La creación de la oficina de respuesta oficial por parte del gobierno nacional, y en una semana clave sobre el tratamiento de la Reforma Laboral, es una nueva acción que atenta el ejercicio de la actividad periodística y la libertad de expresión.

Por Redacción*

Ante el lanzamiento del gobierno de Milei de la creación de la “oficina de respuesta Oficial de la República Argentina”, para “verificar” contenidos, desmentir lo que se considera verdad o «fake news», no es otra cosa que un modo de censura y persecusión a voces de periodistas y dirigentes que incomoden al gobierno, sin necesidad de chequear la información. Una nueva acción que atenta contra el ejercicio de la actividad periodística y el desenvolvimiento de los derechos a la libertad de expresión. Sumado a esto, los numerosos ataques a periodistas, el intento derogación del Estatuto Profesional y del Empleado Administrativo de Empresas de que consagran los derechos individuales, colectivos y profesionales, y el capítulo 5 de la Ley de Servicios de Comunicación Audovisual implican un grave retroceso a la libertad de expresión.

Para María Ana Mandakovic, secretaria General del Cispren y Adjunta de la CTAA, el anuncio de esta suerte de creación de «ministerio de la Verdad» encaja perfectamente en lo que nosotros planteábamos similar a aquellos mecanismos de la vieja propaganda nazi: “miente miente que algo quedará”.

La dirigenta manifestó que la intención es que las y los periodistas no repregunten. «No quieren  que las y los periodistas hagan un trabajo consciente en relación a la construcción y producción de la información que requiere pluralidad de fuentes y voces. No estamos diciendo que solo puede hablar  un sector de cierta ideología, por eso la solicitada que se firmó en torno a que no se derogue el Estatuto, a través de la Reforma Laboral, lleva las más variadas firmas de distintos espectros ideológicos que hoy trabajamos en el periodismo.»

Agregó: “El complemento de esta oficina, de este ministerio de la verdad, que le llaman, tiene que ver con hacer un silenciamiento, mentir permanentemente, con que la ciudadanía no puede tener esa opción de informarse con calidad de la información. Nosotros hace mucho que reclamamos lo que sucede con las redes y la verdad que nos parece un despropósito que la respuesta frente a las empresas sea la derogación del Estatuto, cuando tendríamos que estar hablando de cómo se regulan  las plataformas que son quienes hoy realmente se están llevando una tajada importante de los ingresos y hace que los medios de comunicación estén cada vez más desfinanciados y con menos posibilidades de revisar la tarea, con el compromiso que tiene la función social  del periodismo».

*www.cispren.org.ar