El pasado 11 de Marzo, en el  marco del Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación, las periodistas y comunicadoras de Córdoba confluyeron en elaborar un manifiesto por un periodismo comprometido con la erradicación de las violencias de género en todas sus formas y modalidades.

 

Elaborado por el Programa Género y Diversidad de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (UNC), Red Par Córdoba – Por una comunicación no sexista, Ni Una Menos y el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (CISPREN), dicho documento solicita al Estado que desarrolle políticas públicas e instrumente medidas concretas que favorezcan la igualdad de género y que contribuyan a la erradicación de las violencias en los medios y organizaciones de comunicación.

Para que las periodistas y comunicadoras adhieran al manifiesto  pueden ingresar al siguiente enlace:   https://forms.gle/EPQcz2dDGaubmx277 

Este es el texto completo del Manifiesto de Comunicadoras de la Provincia de Córdoba es el siguiente:

En el mes de marzo, cuando se conmemora el Día Nacional de la Lucha contra la Violencia de Género en los Medios de Comunicación (11 de marzo) y el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), el Cispren junto al Programa de Género de la FCC, la Red Par, y Ni Una Menos impulsa la firma y adhesión al Manifiesto de Comunicadoras de la Provincia de Córdoba.

Allí, las periodistas y comunicadoras de la provincia de Córdoba (Argentina) nos manifestamos por un periodismo comprometido con la erradicación de las violencias de género en todos sus tipos y modalidades, y por la inclusión de un enfoque respetuoso de la igualdad entre las diversas identidades sexogenéricas, desde una perspectiva de derechos humanos.

@Comunicadoras11M es una iniciativa independiente, impulsada por trabajadoras de la comunicación, reunidas en la defensa de un periodismo ético y responsable que incluya la perspectiva de género como un estándar de calidad indispensable, producto de un trabajo sistemático y riguroso, y no como una acción cosmética para satisfacer demandas coyunturales. 

A doce años de la sanción de la ley argentina de Protección Integral a las Mujeres (26.485), la invisibilización, estigmatización y espectacularización de las violencias de género siguen atentando contra las mujeres y otras identidades sexogenéricas. 

Convencidas de que el Estado, los medios de comunicación y lxs trabajadorxs somos corresponsables de la calidad del periodismo que tenemos, exigimos: 

A los medios / organizaciones / áreas de comunicación, que velen por la función social que han de cumplir en las sociedades democráticas y, en consecuencia, por un periodismo que incorpore de manera plena en su línea editorial los valores de igualdad, equidad y libertad de las personas. Esto implica:

1. Velar por el efectivo cumplimiento de la equidad de género y la aplicación del “cupo trans” en los medios y espacios de comunicación, con el objetivo de formar equipos de trabajo que garanticen la diversidad de enfoques y la pluralidad de perspectivas. 

2. Promover la paridad de género en las firmas y en los espacios de conducción y/o decisión editorial, abarcando todas las áreas y formatos de comunicación.

3. Incorporar editoras o áreas de género y, muy especialmente, profesionales formadas y/o con sensibilidad de género para promover esta perspectiva de manera transversal en todos los espacios y secciones de la organización.

4. Garantizar la capacitación de los equipos de trabajo en todo lo referido a la perspectiva de género y el respeto de los derechos humanos en función de asegurar la inclusión y la diversidad en los contenidos informativos. 

5. Incorporar el uso inclusivo de los lenguajes (palabra, imagen y sonido) para visibilizar a todas las identidades, desmontar estereotipos y evitar expresiones discriminatorias de cualquier índole.

6. Promover en los medios / organizaciones un ambiente libre de violencias y discriminación por razones de género. 

7. Otorgar licencias por violencia de género en el interior de las organizaciones.

A lxs profesionales de comunicación, que asuman la tarea de cumplir un rol activo en la lucha contra la desigualdad de género y en la erradicación de las violencias, incorporando la revisión constante de las prácticas profesionales y cultivando una actitud de aprendizaje permanente. Esto implica:

1. Extremar el cuidado en las noticias sobre la violencia machista, poniendo el foco en el agresor y no en la víctima. Evitar el morbo y la espectacularidad, y observar los protocolos de buenas prácticas de comunicación elaborados por organizaciones competentes.

2. Contextualizar los hechos de violencia machista, destacando la desigualdad estructural que afecta a mujeres y otras identidades sexogenéricas, y dando voz a especialistas que hagan énfasis en las razones socioculturales de tales hechos. 

3. En la cobertura de femicidios, incluir datos que den cuenta del carácter sistemático de esta manifestación extrema de violencia de género y no presentar los asesinatos de mujeres como “casos” aislados.

4. Crear contenidos que eviten la mercantilización de los cuerpos de mujeres y otras identidades sexogenéricas y rechazar cualquier mensaje o iniciativa que la promueva. Esto implica que las imágenes en la publicidad y en las informaciones reflejen la diversidad etaria, étnica y la pluralidad de tallas y estéticas.

5. Promover y fortalecer, de manera colaborativa, la construcción de una agenda diversa y plural de fuentes de información para garantizar una comunicación inclusiva y la multiplicidad de voces.

Al Estado, que desarrolle políticas públicas e instrumente medidas concretas que favorezcan la igualdad de género y que contribuyan a la erradicación de las violencias en los medios / organizaciones de comunicación. Esto implica: 

1. Crear mecanismos de estímulo y reconocimiento (material y/o simbólico) para aquellos medios / organizaciones que velen por un periodismo comprometido con la igualdad de género y la erradicación de las violencias. 

2. Promover la existencia de Delegadas de Igualdad de Género en todos los medios / organizaciones de comunicación para garantizar el cumplimiento de la equidad en los puestos de trabajo y condiciones laborales adecuadas para el ejercicio de una comunicación responsable y no sexista. El cuerpo de Delegadas integrará la Comisión Permanente de Igualdad de Género en Medios / Organizaciones, que velará por el cumplimiento de las peticiones acordadas. 

3. Garantizar el acceso a la información pública y proveer datos precisos sobre las políticas públicas en materia de género (presupuestos, indicadores y resultados) y, en especial, en relación a los hechos de violencia que involucran a las mujeres y a otras identidades sexogenéricas, en los cuales intervienen distintos ámbitos del Estado.

4. Desarrollar la perspectiva de género en las áreas estatales de prensa y comunicación, incorporando editoras / áreas de género en los equipos de trabajo y velando por la producción de contenidos que hagan un uso inclusivo de los lenguajes (palabra, imagen y sonido) para visibilizar a todas las identidades y evitar estereotipos y/o discriminaciones de cualquier índole, haciendo más accesible la información relacionada a los derechos ciudadanos.

5. Contribuir con el funcionamiento de un observatorio local de medios, integrado por investigadorxs universitarixs, periodistas y organizaciones sociales, enfocado en las coberturas de las violencias de género y capaz de aportar insumos sistematizados sobre la tarea del periodismo. 

6. Ofrecer formación específica en comunicación con perspectiva de género con el objetivo de que lxs futurxs profesionales dispongan de las herramientas conceptuales y operativas necesarias para asumir su responsabilidad en la erradicación de la violencia machista.

Las medidas solicitadas son en todo coherentes con las resoluciones de la Conferencia de Beijing (1995) y, en particular, con lo dispuesto en el punto 234: «Existe en todas partes la posibilidad de que los medios de comunicación contribuyan en mucha mayor medida al adelanto de la mujer». 

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