Protocolo para la Cobertura Periodística de Derechos Humanos

Protocolo para la Cobertura Periodística de Derechos Humanos

Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (CISPREN)

Protocolo ético de cobertura periodística sobre Derechos Humanos

Este protocolo constituye un pacto de responsabilidad y rigor profesional. Propone recaudos y compromisos éticos esenciales para abordar crímenes de lesa humanidad con una narrativa técnica y humanamente sensible, transformando la comunicación en un engranaje activo de memoria, verdad, justicia y reparación social.

 

  • La persona primero, la noticia después: Ninguna primicia vale más que el respeto al dolor de una familia. Antes de lanzar un nombre, asegurate de que sus seres queridos ya lo sepan.
  • Empatía ante todo: No presionés a nadie para que hable. El silencio también es una respuesta válida y hay que respetarlo como parte del proceso de sanación.
  • Contá historias de vida, no solo de muerte: Reconstruí quién era esa persona, su militancia, sus sueños y su impacto social. No dejés que su identidad se reduzca únicamente a la condición de víctima y el crimen sufrido.
  • Informá los hechos en su contexto: Relatá el caso individual situado en su contexto histórico, social y político, con referencias a la condición de crimen de lesa humanidad imprescriptible, la responsabilidad estatal y las repercusiones en el presente.
  • Cuidá el lenguaje: Limpiá tus textos de amarillismo y morbo. Usar palabras precisas y respetuosas ayuda a reparar el tejido social en lugar de lastimarlo más.
  • Trabajo en equipo con expertos: Apoyá tu trabajo con consultas a psicólogos, peritos y organismos de DDHH. Ellos saben cómo cuidar a las víctimas, familiares y testigos y cómo moverse en sitios de memoria sin interferir.
  • No sos un fiscal: Evitá preguntas escabrosas que obliguen a revivir el trauma. Enfocá tus entrevistas en la memoria activa y en el presente.
  • La ética te hace mejor profesional: Seguir estas recomendaciones te da credibilidad. Un periodista que respeta la dignidad humana se convierte en una fuente confiable para toda la comunidad.

 

 

Derechos Humanos y Crímenes de Lesa Humanidad

La ética como escudo y herramienta social

Impulsamos este marco normativo para respetar y preservar la integridad de las víctimas del terrorismo de Estado y la salud mental de sus entornos afectivos. En coberturas de tal criticidad, el rigor periodístico es el único camino: la improvisación no solo es un error profesional, sino un riesgo de causar daños irreparables en quienes han atravesado el horror represivo y sus secuelas.

Anteponemos el respeto humano a la urgencia de la primicia. Este compromiso legitima nuestra labor y nos posiciona como actores de la memoria colectiva, respondiendo a una sociedad que exige responsabilidad informativa y verdad histórica.

1. Origen: un compromiso con la memoria

Este documento nace del análisis profundo tras los recientes hallazgos e identificaciones de restos de víctimas del terrorismo de Estado durante el período 1974 -1983, en terrenos de ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de la provincia de Córdoba.

Estas experiencias de gran valor histórico y jurídico, con profundas repercusiones colectivas y personales, exponen la necesidad de profesionalizar el vínculo con los familiares, erradicando definitivamente las prácticas de revictimización.

Las claves de su creación:

  • Prioridad por el respeto: La identidad de las víctimas es sagrada; su publicación exige la notificación previa a sus familias.
  • Diálogo interdisciplinario: Una construcción colectiva entre periodistas, psicólogos y expertos judiciales para elevar los estándares de la prensa regional.
  • Misión reparatoria: Convertir al comunicador en un aliado estratégico de la verdad social, evitando cualquier obstáculo al proceso de justicia.

Este documento sistematiza un aprendizaje colectivo, diseñado para que la comunicación sea siempre una aliada de la verdad social y nunca un obstáculo para el proceso reparatorio.

2. Premisa fundamental: empatía sobre exclusividad

A. El respeto como mandato

  • Privacidad inviolable: Ningún impacto noticioso justifica la intrusión en el duelo o la intimidad de los afectados.
  • Derecho al silencio: El testimonio debe ser siempre un acto voluntario. Hay que evitar cualquier forma de presión para obtener declaraciones.
  • Soberanía del dolor: Respetamos los tiempos internos de las víctimas por encima de los ciclos informativos del medio.
  • No invadir: Evitar el interrogatorio detallado sobre datos judiciales que saturan a los afectados.

B. Perspectiva humanista en la comunicación

  • Sujetos de derecho: Erradicamos el lenguaje morboso. Cada testimonio es el fragmento de una vida humana, no un objeto de consumo sensacionalista.
  • Edición del lenguaje: Precisión y sobriedad en títulos, placas y subtítulos, evitando cualquier adjetivación que revictimice o afecte la dignidad de los protagonistas. Informar con claridad y sin tecnicismos legales.
  • Compromiso con la Memoria: La labor periodística debe ser una pieza que encaje en el engranaje de Memoria, Verdad y Justicia.

3. Rigor y reconstrucción

  • Reconstrucción Integral: Es imperativo narrar la historia política y social de las víctimas, rescatando sus vidas y contextos, no solo sus finales trágicos.
  • Pluralidad de fuentes: Contrastar con rigor voces judiciales, organismos de DDHH y especialistas en acompañamiento psicológico.
  • Criterio ético: Antes de publicar, nos preguntamos: ¿Cuál es el sentido social de esta información? ¿Repara o daña?

3. Cobertura en terreno y rigor institucional

  • Sinergia técnica: Trabajar en sintonía con peritos y equipos de salud mental para preservar el valor forense y simbólico de los sitios de memoria.
  • Fuentes primarias: Reconocer a los Espacios de la Memoria y las querellas como interlocutores indispensables de seriedad y compromiso histórico.
  • Distancia ética: El uso de teleobjetivos y una ubicación prudente son recaudos válidos para no interferir con las tareas periciales en el terreno.

4. Gestión de la entrevista: evitar la revictimización

  • Enfoque en la Memoria: No actuar como fiscales. Evitar detalles escabrosos ya declarados; centrar el diálogo en la memoria activa y el presente.
  • Edición responsable: El montaje no debe distorsionar el relato. Es fundamental velar por el estado emocional del entrevistado tras concluir el encuentro.

5. El valor estratégico del Protocolo

  • La implementación de este protocolo jerarquiza la labor del medio, trazando una frontera clara frente al ruido del sensacionalismo. Al anteponer la dignidad humana a la lógica del espectáculo, el periodismo se reivindica como un actor ético estratégico para la salud democrática de nuestra sociedad.
  • Dignidad vs. espectáculo: Romper con la «noticia mercancía» posiciona al medio como un actor ético, diferenciándose en un ecosistema saturado de contenidos descartables.
  • Capital de confianza: Fortalecer el vínculo con las familias mediante un trato seguro construye una credibilidad invaluable ante la comunidad.
  • Hoja de ruta profesional: Ofrece una guía clara para resolver dilemas en tiempo real, protegiendo al periodista de las tensiones propias de estas causas.

6. Conclusión: La ética como norte profesional

Este protocolo no es una declaración de principios, sino una herramienta técnica de trabajo. En escenarios complejos, la ética actúa como una brújula que otorga seguridad jurídica, profesional y emocional, permitiendo al trabajador/a de prensa transitar contextos críticos sin caer en la improvisación.

Solo con rigor en el método y sensibilidad en el trato se logra un periodismo que sea puente legítimo hacia la verdad y la memoria colectiva de nuestra sociedad.

 

Este Protocolo ético de cobertura periodística de Derechos Humanos se construyó a partir de la convocatoria a periodistas, comunicadores sociales, trabajadores de Espacios para la Memoria, abogados, psicólogos, funcionarios judiciales y referentes de organismos de Derechos Humanos involucrados con las causas de lesa humanidad en Córdoba. En las reuniones de debate y trabajo, realizadas entre junio y agosto de 2026, en el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren), participaron: Paula Mónaco Felipe / Miguel Ceballos / María Molas / María Noel Tabera / Patricia Chalup / Miguel Apontes / Emiliano Salguero / Adrián Camerano / Daniel Díaz Romero / María Laura Villa / Alexis Oliva / Myriam Mohaded / Katy García / Ezequiel Luque / Emilia Calderón / Rodrigo Savoretti / Facundo Arzamendia. Además de lo aportado por los y las participantes, se tomaron en cuenta las Recomendaciones para el tratamiento mediático responsable sobre la dictadura cívico-militar y el proceso de Memoria, Verdad y Justicia (2021), de la Defensoría del Público de la Nación.


https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2021/04/recomendaciones-dictadura_0.pdf