El Protocolo para Periodistas en Coberturas callejeras, elaborado por el Cispren, es una herramienta para la prevención  y el cuidado de quienes ejercen el periodismo en la vía pública para velar por su seguridad e integridad. En un panel integrado por trabajadorxs de prensa se destacó su importancia y valor.

Por Redacción*

Durante la semana de las y los Trabajadores de Prensa, en el Centro de Documentación Juan C. Garat del Cispren, se presentó el Protocolo para periodistas en coberturas callejeras en donde participaron del panel  Gastón Cosutta (SRT-Canal 10), Ezequiel Luque (La Tinta), Leo Guevara (Mitre),y  Luisa Loza (Radio Sur).

El protocolo toma como base otras herramientas que ya el Cispren posee, tales como el Retrapren (Registro de Trabajadores de Prensa y la Comunicación de Córdoba) , en tanto se habilita la necesidad de reconocer y reafirmar los derechos laborales específicos y las garantías consagradas en la Constitución Nacional y en el Estatuto del Periodista Profesional (ley 12.908) a quienes ejercen el oficio periodístico y comunicacional en los diversos ámbitos. Un instrumento que profundiza el debate colectivo sobre las diversas formas de trabajo que existen en la actualidad y no están contenidas en el Convenio Colectivo de Prensa e impulsa al ejercicio de la tarea periodística amparada en sus derechos.

Ver PROTOCOLO PARA PERIODISTAS EN COBERTURAS CALLEJERAS-1

La actividad contó con la presencia de la secretaria General del Cispren, María Ana Mandakovic , secretario Adjunto, Andrés Fundunklian; integrantes de Comisión Directiva del gremio y trabajadoras y trabajadores de diferentes medios autogestivos y convencionados.

Al inicio de la jornada, Rodrigo Savoretti, pro Secretario de Cultura y Acción Profesional, destacó que el mismo nace como una necesidad imperante en una Argentina donde ejercer el periodismo es un riesgo. “El gobierno nacional y sus aliados de los gobiernos provinciales ejercen de manera estatal y paraestatal una violencia sistemática, contra las y los trabajadores de prensa. En este contexto la integridad física de les colegas nos parece fundamental”.

Al mismo tiempo, en su alocución Savoretti expresó que el  instrumento que elaboró el Cispren «no es un protocolo acabado, sino  una herramienta en construcción»  que continuará con el aporte de afiliadas, afiliados y especialistas. En este sentido afirmó: «Nadie se salva solo. Hay un gremio atrás», tras agregar que «nace como una necesidad imperante, ante una Argentina donde ejercer el periodismo se ha vuelto una actividad de riesgo«, afirmó.

Por su parte, para Leonardo Guevara, trabajador de radio Mitre, la presentación del protocolo es una instancia de diálogo que  “no se genera todos los días y como laburantes de la calle tenemos que aprovecharlo. También como sociedad creo que nos falta un montón para que se pueda comprender el trabajo que nos toca realizar. Yo defiendo el periodismo de calle, porque la mayor parte de mi carrera fue allí. Me formé, aprendí, crecí y me equivoqué en la calle. Tenemos que hablar con el entrevistado para que nos de una nota, o el mejor testimonio. Tenemos que ser nuestros propios productores y, al mismo tiempo, lidiar con la inmediatez; chequear la información, y ser responsables de lo que se pone al aire.«

En relación al protocolo afirmó que «estamos en una situación complicada y muchas veces somos nosotros mismos los que nos cuidamos somos nosotros mismos, ni siquiera el medio para el cual trabajamos puede hacerlo porque estamos en la calle.»

Gastón Cosutta, trabajador de los SRT,  comentó la experiencia a partir del medio de comunicación donde trabaja. En este sentido, afirmó que estar munido del logo de un medio de comunicación, a veces, funciona. O bien también cuando un compañero de trabajo que hace cámaras y lo conocen funciona como protección, empero que esta no es la misma situación que tienen los diferentes periodistas de diversos medios. Y también depende de las más diversas coberturas que se realicen.

“Eso funciona como un paraguas. Creo que este protocolo nos tiene que hacer pensar no solamente en aquellas coberturas de  manifestaciones, porque también sucede hoy cuando hay que ir a cubrir en un barrio un hecho de inseguridad o un asesinato. Muchas veces se llega y sos casi enemigo de todo, porque si la persona, lo que pasó ahí, involucra a alguien del barrio y esa persona del barrio está asignada como la autora de algún hecho, se la agarran con vos y el móvil. Entonces, no es que solamente esto pase en las manifestaciones. Creo que cada vez hay más peligros en ese tipo de coberturas donde antes como productor le decía a mi cronista de calle, bueno, anda que son las 3 de la tarde, ¿qué te va a pasar? Y hoy la verdad que si es de día o de noche, el peligro en la calle está mucho más creciente. Aquel viejo código que  al periodista no se lo atacaba, hoy prácticamente eso no existe.

Protegernos ante los discursos de odio

Para Ezequiel Luque, trabajador de La Tinta,  el clima de época secundado por los discursos que se promueven desde el gobierno nacional de «no odiamos lo suficiente a los periodistas», es una estrategia sistemática y directa, al menos en Buenos Aires, contra las cámaras. El reportero gráfico comentó la situación de la compañera corresponsal de La Tinta en Buenos Aires, Eloisa  Molina, en la que fue agredida. A ella la tiraron al piso y a su cámara fotográfica le tiraron agua y se le rompió.

«Me parece importante ayudarnos y protegernos ante esta coyuntura. Nos toca discutir entre nosotros, pero el problema de fondo es que hay gobiernos que creen que reprimir, garantizar una calzada en las marchas le da votos y, en el medio, estamos nosotros. Entonces nosotros vamos a seguir acomodándonos y garantizando nuestra seguridad pero el problema sigue siendo quién está detrás de eso».

El reportero gráfico comentó que desde hace  quince años  saca fotos en la calle. «Nunca sentí que me hiciera falta hacer todas estas cosas que parecen lógicas y sin embargo habrá que hacerlas. En Buenos Aires hace dos años no hacía falta usar máscara ni casco. Escuchaba hace unos días que en una entrevista que hicieron a los reporteros afirmaban que ahora en vez de ahorrar para mejorar un poco la cámara, para comprarnos un lente que nos cuesta bastante caro, hay que comprar un casco, una antiparra».

Ejercer el derecho a la comunicación

Para Luisa Loza, movilera y cronista de la radio comunitaria FM Sur, destacó que las crónicas callejeras que se realizan son parte del proyecto diario de comunicación, como emisora comunitaria e integrante de la Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), ya que diferentes informaciones son para integrar ese informativo federal.

«El ajuste en las políticas públicas afecta al trabajo que realizamos en la calle. Y nos preguntamos: ¿podemos armar un equipo para cubrir una movilización? ¿Cuántos podemos ser? ¿Puede un medio cooperativo garantizarlo? Y no, porque no hay un aporte real en las políticas de comunicación para el sostenimiento de proyectos de comunicación, de las radios, de la distribución democrática de la pauta oficial para los medios de comunicación cooperativos»

Loza comentó que desde la emisora se trabaja mucho con organizaciones y movimientos sociales, con los centros de salud municipales, y escuelas que piden el móvil para cubrir. Tenemos que ir a todos lados,  y no sólo la zona Sur, porque también venimos  al centro. Entonces, ahí también hay una reducción, recorte, de este ajuste por parte del gobierno nacional que afecta e impacta en los gobiernos provinciales en relación a las políticas públicas para los medios. Y eso también afecta en nuestra labor de la seguridad, ¿no? ¿Cómo llegamos a cubrir a esos territorios para poder cumplir con el objetivo de que nuestros medios comunitarios ejerzan la comunicación como un derecho humano. Mencionamos con razón que el derecho a la salud, la educación, son importantes,  pero también, al adoptar el derecho a la información y el derecho a la comunicación».

*www.cispren.org.ar

Imágenes: Marcelo Moreira.