Un día como hoy, pero de 1946, se sancionaba el Estatuto del Periodista Profesional. Un día como hoy, de este 2025, salimos a defenderlo. Nuestro compromiso y protagonismo es fundamental para la vigencia de esta herramienta clave de ejercicio de los derechos de las y los trabajadores de prensa ante los embates del capital concentrado y sus usureros de turno.

El ejercicio y la defensa de los derechos de la clase trabajadora siempre fueron y son fruto de la lucha colectiva. Traen un ejercicio de memoria y nos llama a las calles para que los mismos tengan plena vigencia. 

Un 18 de diciembre de 1946 se sancionaba el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908) que tuvo como antecedente el decreto 7618/1944, al que se le incorporaron reformas, y fue dictado el 25 de marzo de 1944. Ese día también, pero en 1977 fue asesinado Rodolfo Walsh.

Su impulso no solo tuvo que ver con la definición del oficio del trabajo periodístico y una comunicación federal, sino, principalmente, sentó las bases para la protección de los derechos de las y los trabajadores de prensa. Por citar: el sistema de jornadas y descansos; estabilidad laboral, indemnizaciones especiales, participación sindical; cláusulas acerca de la libertad de expresión y de conciencia.

Tiempos vertiginosos y de procesos dilatorios se vivían por esos días de diciembre del 46 en los que se trataba de incorporar el tratamiento de la norma, en donde los dueños de los medios, las patronales empresariales, jugaban fuerte a los fines de impedir su tratamiento con los operadores de turno. 

De ese diciembre, tres días después, se ratifica el Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas (Ley 12921), en donde se reconocen derechos a quienes se desempeñan en áreas de publicidad, contaduría, circulación e intendencia. En los hechos implicó un planteo de unidad entre trabajadores gráficos y de prensa.

En un día en el que se impulsa la más voraz de las reformas laborales, que amenaza con desarticular las negociaciones colectivas, propone prohibir el derecho constitucional a huelga, ataca la estructura sindical, intenta obstaculizar las prestaciones de los servicios de salud para las y los trabajadores y desfinanciar las obras sociales sindicales, entre otros aspectos,  se quiere fortalecer la posición de los empleadores en el día a día de las relaciones laborales de la clase trabajadora. Es vital salir a defenderlo para garantizar ese respaldo jurídico.  

El intento de reforma laboral del gobierno de Milei no solo socava los derechos de las y los periodistas, sino de la clase trabajadora en su conjunto. Por citar, incluye también a los trabajadores de plataformas, la de viajantes, las normativas del teletrabajo, como así también del ámbito cultural al pretender eliminar el financiamiento de los organismos que lo sostienen a través de la eliminación del título  5 de la Ley de Servicios de comunicación Audiovisual (26.522)

Asistimos a un momento clave que intenta, principalmente, renegociar los convenios desde cero, y avasallar derechos fundamentales,  es necesario levantar nuestras voces e imprescindible su defensa colectiva. 

 

¡No permitamos trabajadores pobres y medios más concentrados!

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