Este jueves se realizó en el Museo de Antropologías la charla “Fotografía y Memoria: imágenes que narraron nuestro tiempo» dentro de las actividades en homenaje al fotógrafo Tomás Barceló Cuesta. Las violencias institucionales, el rol de las y los reporteros gráficos, el valor de la fotografía como testimonio fueron parte del diálogo de la jornada.

Por Redacción*

El conversatorio estuvo coordinado por María Ana Mandakovic, secretaria General del Cispren, y participaron Irma Montiel (fotógrafa), Ezequiel Luque (fotógrafo  y periodista de La Tinta) y Alejandra Morasano (Página 12/ARGRA) cuyas imágenes resultaron claves para la reconstrucción del ataque contra el reportero gráfico Pablo Grillo.

La apertura del conversatorio fue realizada por la comunicadora Irina Morán ( Museo de Antropologìas), quien contextualizó las jornadas en memoria de la obra de Tomás Barceló Cuestas, junto a la curaduría realizada por Lucía Morán.

En el contexto de la conversación Mandakovic habló acerca de la necesidad de no naturalizar las violencias institucionales de trabadores de prensa y destacó el valor e importancia de tener un compañero cerca, en un momento determinante, que nos ayuda a cuidarnos. También lo que significó la foto como testimonio «para poder poner un parate determinante, el rostro a una mentira, donde una vez más, el rol de los medios y los fotoperiodistas en este momento es crucial.» 

En un momento emotivo de la jornada, Irina Morán relató el por qué de las mismas.

Ezequiel Luque, dio cuenta de que es difícil hacer un paralelismo entre la violencia que viven los fotorreporteros en CABA y la que se vivencia en Córdoba. «Claramente acá las violencias pasan por otro lado, como, por ejemplo, el recorte de recursos, la misma violencia verbal y el desprestigio que impulsa el gobierno nacional quese traduce en limitaciones a la hora de la libertad de trabajar”, además de acotar la importancia de compartir protocolos y estar en red solidariamente.

Por su parte, Irma Ruiz, comentó que la fotografía siempre incomodó, molestó al poder, y planteó la necesidad de no romantizar la violencia, a la que agregó el interrogante de «¿cuál es el granito de arena que se suma a esta situación? El placer desmedido por la violencia que ejerce este gobierno  y se marca todos los días.»

También destacó que la contraparte de todo esto es que, en este contexto se mantiene, la solidaridad de los reporteros gráficos. “No importa para qué medio trabajás sino lo que interesa es que si a un compañero, compañera le pasa algo, estamos. Felizmente las herramientas modernas sí han venido a ayudar. Por ejemplo, con Pablo Grillo, se formó una red inmediata de colegas para identificar al compañero. Siempre se busca mostrar la verdad, y nosotros  lo vamos a mostrar“.

Irma Ruíz, Alejandra Morasano y Ezequiel Luque (izq. a derecha)

Foto y testimonio

Junto a la muestra de «Tomás Barceló Cuesta», en las paredes del Museo de Antropologías, las elocuentes imágenes daban testimonio de los registros que Alejandra Morasano expuso y compartió su relato del día 12 de marzo de este año, cuando acontecieron los disparos a quemarropa a Pablo Grillo. «El día que le tiraron a Pablo la verdad que tuve miedo. Ese día tipo seis, siete de la tarde llegué y a la media hora no se podía respirar. Para mí fue una de las primeras represiones fuertes que tuve», narró.

Morasano comenta que  registraba las imágenes al grupo de gendarmes y policías que reprimía sin conocer que le habían disparado a Pablo, y tomó la imagen al cabo Guerrero segundos después de dispararle a Grillo, volviendo con el grupo. «Cuando vi toda la secuencia, me temblaba el cuerpo», enunció.

Las imágenes proyectadas forman parte de la muestra fotográfica “Des-control: micropolíticas de resistencia”: un trabajo fotoperiodístico realizado de manera conjunta por Alejandra Morasano y Rocío Bao, quien estuvo tambièn en la jornada de represión. Allí se expone el registro de más de un año y medio de trabajo fotográfico sobre el avance de la violencia estatal y la doctrina del odio, en la represión a la protesta social, impuesta por el gobierno de Javier Milei.

Antes del nutrido debate, Morasano comentó que «como siempre vamos a estar buscando con nuestro registro, la verdad».

La actividad fue organizada de manera conjunta por Cispren, La Tinta,  Fundación Tania Abrile, Ediciones Recovecos, la FCC y el Instituto de Antropologías de Córdoba (IDACOR) y el Museo de Antropologías de la FFyH – UNC.. Y concluyó con numeroso debates candentes del oficio. 

*www.cispren.org.ar

Imágenes: Gentileza Alejandra Morasano – Cispren.