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09jul 2018

La fusión Cablevisión-Telecom dejó configurada la mayor concentración de medios de Latinoamérica. Mientras el monstruo crece, a su alrededor desaparecen medios privados y se desfinancian los públicos. Y la pluralidad de voces se vuelve utopía.

Por Carlos Saglul*

El blindaje mediático que protegió hasta ahora a la administración de Mauricio Macri no tiene antecedente por su magnitud. Las reciprocidades también han sido importantes. La fusión de Cablevisión y Telecom (con mayoría societaria del Grupo Clarín) constituyen una concentración sin parangón. A pesar de ello, fue recientemente autorizada por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, y con su decisión dio origen a la empresa más importante de la Argentina.

Mientras Clarín crece, a su alrededor no dejan de achicharrarse empresas de medios. América, Del Plata, El Mundo, Rivadavia son sólo algunas de las radios que han sido vaciadas, están al borde del cierre o serán rematadas. Decenas de diarios cerraron en el interior del país. Lo mismo sucedió con la agencia Diarios y Noticias (DYN), la más grande del sector privado. Clarín y La Nación se deshicieron de gran parte de su personal por medio de retiros voluntarios. Cerraron revistas como Veintitrés y publicaciones del Grupo Televisa. Quedan apenas dos grandes medios opositores: el Grupo Octubre, propietario de Página 12, y C5N, y sus titulares están con grave riesgo de ser detenidos por delitos fiscales o presos sospechados de defraudación al Estado en procesos ampliamente cuestionados.

Miles de despidos se fueron sumando ante una inacción sin límites del Ministerio de Trabajo, lo que posibilitó que en muchos casos periodistas con más de treinta años de trabajo lo perdieran sin indemnización. Primero se dijo que eran “ex medios K”, que desaparecían por falta de financiamiento. Pero el cierre de DYN y las purgas en Clarín y La Nación dejaron en claro que se trataba de mucho más: se estaba reconfigurando el mundo de los medios.

Le llegó el turno a los medios públicos. La TV Pública ya no trasmite informativos sábado y domingo. Las oficinas de Producción de Contenidos han desaparecido.

En Radio Nacional, fueron reducidos los espacios informativos, se hicieron menos boletines, se incorporaron micros sobre temas diversos dentro de los panoramas reduciendo así el espacio para las noticias. También se retacearon las horas extras y se llevó adelante un plan de jubilaciones anticipadas y retiros voluntarios. En el Congreso, la nueva mecánica establece que haya un periodista acreditado para las coberturas sólo hasta las 21, lo que lo obliga a irse casi siempre antes de la votación, independientemente de la trascendencia de la Ley que se esté tratando. En tanto, en Casa Rosada la periodista acreditada se jubiló y no fue reemplazada.

La orden es que, mientras se juegue el Mundial, los boletines posteriores a cada partido de dedican exclusivamente a él, nada de noticias. Así, jamás se informó sobre la marcha del personal de Télam al CCK, la represión en Chubut o a los estudiantes de la UBA.

Los primeros despidos se produjeron en Radio Nacional, unos 17. Los cesanteados son todos periodistas. DeporTV, Paka-Paka, Encuentro y TV Pública Argentina fueron diezmados. Ahora van por Télam y dejan en la calle a 357 trabajadores de prensa. Se temen nuevos despidos en todos los medios públicos, a los que les adjudicaron un Presupuesto degradado.

Cuando Télam fue creada -en 1945 por inspiración del entonces vice-presidente Juan Domingo Perón-, su intención era enfrentar al monopolio norteamericano del tráfico de información. Se establecieron así agencias en el interior del país y en el exterior. Las mismas que el PRO está destruyendo al despedir a todo su personal.

Y es que mientras Macri sueña con establecer “relaciones carnales” con los Estados Unidos, es mimado por los grupos monopólicos locales. Como es lógico, no parece interesado en garantizar la pluralidad de voces que deben garantiza los medios estatales.

A los comunicadores que ante escándalos de corrupción o episodios de represión blindan al Gobierno desde los medios hegemónicos, pretenden que se sumen otros, sobrevivientes y domesticados. “No quieren periodistas rebeldes frente al Poder, al servicio de la comunidad y no de los funcionarios del partido de turno”, señaló uno de los despedidos de Télam en conferencia de prensa.

Vienen épocas difíciles para el Gobierno donde deberá hambrear al pueblo. No alcanza con duplicar las fuerzas de la Gendarmería ni sacar a la calle al Ejército hasta ahora inhibido de actuar en la represión interna: Necesita una República sin periodistas.

Serán publicistas, que jamás se animarán a ser coherentes con su función de informar al pueblo como quería Rodolfo Walsh: “Sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”.

*Secretario Adjunto del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA)

Imagen Cultura Durango
Fuente Agencia Acta

28jun 2018

El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) junto a la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) convocan a trabajadores y trabajadoras de prensa, comisiones internas, organizaciones sociales, sindicales y políticas y a la ciudadanía en general, a participar de un abrazo solidario por la reincorporación de los 354 despedidos. Se realizará mañana, desde las 10:30, en Obispo Trejo 365.

asambleaTela

La asamblea vota el paro total de actividades

 

Los trabajadores y las trabajadoras se enteraron por declaraciones periodísticas realizadas por Hernán Lombardi que 354 fueron cesanteados. Algunos recibieron a través del correo una carta documento que en cuatro líneas les comunica que ya no pertenecen a la agencia pública de noticias y publicidad. Otros, recibieron un saludo de bienvenida a la “nueva” Agencia enviado por la oficina de Recursos In(Humanos ).

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), junto a los trabajadores/as afectados, lleva adelante un paro total de actividades y permanecen pacíficamente en las dos sedes de Telam en Buenos Aires.

Cabe recordar que la Mesa Nacional de Prensa conformada por la mayoría de los sindicatos de prensa viene poniendo en acción un plan de lucha ante las cámaras patronales, exigiendo paritarias sin techos y en defensa de la fuente de trabajo en empresas públicas y privadas.

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26jun 2018

La Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa conformada por  el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (CisPren), la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FatPren) y la Federación de Trabajadores de la Cultura y la Comunicación (Fetraccom), manifiestan su rechazo al desguace de los medios públicos llevado adelante por  el ministro Hernan Lombardi y apoya todas las medidas que lxs trabajadorxs  de la Agencia de Noticias lleven adelante. Comunicado.

 

lOGOS mESAPRENSA“La Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa expresa su solidaridad con las y los trabajadoras y trabajadores de Telam ante los despidos ejecutados por el gobierno de Mauricio Macri en la persona de su ministro Hernan Lombardi.

Los despidos no tienen ninguna justificación salvo cumplir con el plan de ajuste y desguace de los medios públicos que venimos denunciando. Si fuera cierto que alguno de los despedidos de Telam no cumplía con sus obligaciones el Estado tiene a su disposición todas las herramientas necesarias para hacer las correcciones que correspondan.

Ayer mismo, el presidente Macri afirmó que este es el gobierno que más cuidó el empleo en “décadas”. Justamente en el mismo momento en que despedía centenares de periodistas.

El ministro Lombardi, por su parte, no quiso ser menos en el cinismo y dijo que con el despido de centenares de de trabajadores y trabajadoras de prensa “gana el periodismo”.

Es todo lo contrario. Estamos viviendo un ataque contra el periodismo sin precedentes en democracia. Quieren dejarnos sin pluralismo informativo. Porque quieren que sólo circule la repetición del discurso oficialista.

Desde la Mesa Nacional de Prensa expresamos nuestro respaldo a todas las medidas que dispongan las y los trabajadoras y trabajadores de la agencia estatal de noticias”.

 

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21jun 2018

La medida será notificada al Ministerio de Trabajo. Asambleas en todos los medios de la provincia.

paro nacional“El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba adhiere y convoca al PARO NACIONAL del próximo LUNES 25 DE JUNIO, en consonancia con lo dispuesto por nuestra CTA Autónoma. La medida será notificada al Ministerio de Trabajo. Asambleas en todos los medios de la provincia.

Llamamos a los compañeros y las compañeras de todos los medios de la provincia a construir un PARO NECESARIO para todo el movimiento obrero. El avance y la profundización de la crisis y el modelo económico neoliberal están destruyendo nuestras fuentes de trabajo, expulsándonos de la actividad, y exponiendo la obscena cifra de más de 3.000 puestos de trabajo destruidos en prensa en todo el país.

Los trabajadores y las trabajadoras unidas debemos rechazar enérgicamente los espurios acuerdos económicos con el FMI, advirtiendo que no son más que una garantía de ajuste, pobreza y exclusión para los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Nos urge organizarnos para enfrentar las medidas criminales de un gobierno que promete arrebatarnos derechos consagrados.

Decimos NO A LA REFORMA PREVISIONAL y NO A LA REFORMA LABORAL.

Este lunes construiremos una medida de fuerza desde nuestras trincheras de trabajo, con asambleas permanentes en todos los medios de la provincia. También notificaremos debidamente al Ministerio de Trabajo nuestra adhesión a la medida nacional para resguardar a cada compañero y compañera que se pliegue”.

 

Córdoba, 21 de junio de 2018

Comisión Directiva

14jun 2018

Los periodistas “hacen a la esencia y contenido del bien cultural” y el estado y la sociedad deben preservarlos, analiza un especialista. En esta nota explica cómo las corporaciones “invisibilizaron la deuda externa ilegítima” y luego lograron que “el Estado considere a los medios de difusión como bienes culturales. No así a los trabajadores y medios opositores. Cierre de medios, retiros voluntarios y despidos son moneda corriente.

 Por Miguel Julio Rodríguez Villafañe

Miguelito RodriguezAutorEn los años 90´, políticas neoliberales propiciaron e incentivaron un fuerte endeudamiento empresario. Las empresas contrajeron grandes deudas en el exterior, pagaderas en dólares. Luego, con la ruptura de la paridad del peso con el dólar, en el año 2001, si bien muchas empresas lograron licuar las acreencias internas, se desvalorizaron sus activos y las deudas en dólares contraídas en el exterior crecieron y las dejaron al borde de la quiebra.

Esto evidenció, también, la fragilidad económica de las corporaciones dueñas de grandes medios de difusión en el país, como el grupo Clarín, respecto de sus acreedores externos que, después de la crisis económica, ellos tenían la posibilidad de quedarse como propietarios de dichas empresas de medios.

Estos grupos de diarios, tv, radio y cable, algunos de los cuales habían sido funcionales a volver invisible la problemática del endeudamiento externo ilegítimo, incluso que supieron alabar el mecanismo de la deuda odiosa, en carne propia, sintieron las consecuencias de esa política financiera y crediticia injusta. Entonces, presionaron, para que el Estado defienda a los medios de difusión como bienes culturales, a los fines de evitar caer en manos de los acreedores extranjeros.

nota Miguel

Así, por ley 25.563, en febrero de 2002, se declaró la emergencia productiva y crediticia originada en la situación de crisis por la que atravesaba el país y, en función de ello, se suspendió en la ley de quiebra, la figura del llamado “cram down”. Éste mecanismo posibilitaba que otras personas, (no la fallida) adquieran el capital social y por ello, quedarse con las empresas en quebranto.

Pero, una vez más, la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo que, en mayo de 2002, a los tres meses de suspendido el “cram down”, por Ley 25.589, se reinstituyó la figura en la ley de quiebra y en la nueva norma, no se contempló ninguna excepción para las entidades comunicacionales. Atento el peligro que se cernía nuevamente sobre las empresas periodísticas nacionales y la posibilidad que pudieran pasar a manos del capital extranjero, en el año 2003, se dictó la ley nacional 25.750.

La norma determinaba, en lo que aquí importa, que el Estado nacional preservará especialmente, entre otros bienes culturales, a los diarios, revistas, periódicos y empresas editoriales en general; a los servicios de radiodifusión y de cable; a las productoras de contenidos audiovisuales y digitales; a las proveedoras de acceso a Internet y a las empresas de difusión en vía pública. Asimismo, se ordenó que no puedan las empresas culturales ceder el control sobre los contenidos de su producción.

La realidad demostró que las intenciones de lo que se buscaba no se cumplieron en su esencia y para todos. Los bienes culturales formadores de la opinión pública no podían ser sometidos a “cram down” pero, en los hechos, se fue dando una mayor dependencia de capitales extranjeros en el manejo de los grandes medios de difusión, y éstos se concentraron cada vez más.

Cuanto más grave ello, si los acreedores que entraban de esta forma a participar en las decisiones eran, por lo general, entidades crediticias extranjeras, que también eran acreedoras de deuda externa ilegítima de Argentina, por ejemplo, entre ellos los bancos norteamericanos JP Morgan-Chase, Goldman Sachs y Citibank.

Así, llegamos en el año 2018, cuando queda evidenciado que Mauricio Macri privilegia la protección de los bienes culturales cuando le son afines y que llevan su discurso hegemónico y operan con la fuerte presencia de bancos, como los antes mencionados o sus asesores. Mientras tanto, el gobierno se ocupa de ir haciendo desaparecer a aquellos medios y periodistas que no avalan su política y criterios.

Además, el objetivo de la ley de protección de los bienes culturales era para preservar diversas expresiones de la realidad del país, con sentido nacional y federal. Sin embargo, a Radio Nacional se la está vaciando de contenidos locales, convirtiendo a las señales en meras repetidora de Radio Nacional central. También en dicho medio público se están cerrando frecuencias de FM y despidiendo periodistas, sin descartar que existe una alarma ante la posibilidad que se busque privatizar emisoras de Radio Nacional.

Por su parte, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha decomisado equipos de radios comunitarias, alternativas y populares, que no pueden legalizarse integralmente, ya que el Estado no avanza en la distribución de frecuencias, cuando a dichos medios sin fines de lucro la ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, vigente en la temática, les reserva el 33 por ciento del espectro.

Asimismo, hay hostigamientos y despidos en la agencia nacional de noticias (Telam) y en la Televisión Pública. Todo lo que deja en claro, que fundados en la necesidad de defender la cultura, sólo se ha garantizado especialmente, la preservación del capital y las ganancias de las grandes empresas comunicacionales. Y ahora, se desarman y dejan morir a los otros medios e incluso, el Estado quiere deshacerse de algunos de los que posee, y no para el bien de la democratización de la palabra.

A su vez, respecto de los llamados bienes culturales no se puede dejar de hacer presente que, en la conceptualización de ellos, hay que cuidar a los periodistas y las periodistas que le dan el verdadero contenido cultural, a la información y al ejercicio de la libertad de expresión.

Las grandes imprentas, las computadoras y demás objetos del inventario empresarial, no sirven para conformar un bien cultural, son sólo soportes. Pero, en aras de salvar el capital, como nunca, en los últimos tiempos, se han despedido u obligado a retiros voluntarios a gran cantidad de periodistas, no obstante ser ellos los que hacen a la esencia y contenido del bien cultural, que también hay que preservar por el Estado y la sociedad toda.

 *Abogado Constitucionalista y periodista de opinión

Nota publicada bajo licencia Creative Commons 

Fotografía ilustrativa Vaconfirma (portada) interior HDC.

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08jun 2018

Estarán presentes Mariano Suárez y Natalia Vinelli autor del libro y directora de Barricada TV,  canal  que integra la grilla de la TDA. El texto da cuenta de una experiencia de comunicación popular en contraposición con las que muestran los medios privados en la Argentina. Lunes, 11 de Junio, a las 18, en la sede del Cispren, sita en Obispo Trejo 365.

El libro narra la experiencia de Barricada TV, primer canal popular que se encuentra en el canal 32.1 de la grilla de  la Televisión  Digital Abierta (TDA) en capital federal. Documenta la larga lucha del primer canal comunitario y alternativo que junto a Urbana TV accedió a la legalización plena, y expone las dificultades que atraviesa tras el cambio de gobierno la derogación de la Ley de medios cuya política de medios favorece a los medios concentrados.

Marricada, periodistas

El grupo de periodistas que hacen Barricada TV, al centro, Natalia Vinelli

Quienes asistan podrán dialogar con el autor del libro y la directora de la señal televisiva el próximo lunes 11, a las 18. Ambos contarán detalles sobre cómo nació la idea de la publicación,  la relación con el estado, la larga lucha judicial, el acercamiento a la noticia,  y las voces y problemáticas que en otros espacios no tienen cabida.

 

Entrada libre

Fotos: http://papel.revistafibra.info

07jun 2018

El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, Cispren, saluda a cada compañero y compañera trabajadora de prensa en su día. A 80 años del primer congreso de periodistas, celebrado en el año 1938 en Córdoba, y a 208 años de la fundación del Diario La Gazeta de Buenos Aires, los y las trabajadoras de prensa conmemoramos nuestro día luchando.

Cispren logoEn este marco, lxs Trabajadorxs de la Prensa y la Comunicación de todo el país confluimos durante la jornada del 6 de junio en una Marcha Nacional llevada a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en defensa de nuestros puestos de trabajo y la dignidad de nuestros salarios. Este 7 de Junio no queremos regalos, queremos trabajo y salarios dignos!!

Simultáneamente en la Ciudad de Córdoba, una comitiva de compañeros y compañeras llevaron adelante reuniones en el Concejo Deliberante Municipal y en la Comisión de Trabajo de la Legislatura Provincial, para presentar un proyecto que promueva la emergencia en la actividad de prensa, como así también plantear la situación en materia de vaciamiento y despidos en los medios de la ciudad y la provincia. También, se llevó a cabo una nueva audiencia paritaria en la participamos miembrxs de comisión directiva y delegadxs de capital e interior en lucha por salarios dignos para la actividad.

Saludamos a los y las compañeras trabajadoras de prensa en nuestro día, manteniendo siempre presente que la mejor forma de celebrarlo es mantener viva la lucha en defensa de nuestros derechos y nuestras históricas conquistas. Recordamos a todos los trabajadores y trabajadoras de prensa que el 7 de Junio es día no laborable, pero en caso de trabajarlo, su cómputo deberá ser desprendido de acuerdo a los convenios colectivos vigentes.

Comisión Directiva Cispren

Córdoba, 7 de Junio de 2018.

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04jun 2018

El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba, Cispren, adhiere y convoca a una nueva marcha NI UNA MENOS, esta vez en el marco de un momento histórico para nosotras las mujeres, ya que se está debatiendo la legalización del aborto en nuestro país.

campaña nacabort

Ante un escenario de crisis económica y social que se profundiza cada vez más, nuestra participación es necesaria y urgente. Convocamos a todas las compañeras trabajadoras de la prensa y la comunicación de la provincia a manifestarse en favor de nuestros derechos, exigimos:

-Salarios dignos para las trabajadoras de prensa.

-Igual remuneración por igual trabajo que cualquier compañero varón.

-Basta de acoso sexual en los lugares de trabajo.

-Basta de ajustes en los medios de comunicación.

-¡No más despidos!.

-No más persecuciones ni aprietes en los medios de comunicación.

-Libertad y Democracia Sindical.

-No al ajuste y no a los tratos con el FMI.

-¡No más muertas por aborto clandestino!.

- Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto Legal para no Morir.

-¡Basta de violencia machista!

-¡Basta de matarnos!

Hoy marchamos para visibilizar una vez más las problemáticas de las mujeres.

Nos convocamos hoy a las 18 hs en Colón y Cañada.

Córdoba, 4 de Junio de 2018.

 

Mariana Mandakovic, Secretaria General

Mónica Reviglio, Secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades

Bárbara Arias, Secretaria de Prensa

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04jun 2018

A 80 años de la celebración del Día del Periodista. Trabajadores de prensa de todo el país marcharán en Buenos Aires en defensa de las fuentes de trabajo,  por la plena vigencia de los Convenios Colectivos y los Estatutos profesionales, por salarios y condiciones de trabajo dignos y discutidos en paritarias libres. En contra de la reforma previsional y los intentos del gobierno de avanzar en la reforma laboral; la violencia física y jurídica y la concentración de la propiedad de medios de comunicación. Por una adecuada distribución de la pauta pública, que incluya a medios autogestionados y alternativos, ern defensa de los medios públicos y la libertad de expresión. Documento.

“Sin trabajo digno, no hay periodismo”

El periodismo argentino atraviesa uno de sus momentos más difíciles desde el retorno de la democracia. Las tareas de informar y comunicar que desarrollamos lxs trabajadorxs de prensa en los medios públicos y privados son afectadas por acciones gubernamentales y empresarias que parecen articularse estratégicamente mediante cierre de empresas periodísticas, reducción de personal por despidos directos, “retiros voluntarios” y/o “jubilaciones anticipadas”, y la aplicación forzada de la flexibilización laboral con el resultado económico como único fin real. Gobierno y empresarios reformulan así el “negocio” de la comunicación, deteriorando su función social y afectando seriamente la libertad de expresión, a través de contenidos dirigidos únicamente a obtener más y mayores ganancias económicas.

En los últimos tres años cerca de tres mil trabajadoras y trabajadores resultaron despedidos en nuestro país en la prensa escrita, radial, y televisiva. Sin embargo, aún en un contexto de reconversión hacia la convergencia de tareas, fuerte concentración empresaria y hegemonía del mensaje único, muchxs trabajadorxs de prensa tanto en medios tradicionales como autogestionados o populares persisten en la lucha contra la mercantilización del periodismo.

A esto se suman las modificaciones al marco legal que pretende impulsar el gobierno nacional, que priorizan los intereses económicos de grandes grupos empresarios y resultan en más concentración y menos democracia.

Y mientras el fin social del periodismo en nuestro país termina resumido a una fórmula comercial, grandes corporaciones extranjeras de internet obtienen utilidades millonarias utilizando contenidos producidos por trabajadore/as de prensa argentinos, que no pagan. Y también ellos, al igual que muchas empresas locales, publican “falsas noticias”, destinadas a manipular el debate público, con la rentabilidad como máxima prioridad y dejando en el olvido la responsabilidad social del periodismo.

Por eso, para los trabajadores y trabajadoras de prensa es tan importante el desafío de adaptarse a las nuevas tecnologías y garantizar una justa retribución por nuestra tarea, como preservar la pluralidad de voces y la diversidad de los mensajes por sobre el discurso único del mercado, condición indispensable para la construcción de una democracia inclusiva, auténtica, profunda.

Hoy en Argentina, gran parte del sistema de medios se sostiene con recursos públicos (Nación, provincia y municipios) y sin embargo nuestro país carece de un sistema eficiente para garantizar que al menos una parte de ellos sea distribuida entre medios de prensa sin fines de lucro, empresas autogestionadas y medios alternativos a la gran empresa privada.

Y aunque un criterio idéntico debiera aplicarse a la preservación de los medios públicos, hoy asistimos a un lamentable y vergonzoso proceso de vaciamiento y desfinanciamiento gradual de los medios administrados por el Estado nacional.

En este complejo y difícil contexto, frente a la pérdida de empleos, acuerdos salariales por debajo de la inflación y serio aumento de la precarización, el gremio de Prensa sigue dando la pelea. En cada provincia, en cada empresa, en cada redacción. Y somos conscientes además de que nuestra problemática actual es similar a las que atraviesan otras actividades, por cuanto las cámaras empresarias y el gobierno nacional coinciden en avanzar juntos en una reforma laboral de hecho que empeora condiciones laborales, desconociendo leyes, convenios colectivos y estatutos profesionales.

Así, los sindicatos de Prensa de todo el país han conformado la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa (MNTP) para evaluar juntos los temas de interés común y procurar acciones gremiales conjuntas, afrontando dos desafíos principales: priorizar el interés común de los trabajadores de prensa de todo el país, y articular planes de acción para frustrar los intentos patronales de precarizar cada día más el trabajo periodístico.

A través de nuestras organizaciones sindicales venimos desarrollando una serie de acciones en defensa de los derechos laborales y la libertad de expresión.

En los medios públicos (Radio Nacional, TV Pública y Télam) se denuncia y enfrenta el paulatino vaciamiento. Mientras el Sipreba articula en el ámbito de Ciudad Autónoma de Buenos Aires la lucha contra despidos de trabajadores y dirigentes sindicales y violaciones sistemáticas a los convenios colectivos por parte de RTA SE, en cada región del país los sindicatos de FATPREN y FETRACCOM resisten desde hace más de dos años el proceso de vaciamiento en la emisoras de Radio Nacional, mientras enfrentan la amenaza de que a los despidos y recortes salariales le siga la aplicación de un Plan de Regionalización que implicaría el cierre de decenas de radios.

 

A la situación planteada en los medios públicos se suman las acciones sindicales contra el cierre y/o achicamiento de medios privados (innumerables diarios del interior, Página 12, Agencia DyN, Radio del Plata, Radio El Mundo, Publiexpress, Radio Rivadavia, Radio Splendid, Rock and Pop) y las realizadas contra despidos o incumplimientos patronales enRadio LT3, La Capital y Radio LT8 de Rosario, La Voz del Interior (Córdoba), Los Andes (Mendoza), La Mañana (Neuquén), el Patagónico (Comodoro Rivadavia), Diario Hoy y Red 92 (La Plata), El Diario de Paraná (Entre Ríos), LU 22 Radio Tandil, FMQ (Quilmes), Diario Río Negro, El Cordillerano (Bariloche), entre muchos otros medios. Esta situación creada por las cámaras empresarias y avalada por el Ministerio de Trabajo resultó un antecedente grave a la hora de discutir las paritarias de Prensa 2018, frente a la persistente y ridícula pretensión gubernamental de fijar un 15 por ciento como techo para el aumento, mientras la inflación de precios y la devaluación permanente del peso superan ampliamente ese porcentaje.

Mientras tanto los/as trabajadores/as de medios populares, comunitarios y autogestionados sin fines de lucro sufren las consecuencias del incumplimiento y sub ejecución de las políticas legalmente vigentes para su fomento y desarrollo, la implementación de normas sancionadas por el Enacom que permiten el cierre arbitrario de radios “a sola firma” de funcionarios de segunda línea del organismo, como FM Ocupas de Moreno, los tarifazos de luz y la marginación absoluta de pautas publicitarias. Todo esto no sólo impacta en las condiciones y derechos laborales de comunicadores y comunicadoras –tan trabajadores como cualquiera aunque desarrollen su tarea sin patrones-, sino también sobre el Derecho a la Comunicación e Información de las comunidades donde se emplazan y la población en general, y su posibilidad de acceder a voces y miradas diferentes a las de los medios concentrados, en momentos de cerco informativo cada vez más uniforme.

En una fecha que siempre invita a reflexionar sobre el compromiso del periodismo y su presencia en situaciones de interés social, es destacable la activa participación de nuestras organizaciones sindicales junto a otras fuerzas gremiales, políticas y sociales en movilizaciones populares, como aquéllas contra las reformas previsional y laboral, cuyas consecuencias más lamentables fueron las agresiones y detenciones padecidas por decenas de compañeros y compañeras que trabajaban en coberturas periodísticas.

Estos hechos fueron denunciados públicamente y ante autoridades de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Y no impidieron la participación activa de trabajadores y trabajadoras de prensa en posteriores marchas, como “Ni Una Menos” (contra la violencia de género) o en las asambleas por empresa para debatir el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

Reconocernos como trabajadore/as y actuar a conciencia y en consecuencia potencia la unidad nacional del gremio de prensa. Trabajadores y trabajadoras del periodismo debemos esforzarnos por encarar juntos los problemas comunes y resolverlos para mejorar la vida de nuestros compañeros y compañeras y defender los principios sociales del noble oficio, al mismo tiempo que jerarquizamos el derecho social a la información y la comunicación.

-Por la defensa de las fuentes de trabajo en prensa.

-Por la plena vigencia de los Convenios Colectivos y los Estatutos profesionales.

-Por salarios y condiciones de trabajo dignos y discutidos en paritarias libres.

-Contra la reforma previsional y los intentos gubernamentales de reforma laboral.

-Contra la violencia física y jurídica ejercida en perjuicio de las y los trabajadores de prensa.

-Contra la concentración de la propiedad de medios de comunicación y por una adecuada distribución de la pauta pública, que incluya a medios autogestionados y alternativos.

- Por la defensa de los medios públicos y la libertad de expresión.

 

MESA NACIONAL DE TRABAJADORES DE PRENSA

 

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31may 2018

Lo que desnaturaliza la esencia del Estado de Derecho es la actitud que toma el propio estado frente a situaciones concretas. Cuestión que para Miguel Julio Rodríguez Villafañe debe ser siempre “constitucional y legal”. El columnista  destaca las conductas de (des)apego al cumplimiento de las normas que desde la frase “hecha la ley, hecha la trampa”  se fue consolidando a lo largo del tiempo.

Por Miguel Julio Rodríguez Villafañe*

Miguelito RodriguezAutorLa ley hace tiempo que esta relativizada en nuestro país. Siempre había y hay la posibilidad de decir “hecha la ley, hecha la trampa”, para eludir su cumplimiento. De alguna manera nuestra sociedad se acostumbró a vivir situaciones semilegales y, en esa cultura negativa ante el derecho, fue aceptando que las normas se acatan, pero no siempre se cumplen. De alguna manera así lo había enseñado la tradición hispánica colonial.

Asimismo, esa costumbre ha tenido su lado más oscuro, especialmente, cuando el Estado es el que más utiliza esa modalidad de actuación, sin límites, transformándose en un “Estado Tramposo”. Lo que desnaturaliza la esencia del Estado de Derecho, ya que esto último presupone que se pueda prever el accionar jurídico del Estado, que siempre debe ser constitucional y legal.

Aún más, la situación actual demuestra con crudeza, esa modalidad patológica del funcionamiento institucional. Hasta se puede decir que se ha avanzado tanto en la conducta anómala del Estado que éste, a la ley no sólo le encuentra la trampa sino que también a la trampa la termina justificando e incluso, convalidado por ley o por decretos de necesidad y urgencia.

Lo referido produce entonces una ruptura grave. Gobernantes que juran defender derechos de su pueblo que luego, impúdicamente, no los respetan y cuando les molesta la ley que los consagran adoptan medidas que los relativizan o anulan. Así, por ejemplo, el Estado por ley se declara en emergencia y no cumple con lo que ha comprometido cumplir. Mientras tanto el gobierno presiona a la comunidad con costos de los servicios excesivos, con impuestos (muchos de ellos confiscatorios) y otras cargas, como si la sociedad no viviera también en emergencia por el desempleo, bajos salarios y jubilaciones, inflación, recesión y altos índices de pobreza.

El Estado en esta situación jurídica enfermiza llega a desconocer derechos básicos de la sociedad y los pretende justificar en razones inaceptables, arbitrarias y contradictorias.

Por un lado, el actual gobierno nacional sostuvo que no se podía discutir las cifras exorbitantes ilegales, injustas y usurarias que se pagaron a los llamados “Fondos Buitres”, abonando incluso deudas que no correspondían abonar. Además, a representantes de dichos fondos se los hizo funcionarios claves en las tomas de decisiones económicas del país. Pero, el mismo gobierno sostuvo que había que bajar las jubilaciones cambiando la fórmula de actualización de la Ley de Movilidad Jubilatoria, porque se tenía que achicar el gasto público. O sea, para los “buitres” cabía pagar reclamos ilegítimos, pero para nuestros jubilados, se los culpabiliza del gasto que significan las jubilaciones que les corresponde y se les violó los legítimos derechos que tienen adquiridos. Aún más, ahora por exigencia del FMI, hablan de reducir más los beneficios jubilatorios.

buitres fondos

El latrocinio del pago a los fondos buitres se presentó como algo fundamental y el Presidente Mauricio Macri decía que, de esa manera, el país ingresara al mundo, sin embargo ello ha servido sólo para endeudarnos por enormes montos, con intereses usurarios, cuyos vencimientos son una carga enorme, pero ello no se presenta como afectando el gasto público. Baste pensar que se nos endeudó por 100 años en un préstamo de u$s 2.750 millones de dólares y desde el 5 de marzo al 25 de abril de este año, en menos de dos meses, el Banco Central (BCRA) se desprendió de u$s 4.100 millones de dólares buscando sostener al dólar, para garantizar la “bicicleta financiera”. En dos meses el gobierno nos desapoderó de casi el doble de lo que debemos pagar por cien años, con un interés de 7,9 por ciento.

Mientras tanto, los medios hegemónicos desarrollan una campaña gubernamental en la que sostiene que los derechos laborales son los que impiden el crecimiento de Argentina y que la solución para avanzar, pasa por la “flexibilización laboral” eliminando derechos laborales, en un grave retroceso en dignidad.

Por su parte, el Congreso con su ley de blanqueo de capitales dio inmunidad a los ricos que sacaron los dólares del país y evadieron impuestos y con ello estos sectores se ahorraron una significativa cantidad de dinero que era del fisco. Pero el Gobierno nacional todos los días pone en situación de quiebra o cierre a gran cantidad de pequeñas y medianas empresas (Pymes) por impuestos impagos y/o sanciones que les ha puesto la AFIP a dichas empresas, sin darles salidas financieras que posibiliten la continuidad de la actividad.

Para unos se justifica todo, hasta el delito y para otros nada, ni el derecho. Opera entonces la fuerza de la realidad, que tantas veces nos chocó en la frente con la evidencia que los más fuertes ganan, con derecho o sin derecho. Manda la realidad en la que una pequeña minoría acumula para sí el fruto del esfuerzo y la riqueza de los argentinos, de espalda a una sociedad empobrecida, a la que, cada día más, se la priva de la posibilidad de dignificarse desde el trabajo y la producción.

Viene pues el pánico. Nos aplasta la evidencia que lo que teníamos en derechos no los tenemos, lo que dicen que tenemos no lo disponemos y lo que disponemos no nos sirve para garantizar lo que necesitamos. Nos percibimos acorralados y rehenes de situaciones que nos desbordan como pueblo.

Aparece entonces la mirada en los jueces que queremos independientes y respetuosos de la ley, pero a veces el pueblo detecta un Poder Judicial como un tablero de ajedrez en el que, como peones los fiscales y los jueces responden a la estrategia de los políticos de turno que manejan las piezas, más allá del derecho que corresponde hacer respetar.

Tendremos que prestigiar y hacer respetar la ley a todos, como el elemento de concertación social y civilización en Democracia, que debe regular la convivencia, al servicio del bien común, en justicia, igualdad y equidad. Sólo así habremos restablecido la seguridad jurídica porque habrá leyes y no trampas.

*Abogado constitucionalista, periodista de opinión

Fotografia ilustrativa Pretty y El Telégrafo