A 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y a 35 de la vuelta a la democracia, los Organismos de Derechos Humanos de Córdoba, junto a referentes de distintos sectores de la sociedad organizada plasmaron en un documento lo que dieron en llamar como indica el título un conjunto de sueños colectivos.

Por Redacción*

 La lectura del texto la hizo Sonia Torres, referente de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba. Asistieron numerosos representantes de organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos, académicos, ambientalistas, del movimiento campesino y de la cultura, entre otros. Luego se realizó la rueda de prensa programada con periodistas de los medios.

 

 Aquí el texto completo:

Sonia lee

Sonoa Torres, lee el documento completo

“Soñamos una Córdoba en la que la brecha entre la persona que más gana y la que menos gana no genere el hambre de miles de compatriotas y una injusticia tan dolorosa.

Soñamos una Córdoba en la que cada persona pueda tener un plato de comida en la mesa.

Soñamos una Córdoba que garantice los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Soñamos una Córdoba en la que las trabajadoras y los trabajadores tengan un sueldo digno, condiciones de trabajo dignas y libertad para reclamar por sus derechos organizadamente.

Soñamos una Córdoba donde los jubilados y las jubiladas vivan dignamente y se les reconozca el trabajo de toda una vida.

Soñamos una Córdoba donde la palabra circule plural y diversa. Con una real libertad de expresión.

Soñamos una Córdoba con educación pública inclusiva y justa que garantice la igualdad de oportunidades en todos los niveles de formación.

Soñamos una Córdoba con una cultura popular con llegada a toda la sociedad.

Soñamos una Córdoba sin miedo y con la alegría como bandera.

Motoneta

Emilio Pihén de H.I.J.O.S. habla durante la rueda de prensa

Soñamos una Córdoba donde la ciencia tenga financiación y los científicos puedan desarrollar su carrera en nuestro país.

Soñamos una Córdoba en la que cada joven, sea del barrio que sea, pueda salir y volver a su casa tranquilo y seguro.

Soñamos una Córdoba con políticas de seguridad transparentes, democráticas, con prevención más que represión.

Soñamos una Córdoba en la que cada mujer pueda caminar por la calle tranquila y a la hora que quiera.

Soñamos una Córdoba con paridad de género y sin violencia contra las mujeres.

Soñamos una Córdoba donde se implemente la ley de Educación Sexual Integral.

Soñamos una Córdoba en la que se aplique el protocolo de aborto no punible.

Soñamos una Córdoba donde la juventud sea protagonista de la participación política y social.

Soñamos una Córdoba con los responsables civiles de la dictadura condenados, como en el reciente fallo de la causa Ford que demostró la participación de civiles y empresarios en el secuestro y tortura de 24 obreros.

Soñamos una Córdoba que garantice la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad que permiten a las generaciones nacidas en democracia, entender la historia con empatía.

Soñamos una Córdoba con políticas públicas ambientales centradas en la protección del monte nativo, el acceso al agua potable y la tenencia de la tierra.

Soñamos una Córdoba en la que las Abuelas de Plaza de Mayo, con la ayuda de los cordobeses y las cordobesas, podamos encontrar a los más de 300 jóvenes que el Terrorismo de Estado apropió y que aun no conocen su verdadera identidad, viviendo como esclavos de las familias que los retienen.

Soñamos una Córdoba libre, inclusiva, justa y solidaria.

La historia de los derechos es la lucha por alcanzarlos.

Este es nuestro sueño colectivo. Vamos a trabajar para hacerlo realidad. Reconstruyendo los lazos sociales, consolidando la unidad y fortaleciendo la lucha”.

Fuente: Texto  Prensa DD.HH

Fotografía Mercedes Ferreyra

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“Me voy feliz”, dijo en declaraciones a la prensa Hernán Vaca Narvaja apenas conoció lo resuelto por  el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).  “Ha sido un fallo positivo porque respeta el derecho ciudadano a estar informado”, analizó, Edgardo Adolfo Ruibal, su abogado. El periodista fue demandado 10 años atrás por  Marcelo Macarrón  y sus hijos Facundo y Valentina por “daño moral”.  El viudo  está doblemente imputado por el crimen de su esposa Nora Dalmasso, que aún permanece impune.

 Por Katy García *

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Vaca Narvaja y su abogado leen el fallo

 “Me parece que es una resolución muy importante que la Justicia provincial haya rechazado la barbaridad jurídica cometida por la justicia corporativa de Río Cuarto;  la demanda del doblemente imputado Marcelo Macarrón y además las costas que se me imponía, en esta locura judicial que  vengo padeciendo desde hace diez años”, expresó, ante los periodistas presentes apenas salió de la barandilla, de la Secretaría Civil y Comercial del TSJ, ubicada en el edificio de Tribunales I.

 La resolución del alto Tribunal ha hecho  lugar,  parcialmente, a la demanda de los hijos, Facundo y Valentina Macarrón, en aquel momento menores de edad, porque la Convención de Derechos del Niño los protege. La condena consiste en el pago de una indemnización en dinero. En este sentido, el abogado expresó que cuando analicen los fundamentos estarán en condiciones de considerar la posibilidad de apelación. “Ha sido un fallo muy  positivo porque el derecho ciudadano a la libertad de expresión, a estar  bien informado han sido respetados y confirmados”, acotó. En este punto, el periodista consideró que “es más razonable discutir una indemnización a menores de edad que a una persona que ha sido doblemente imputada como autor intelectual y material por el crimen de Nora Dalmasso”. Asimismo, admitió que es posible que los periodistas “hayamos  cometido un exceso por la repercusión enorme del caso” y recordó que Facundo fue imputado de haber asesinado a su madre por un fiscal y no por el periodismo.

 Reflexionó que no se trata de un caso que solo involucra a un periodista. En ese sentido valoró que “pone una cuota de cordura, porque se preserva la libertad de prensa y el ejercicio de la profesión, en la provincia de Córdoba y en el país. Ha puesto un poco de sentido común, y lo otro se verá en la Corte”. Sostuvo que además significa “Un golpe tremendo a la prepotencia de una mafia de abogados y de imputados que me sometieron a un acoso judicial tremendo. Hoy hubo luz y se hizo justicia”.

 El periodista valoró que la resolución es “Es un triunfo rotundo de la libertad de expresión, de la libertad de prensa y la libertad de trabajo.  Estoy muy contento, muy satisfecho; es una  batalla que lleva diez años, así que estoy muy agradecido a todos los colegas, al Cispren y a toda la gente que me ha hecho el aguante. Estoy muy emocionado,  porque por fin se ha hecho justicia”.

Vaca Narvaja había sido demandado por las investigaciones periodísticas que publicó en la revista “El Sur” y que daban cuenta del asesinato de Nora Dalmasso ocurrido en Rio Cuarto, en noviembre de 2006. Mientras el crimen de la mujer – hasta hoy- sigue impune, el único imputado era el periodista. Antes de llegar a esta instancia hubo dos sentencias condenatorias anteriores -en primera instancia y en Cámara- que hoy fueron rechazadas en los aspectos más controvertidos.

 Acompañaron al periodista su madre, Raquel Altamira, su hermana Carolina Vaca Narvaja, dos de sus hijos, Miguel Apontes, en representación del Cispren, y colegas periodistas y reporteros gráficos.

 *Agencia Prensared

Fotografía Gentileza Gabriela Lescano 

Libre de virus. www.avast.com

El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación, Cispren, se solidariza con lxs trabajadores de Radio Nacional Córdoba ante la negativa de la patronal a debatir cuestiones salariales, esto lxs coloca en una situación de emergencia ya que hace más de 233 días que venció la paritaria para el sector.

Exhortamos a la patronal a convocar al debate de manera urgente. Lxs trabajadores no pueden seguir resistiendo los altos índices de inflación y el costo de vida ya sobre 2019 con salarios de 2017.

Acompañamos a lxs trabajadores en la decisión de permanecer en estado de asamblea permanente con retención de tareas parcial hasta tanto se acceda a iniciar el debate paritario. Ponemos a su disposición todas las herramientas legales y/o gremiales para garantizar la pronta resolución de este conflicto.

Córdoba, 20 de diciembre de 2018

Comisión Directiva Cispren

Este jueves 20 de diciembre, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) dará a conocer la sentencia correspondiente a la demanda por daño moral que le iniciara el viudo Marcelo Macarrón, dos veces imputado, y sus hijos Facundo y Valentina, al periodista Hernán Vaca Narvaja, director de la revista El Sur. Solidaridad del Cispren y convocatoria a las escalinatas para acompañar al compañero. En Rio Cuarto se reúnen en la sede del Cispren, a las 11, en  Hipólito Irigoyen 986. Basta de criminalizar el oficio!

Por Redacción

Hernan censura “Desde el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) nos solidarizamos con el compañero y convocamos a los y las trabajadores/as a visibilizar este hecho en los medios para los que trabajan. Es necesario evidenciar que hasta ahora el único acusado de la causa Nora Dalmasso es un trabajador de prensa, perseguido y hostigado judicialmente por cumplir su rol social de informar.

Mañana a las 12, en Tribunales I, por la entrada principal,  acompañamos todxs a Hernán Vaca Narvaja”.

Un crimen impune

Días atrás el periodista compartió en su cuenta de facebook algunas preguntas y reflexiones en torno al anuncio recibido desde el Superior Tribunal de Justicia, órgano máximo del poder judicial de la provincia de Córdoba.

“… ¿Priorizará el máximo organismo del Poder Judicial cordobés el sentido común y se ajustará a la ley o cerrará filas con sus pares de Río Cuarto?

La primera lectura de la sentencia debió realizarse el 7 de noviembre del año pasado, pero fue suspendida a horas de realizarse, sin explicación alguna. Un año después, el TSJ anuncia que se expedirá sobre el caso.

El fallo del TSJ llegará una semana después de la presentación de la novela “El Crimen del que todos hablan”, de la escritora Manuela Centeno, que reivindica la figura de la víctima y apunta a los sospechosos de siempre. Es la tercera novela inspirada en el caso Dalmasso (las otras fueron escritas por Ricardo Ragendorfer y Martín Malharro). Cada una tiene un final diferente, pero en ninguna se condena al periodista que siguió el caso.”

Rodolfo Walsh solía decir que la realidad supera a la ficción y bajo esa premisa inmortalizó en su libro Operación Masacre los cobardes fusilamientos en un basural de José León Suárez. Carentes del rigor y el talento del autor de “Esa mujer”, los desacreditados miembros del TSJ cordobés escribirán un nuevo capítulo del mayor disparate de la historia reciente del crimen en Argentina.

Hasta entonces”.

Fotografía Archivo y Otro Punto

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En el TOF1, declararon ayer siete testigos. Tres lo hicieron en el recinto y cuatro por video conferencia. Cada testimonio, personal y de contexto, es un retazo de un todo que muestra el funcionamiento del plan sistemático implantado por el terrorismo de estado en la provincia de Córdoba, una de las provincias más castigadas por la represión ilegal.

Por Katy García*

Este juicio pone el foco en los delitos cometidos por policías del Comando Radioeléctrico. Isaac Garay, Ramón Hugo Bengolea y Daniel Villar declararon en la sala de audiencias del TOF1. En tanto que Ramona Ángela Sánchez, Roberto Esteso, Roberto Tallei y Raúl Cerezo lo hicieron, por videoconferencia, desde San Luis, Buenos Aires, Tenerife (España), y Mar del Plata, respectivamente.

Iniciado el debate, el fiscal Maximiliano Hairabedián le pidió  a cada testigo que le relate al Tribunal lo que conoce o le sucedió. Luego, las partes realizaron las preguntas pertinentes.

Marcas hay

Bengolea

Ingresa a la sala el primer testigo

El primero en ingresar a la sala fue Raúl Hugo Bengolea. Su testimonio se vincula con los asesinatos de José Osatinsky y José María Villegas. Contó que cuando volvía del trabajo -a la tardecita- se enteró por vecinos y familiares que horas antes hubo un operativo militar/policial en la casa de unos estudiantes que vivían en la calle Brasil y que escaparon por los techos. Pudo ver, dijo, que “en la vereda donde cayó muerto uno de los chicos había dientes, restos de sangre y cabellos”. Y afirmó que existen marcas de impactos de bala en la zona donde se produjo la balacera. Se refiere al hecho octavo, cuando el 2 de julio de 1976  llegan al lugar 11 patrulleros del Comando Radioeléctrico. Ingresan a la casa y persiguen a Carlos Guillermo Berti y Néstor Morandini -que logran escapar- y matan a José Osatinsky (15) y José María Villegas (21).

El hermano de Berti, en la audiencia anterior, contó que aquél día había explotado una “panfletera con mecha” en la casa y que los jóvenes se habían asustado. Entonces, salieron a la calle y le  dijeron a los vecinos que el ruido que escucharon había sido por la explosión de una garrafa.  Esta es la versión ratificada por el testigo. “Los chicos se dispersaron y salieron por los techos sobre el pasaje 11”, expresó.

El testigo vive en Barrio Güemes desde siempre. Le costó recordar sus propias declaraciones y fue necesario refrescarle la memoria con la lectura de algunos pasajes que al escucharlos confirma.

Parecíamos invisibles

Daniel Alberto Villar declaró como víctima y en relación al  hecho primero. El 3 de mayo de 1976, lo detuvieron en la Terminal de ómnibus junto a otro compañero de Alta Gracia. Viajaban juntos a cursar en la Universidad Católica de Córdoba. Un policía de civil observó que llevaba un libro titulado “El Personalismo”. Y ahí nomás llamó a los uniformados y a punta de pistola los condujeron a la seccional primera de policía, luego al policlínico policial y después al D2.

En el camino le decía: “Escapate hijo de puta…parecía que éramos invisibles porque nadie dijo nada”.  Durante los interrogatorios le preguntaron datos personales y de los  parientes que “eran anotados por colaboradores de los torturadores”.

Villar

Le preguntaban por la novia

La lectura de una nota en el diario Sumario que daba cuenta de la historia de Hugo Pavón disparó sus recuerdos. Contó que a pesar de que estaba torturado “escuché a Pavón, le reconocí la voz y el nombre. Levanté la vista, no pude verlo pero sí lo escuché”. Precisó que lo habían colgado de un gancho, en el techo, y que había dos bancos de piedra. Se refiere al “tranvía” del D2, donde estuvo con otros prisioneros todos golpeados. Desde ahí escuchó gritos de mujeres. Le contaron que se trataba de Diana Fídelman.

Indicó que a Pavón lo “descuelgan en un determinado lugar”. Y que como era obeso “tengo muy presente el ruido de los golpes”. Añadió que le preguntaban por la novia y que Hugo no contestaba. El 4 de mayo “escuchamos un impacto de bala en un lugar muy cerca, a la noche” y que comentaban: “Mirá, pierde como un lechero”, mientras desplazaban el cuerpo. “Y de ahí no lo veo más a Pavón”.

Gracias a los vínculos de su madre con el arzobispo Raúl Francisco Primatesta logró quedar en libertad a los pocos días. En otro tramo del relato aludió a “un tipo de zapatos marrón claro y pantalón vaquero” que después supo que se llamaba Julio Antún.

Tuvimos que actuar …

 Roberto Tallei, declaró por video conferencia desde el consulado de Argentina, en Tenerife, España.  

Vivía en pleno centro de la ciudad. A eso de las dos de la madrugada golpean con fuerza y a los gritos la puerta del departamento que habitaba. “Entró una persona vestida de militar y tres policías con ametralladoras cortas” y mientras uno lo interrogaba otro lo apuntaba. Le plantaron unas revistas del partido comunista. Lo esposan y llevan detenido. Lo introducen a un auto chico, en el asiento trasero, rumbo al comando radioeléctrico.

Relató que junto a otros detenidos permanecieron en un ambiente amplio sentados en el suelo. Y que por las noches, llegaba un militar al que reconocía por los botines y el pantalón y les ordenaba como en el servicio militar realizar movimientos vivos acompañados por golpes, mientras se paseaba. La noche siguiente, escuchó dos disparos de pistola cerca del lugar. Y un militar les dijo “pórtense bien porque hubo dos personas que se han querido escapar y tuvimos que actuar”.

Pasó cinco días y se retiró caminando. Vivía con Juan Carlos Molina también detenido en otro procedimiento.

Hairabedián en primer plano, detrás Claudio  Orosz y Lyllan Luque

El fiscal Hairabedián en primer plano, detrás la querella, Claudio Orosz y Lyllan Luque

Estupefacción y asombro

Ramona Ángela Sánchez declaró por videoconferencia desde San Luis. Lo hizo como víctima y testigo (hecho primero). Junto a Hugo Pavón Quiroga y Carlos Alberto Varella Alves, su novio, fueron llevados a la comisaría de Alta Gracia y luego al D2, en Córdoba.

“Todo era estupefacción y asombro. Nos vendaron y esposaron en el banco y nos torturaron”, dice, y ahí nomás relativiza su propio sufrimiento. “A mí era más  psicológico que físico” mientras que “Huguito (Pavón) era torturado varias veces al día. Volvía apaleado incluso le dieron un culatazo con el fusil”. Recordó, además, que por las noches venía un hombre alcoholizado que les gritaba y hacía correr y armar “una torre humana” donde caían unos sobre otros.

Ramona fue víctima de abuso por parte de un hombre al que ella bautizó como El gato. Este señor “sutil, delicado” le sacó la venda y pudo ver su cara. Se parecía a un tanguero, vestido de negro. Lo trataban con respeto, como si fuera un superior. “Era un policía federal”, afirmó. Cuando estaba a punto de violarla ella gritó. Justo llegó otro policía para avisarle que estaba un oficial aparentemente de rango superior y le dijo: “dejalo para más tarde”.

Después de 10 años, en un baño en Brasil, escuchó una carcajada que le hizo revivir esa experiencia y salió corriendo.

Huguito

“Huguito no pasaba de 1.70, gordito, fornido, con una vida apacible” que tenía un hermano mayor y era artesano. “Al lado de su casa vivían sus primos. Uno de ellos estaba en el ejército, pelo corto, y era (para ellos) el hippie sucio”, le dijo al Tribunal.

Analizó luego cómo vive la dimensión tiempo una persona cautiva. “No hay días ni noches sino las campanadas”. Hasta que un día les dicen que quedarán libres. “Huguito me pidió que le diga a su madre que lo saque de acá porque no aguantaba más”. Estuvieron presos desde el 30 de abril hasta el 4 de mayo. “Fue una eternidad”, sostuvo.

Sobre el final manifestó su desacuerdo con los sobreseimientos por fallecimiento que prevé la ley. Lo mismo con los que son separados de la causa y se mueren en sus casas, sin sentencia. “Porque no dejan de ser culpables”, expresó.

No tenía militancia política

Por su parte, Raúl Cerezo declaró por videoconferencia desde Mar del Plata. Lo hizo en relación a Hugo Pavón. “Vivíamos casa de por medio. Era la tarde, cuando militares y policías rodearon el lugar. Un procedimiento bastante grande. Vi que lo sacaban en una furgoneta verde, agarrado de los pelos. Eso es lo que más recuerdo. Con policías y militares armados.

Con su hermano se juntaban a charlar y a “boludear” a la tarde y noche y los fines de semana. Las madres de Hugo y la suya tenían un vínculo de amistad. “Compartíamos muchas cosas de adolescentes. Todas las tardes nos juntábamos. Hugo no hacía deportes y era muy pulcro. No tenía militancia política, nunca hizo ningún comentario de política. Sé que salía con una chica de San Francisco”, explicó. Una de las versiones que se conoce sobre las razones del procedimiento, cautiverio, asesinato y desaparición se relaciona con la novia de Hugo. No obstante aún no está claro.

El testigo que es psicólogo habló del temor que se vivía en aquella época.

Peor que a un animal

 Isaac Garay militaba en el Partido Comunista (PC). Había sido detenido otras veces. “Ese día en la terminal presentí que me iban a detener. Y cuando llego a casa me entero que habían detenido a mi hermano”, empezó diciendo frente al Tribunal.

Estaba parado en la puerta cuando un patrullero Torino, ingresa a contramano. Los policías lo identifican y lo llevan detenido. “Sin violencia, en ese momento”, aclara, porque apenas sube al auto lo tiran al suelo y golpean. En el D2, lo reciben diciendo “ahí llegó el judío”, dando por hecho que lo era “por mi nombre”. Estuvo en el tranvía unas dos semanas. Esposado y encapuchado. Recordó que desde ahí se escuchaban los gritos de seres humanos “vejados, tratados peor que a un animal”. Allí y en el baño se fue enterando de las torturas a las que eran sometidos y que Diana Fídelman había sido sentenciada a muerte. Y del “intento de fuga” de María Eugenia Irazusta. (N de la R. Los asesinatos de ambas fueron juzgados y condenados durante el Juicio Videla, en 2010, conocido como UP1).

Lo interrogaron sobre el partido donde militaba y sobre la muerte de un empresario de SanCor. No era sindicalista. Solo asesoraba a los delegados de la terminal de ómnibus. Del D2 paso a la alcaidía. “Dos mundos distintos, uno el horror y otro las vacaciones”, le dijo al juez Díaz Gavier en referencia a esos lugares. Antes de recuperar la libertad estuvo detenido en  la UP1 y en Sierra Chica.

Por un croquis

Roberto Esteso, testimonió desde el Consejo de la Magistratura, en Buenos Aires. El testigo describió que la noche del 29 /30 de abril de 1976 fue allanado y detenido en el departamento donde vivía con su esposa y un bebé de 40 días. Escuchó ruidos y al observar por la mirilla fue encañonado. Abrió la puerta del comedor y se le abalanzaban los policías. Lo arrojan al piso, maniatan y vendan los ojos. Lo suben a la parte de atrás de un auto y conducen hasta el Cabildo y el  D2.

La patrulla llegó a su casa guiada por un croquis que habían encontrado en la casa de unos “guerrilleros”. ¿Qué pasó? En esa vivienda vivía una compañera de estudio a quien invitó a un asado y le hizo un mapa con la dirección y una flecha que indicaba “casa con ladrillos rojos”. Lo interrogaron sobre una persona llamada “Tato Olmos u Olmedo” a quien no conocía. Y sobre sus ideas políticas. Era abogado laboralista y estaba vinculado con comisiones internas de sindicatos.

Luego paso al D2 donde fue golpeado. “Sentía que estaba solo, con gente alrededor”, reflexionó. No sabía por qué estaba preso y tampoco si algún juez estuviera al tanto. Pero sus reclamos eran tomados de manera jocosa con comentarios del tipo “aquí el doctor pide…”

Cuando vio que le habían traído los mocasines se sintió fortalecido para pedir la libertad. En una reunión, cara a cara, con una persona que se interesó por su situación le dijo que iba a quedar libre.

Ya sin venda, y en una oficina con personal uniformado, pide una certificación que finalmente logra. Volvió a su casa donde estaban los familiares y un amigo muy solidario que lo acompañó esa noche. Al otro día, denunció la pérdida de los documentos y se dirigió al Colegio de Abogados “donde fui bien atendido”. Viajó a Buenos Aires y en agosto, se exilió en México donde permaneció hasta 1984 que regresa al país.

La esposa con el patrocinio de María Elena Mercado presentó un hábeas corpus que nunca fue respondido.

El próximo martes 18 declararán los testigos que faltan y se realizará una inspección ocular.  El juicio es oral y público. Los únicos requisitos son ser mayor de edad y llevar el DNI.

*Agencia Prensared

Fotografía Mercedes Ferreyra

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Audiencia cuatro

Audiencia tres

Audiencia dos

Audiencia uno

Más información sobre los  Juicios en Córdoba en www.diariodeljuicio.com.ar

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El Cispren adhiere al paro nacional de mujeres. Habrá una movilización desde Colón y  General Paz, a partir de las 18, hasta la sede de Tribunales I. (Caseros al 500, frente al Paseo Sobremonte).  Un parte de prensa que lleva la firma de Mónica Reviglio, Secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades, Bárbara Arias, Secretaria de Prensa y Comunicación y María Ana Mandakovic, Secretaria General del Sindicato de prensa y la comunicación, anuncia la adhesión al paro. Desde Ni Una Menos Córdoba invitan a acompañar con la etiqueta #JusticiaPorLucía. Texto completo.

Por Redacción

“El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, Cispren, adhiere y convoca al paro nacional de mujeres que se llevará a cabo mañana, 5 de diciembre, en el marco de la reciente absolución de los tres acusados por el aberrante femicidio de Lucía Pérez.

Desde el Cispren renovamos nuestro compromiso permanente hacia la defensa de la lucha feminista, ejemplo de organización y solidaridad entre las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Entendemos que la justicia, en el caso de Lucía Pérez, actuó viciada de prejuicios machistas, patriarcales y sexistas, condenando la conducta de la víctima y justificando la acción de tres violadores y femicidas.

Las trabajadoras de la prensa y la comunicación de Córdoba, organizadas en Cispren, repudiamos el vergonzoso desempeño de la justicia encarnada en la figura de los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas del Tribunal de Mar del Plata, responsables de absolver a Matías Farías, Pablo Offidani y Alejandro Maciel.

-¡No queremos un solo femicida libre con complicidad de los jueces!

-¡Justicia por Lucía Pérez!

-¡Basta de asesinar mujeres y niñas!

-¡Mañana, todas al paro!

 

Córdoba, 4 de diciembre de 2018

Fotografía La Capital