoria y huella que dejaron entre quienes compartieron diferentes jornadas de trabajo y experiencias.
Por Redacción*
En un cálido acto que presidió la secretaria General del Cispren, María Ana Mandakovic, quien se refirió a la trayectoria de ambos periodistas y la impronta que tuvieron, no sólo en la organización gremial, sino también en los diferentes ámbitos en los que gravitaron y dejaron su huella, se realizó el homenaje a Gabriela Cabus (periodista, ex secretaria Gremial del Cispren) y Nicolás Fassi (periodista, ex-pro secretario de Cultura y ex secretario de Prensa del Cispren).
Con la presencia de familiares, amigas, amigos, compañeras y compañeros de trabajo y militancia, en el acto se proyectaron fotografías e imágenes en secuencia de ambos periodistas que integraron la Comisión Directiva del Cispren.
En la jornada compartieron historias, anécdotas y recuerdos de la militancia los compañeros Guido Dreizik (Comisión Directiva Cispren), Alexis Oliva (periodista e integrante de la Comisión Directiva Cispren), Aldo Blanco (ex trabajador de Radio Nacional Córdoba) y las compañeras de Caleidosocopio. Tras ello, el periodista Lucho Zegarra, en representación de las y los compañeros de los SRT, leyó unas palabras para Nicolás Fassi, y las compañeras de Caleidoscopio Realizaciones, Mariana Carmona Torregrosa y Victoria Glanzmann hicieron lo propio para Gabriela Cabus.
En el hall de ingreso, posteriormente, se descubrieron sendas placas por parte de sus familiares Hugo Cabus (hermano de Gabriela), y Agostina Chuburu (pareja de Nicolás).
A continuación transcribimos las palabras para Gabriela y Nicolás:
Para Gabriela Cabus
¡Amiga querida!
A manotazos nos agarramos de algunas certezas:
la de sentir que este camino fue y es hermoso.
Intentar decir algo se vuelve tan difícil.
Abrazamos fuerte todo lo compartido.
Aprender juntas cómo se arma ese detrás de escena.
Este hacer que nos llevó a recorrer lugares,
conocer personas, abrazar historias.
Reírnos mucho amiga.
Sí que nos reímos mucho.
A carcajadas, a moco tendido,
reír hasta que nos doliera la panza,
hasta que se acalambraran los cachetes,
hasta que doliera la mandíbula.
Los mates compartidos en la oficina, en el auto, en los rodajes,
siempre un mate de por medio.
Como un rito.
La amistad.
El trabajo.
La militancia.
Ese lazo que aprendimos a tejernos,
con paciencia, con ternura, con rabia, con locura y con ganas.
Con muchas ganas.
La vida compartida, sucediéndonos.
¿Qué podemos decir, amiga querida de nuestros corazones?
Nos cuesta caer en esta realidad.
Y esta vida… esta vida que es hermosa, pero a veces se pone áspera.
Con este nudo atravesándonos la garganta,
estamos profundamente agradecidas de habernos compartido.
Gabucha, Gaby, Gabriela Cecilia, la Cabus.
Amiga del alma.
Siempre, siempre, siempre en nuestros corazones.
¡Nos volveremos a encontrar!
Pal Nico Fassi
No sé cuántas veces intenté escribir algo por Nico. Para otros, pensando en Nico.
Me ha costado mucho. Sobre todo estas horas, entre la ansiedad de los sábados que fueron de radio y los domingos de imágenes frías. He llegado a pensar que no podía, tampoco debía, decir algo. Algo que no haya sido dicho ya, tan enorme es el Nico.
Puedo ya advertir que lo mejor que me pudo pasar es estar acá y hablar de él. Hablar con ustedes, de él. Que es hablar con él. Porque hablar de Nico obliga a colgar el ego. A restringir la primera persona del singular y arroparnos en nosotros, el plural, el colectivo.
El colectivo como necesidad, no moda. El colectivo como antídoto ante tanta perorata individualista. El colectivo, no el bondi, que pasa con menos frecuencia que la generosidad patronal.
Nosotros, el grupo, no como simple contención, tampoco como sustituto de terapia. El grupo para sentarnos a pensar si podemos ser algo más que pequeños conflictos ambulantes en la era del odio digitado… y digitalizado. Nosotros, el plural para una profesión que devino abstracta tras el paroxismo de la egolatría.
Nosotros. Un abrazo, significante y significado. Un abrazo como primera urdimbre para una red. Una red, no un telar, porque eso es hippie y con Nico escuchábamos metal argento.
Una red, porque Nico la ha articulado alrededor suyo. Hoy, acá, somos una pequeña muestra de todos los que lo conocen y lo han conocido. Yo mismo, con diez años de amistad, soy un recién llegado a su vida.
En el velorio éramos una banda, tristes, no hubo ensayo que nos preparara. Poco tardó en producirse algo hermoso: de repente fue un encuentro. Un reencuentro porque si lo conocíamos a él seguro nos conocemos entre todos. Hubo abrazos, hubo red. Hubo promesas que nos devolvieron una idea de futuro, justo cuando no podíamos convertir el presente en pasado. Porque Nico era el peaje, santo y seña de que compartimos juventud en la ciudad donde queda mejor parecer viejo.
En días posteriores a su muerte, hay que decirlo así para que esa mierda se haga cargo de lo mal que suele elegir… Muerte de mierda. En los días posteriores a su muerte cruzamos mensajes y dimos forma a más reencuentros, también profesionales. Sobre todo, profesionales.
Amigos sin campeón, compartimos recuerdos e imágenes. Nico en lugares. Nico en las asambleas y los abrazos a Radio Nacional. Nico en el festival por los SRT y el espíritu de los SRT. Nico en un taller de madrugada. Nico en la redacción del Hoy Día Córdoba, Nico en La Mañana de Córdoba, Nico también de noche.
La voz de Nico cada vez que hizo falta. Por los medios tradicionales, por los medios públicos, por los medios comunitarios, por los colegas de los medios privados, también por los colegas que dicen detestar los medios públicos. Nico en el gremio, Nico con el gremio fuera del gremio. Nico, todas y cada una de las veces en que hubo que ponerle voz a una iniquidad. Nico, todas y cada una de las veces en que hubo que darle voz a quien padece una injusticia.
A esta altura queda más que claro que hay mucho más que “el Nico”. ¿No? Parafraseando a Iorio, Nico es un nombre de mil hombres.
Calculo que todos, acaso la mayoría, hemos visto el recorte de una entrevista en la que Cherquis Bialo dice que no hay un único Maradona. Dice que “hay por lo menos ocho o nueve Maradonas”. “Uno que jugó al fútbol, uno que alcanzó la celebridad, uno hijo, uno padre, uno amigo, y un largo etcétera”.
Algunos otros han leído textos en los que el personaje, o cada personaje, representa mucho más que su descripción. Protagonistas que llevan consigo muchas caracterizaciones, como una síntesis, que siempre responde a una época.
Hay un Nico, periodista, “el mejor de los nuestros”, decimos los que compartimos espacio con él. Sensible, precioso en cada expresión, preciso con la palabra en tiempos de inmoderación. Generoso en las apreciaciones, austero ante la lisonja, aún mejor oyente
Nico compañero, colega, amigo. El que estuvo más cerca que nadie el pasado año, y el anterior, también antes.
Hay un Nico para hablar de historias y de historia. Un Nico para hablar de lecturas y de literatura. Un Nico para hablar de películas y de cine. Un Nico para hacer periodismo sin creernos protagonistas.
Hay un Nico peregrino de la profesión y uno profesional de lo errático. Un Nico que competía y uno con competencias. Un Nico políticamente incorrecto y uno incorrectamente político. Un Nico que nunca decía pri, un Nico siempre con.
Hablar de Nico es evitar los lugares comunes. Es viajar al recuerdo y volver sonriendo. Es disfrutar la curiosidad por el propio viaje a que invita, no para colección de certezas. Es hablar de consuno, más que de consumo. Es asumir lo efímero sin rendirnos a lo urgente. Es abrazarse haciendo pogo.
Hablar de Nico, acá, en el Cispren, es hablarnos. Vacunarnos contra el solipsismo y la frivolidad que nos presentan como inevitable.
Hablar de Nico, acá, en el Cispren, es reivindicar al periodismo como profesión y también como oficio, hecho por gente, para la gente.
Hablar de Nico, en este entorno, no es homenaje: es reivindicación a todos los que nos hemos cruzado con él gracias a este bendito oficio. Es reivindicación a nosotros.
Imágenes: Gentileza Caleidoscopio Realizaciones. Cispren.
*www.cispren.org.ar


